¿CÓMO VAMOS A PENSAR UNA REFORMA DE LA SEGURIDAD SOCIAL SIN METERLE MANO A LOS PRIVILEGIOS DEL GRAN CAPITAL?
Entrevista a José Luis Borges (Cojupe), 24 de febrero de 2021

Mientras se sigue conociendo de a poco los alcances del plan del gobierno para reformar la seguridad social, desde la Coordinadora de Jubilados y Pensionistas se viene trabajando firmemente en armar –junto a otras  organizaciones sociales- un movimiento de resistencia al atropello en contra de la clase trabajadora que esa reforma implica. “¿Cómo vamos a pensar una reforma de la seguridad social sin meterle mano a los privilegios del gran capital y la explotación de la clase trabajadora?”, se preguntó José Luis Borges, secretario de Organización de Cojupe, entrevistado en ‘Mañanas de Radio’.  En ese marco, Borges subrayó que “lo que estamos planteando es la necesidad de armar la resistencia, dar esta pelea, para eso hay que informar, hay que movilizarse” porque “si no hay resistencia, esperemos lo peor”. Agregó que “esta es una pelea de clase, de fondo, hay mucha cosa en juego y creemos que si no se diera esta pelea, el retroceso en materia de condiciones materiales y de conciencia social sería terrible” para el pueblo uruguayo. Transcribimos esta nota que usted puede volver a escuchar aquí:
https://archive.org/details/jose-luis-borges
 
Hernán Salina:  Estamos recibiendo en estudios a José Luis –Pepe- Borges, responsable de Organización de la Coordinadora de Jubilados y Pensionistas del Uruguay, con quien venimos analizando el proceso del funcionamiento de la Comisión de Expertos sobre Seguridad Social creada por el gobierno.
Buen día, Pepe ¿qué tal?

José Luis Borges: Buen día, gracias por la invitación.

 

HS: Bueno, queremos ir actualizando sobre lo que se ha ido conociendo del borrador que ha hecho el Presidente de esta Comisión, Rodolfo Saldain, todavía en la etapa de diagnóstico, después se abrirá un nuevo plazo de propuestas de cambios concretos.

JLB: Si,  hasta el 20 de marzo tiene la Comisión para presentar un diagnóstico y después se abren tres meses, son 90 días más, para la elaboración de una propuesta.

 

HS: Bien ¿y qué han observado, analizado desde la Coordinadora de este último tramo? De lo que va trascendiendo a nivel de prensa, no está hecho público el texto completo de ese borrador.

JLB: Los trascendidos de prensa, los artículos de prensa, los análisis en la prensa, los estudios que trascienden, todos confirman el carácter que tiene esta reforma, que le ha dado este gobierno, el carácter claramente antipopular, de carácter neoliberal.
Y en definitiva es una reforma que está en absoluta sintonía -nosotros lo hemos dicho y hemos insistido, porque creemos que hay que insistir mucho en esto- en absoluta sintonía con las definiciones de capital financiero a nivel internacional. O sea, esta es una reforma que no va a escapar de las reformas que se están impulsando en Europa del Este, de la reforma que incluso se están impulsando en América Latina y que tienen como cometido en definitiva un gran ajuste a través de la reforma, un gran ajuste contra los trabajadores.

 

HS: Precisamente nos enviaste un artículo de prensa internacional para verlo desde más lejos que desde la perspectiva de nuestro país de cómo ha sido este proceso de privatizaciones de la seguridad social.

JLB: Exacto, tal cual.
El artículo que mandamos es un artículo de Carmelo Mesa – Lago, que apareció recientemente, es un muy buen estudio que se complementa con otros estudios que hay en América Latina; me pareció muy interesante porque es una síntesis, un resumen de todo el proceso de privatizaciones de América Latina que comienza a mediados de los ’90; hay antecedentes anteriores pero comienzan a mediados de los ’90.
Y muestra este estudio, este resumen, el fracaso de esas privatizaciones. O sea, por aquellas leyes que instalaron las empresas privadas a nivel del manejo de la administración y el provecho de las jubilaciones.
Sobre esto hay mucha cosa para decir, hemos planteado muchas cosas, también las han planteado los compañeros de ATSS (Asociación de Trabajadores de la Seguridad Social), en particular los compañeros de la Comisión de Seguridad Social de ATSS; y otros integrantes de lo que podemos llamar el movimiento popular.
Pero sobre esto cabe resaltar -también una vez más- algunas de las consecuencias que tienen estos procesos privatizadores, que no se dan solamente en el campo del deterioro de las condiciones de vida de los jubilados, por ejemplo, o de los trabajadores.
Hoy estaba leyendo un informe de la Cepal por ejemplo, que habla de que calculan en 210 millones de pobres más en América Latina, a raíz de la influencia de la crisis sanitaria, del Covid, etc. Se podría medir de esa manera también todo el proceso de privatizaciones de mediados de los ‘90 en adelante.
Pero hay otro aspecto que conviene recordar, que conviene subrayar para no olvidarnos y que tiene mucho peso por lo menos desde el punto de vista del análisis nuestro; es que al introducir el lucro, el negocio, la ganancia, en el sistema de seguridad social a través de las jubilaciones en lo que nosotros conocemos como las AFAP’s;  también se quiebra, se apunta a hacer retroceder, algunos conceptos, el espíritu que tiene la reforma de la seguridad social procesadas a lo largo de años de luchas, desde la década de los ‘30 en el mundo capitalista desarrollado y en América Latina; a quebrar los componentes básicos de lo que es nuestra propia seguridad social. Que son los pilares de solidaridad intergeneracional, de universalidad, de administración pública, del papel del Estado.
Eso tiene mucha importancia desde el punto de vista nuestro.
Es más, desde la Comisión de Expertos se maneja desde hace tiempo, se presenta disfrazado, de manera engañosa, tramposa, pero se maneja un espíritu, una lógica, una manera de presentar los problemas, que también atacan justamente esos pilares de solidaridad, que para nosotros son componentes fundamentales de la conciencia de clase de los trabajadores.
A partido del momento donde se privilegia el ahorro privado individual, se empieza a minar por dentro el sistema público de seguridad social. No importa donde esté, sea en Suecia, en Francia, en Brasil o en Argentina.
Entonces, desde la Coordinadora hemos tratado de tomar en cuenta siempre los dos aspectos, el deterioro de las condiciones de vida que genera la privatización de la seguridad social y el deterioro de la conciencia clase de los trabajadores.

 

HS: ¿Y por qué decís deterioro de las condiciones de vida por la privatización?

JLB: Bueno, se pueden poner mucho ejemplos, acá recientemente en el 2017 entró en crisis con el fenómeno aquel de los cincuentones, que es una forma de ver la cosa y demostrar que la privatización, o sea el ejercicio de las AFAP’s -que fueron definidas 1995 para 1996- y con la aplicación de las AFAP’s hay sectores de los trabajadores que terminaban cobrando -según las reglas impuestas por esa privatización- menos que si hubieran cobrado por el pilar solidario, por el BPS.
El fenómeno aquel de los cincuentonas que terminó con una Ley -que dicho ente paréntesis para nosotros no es buena- pero es cierto que dio una cierta solución a esos trabajadores.
Ahora, por ejemplo, este hecho lo planteaba (Adolfo) Bertoni hace algunas semanas en esta radio; ahora vamos a empezar a vivir las consecuencias de aquella reforma del ’95, ‘96 en Uruguay que impuso las AFAP’s; vamos a empezar a vivir otra situación que es la de los sesentones.
Lo planteaba Bertoni de forma muy clara, que decía que junto con aquellas transformaciones se aprobó lo que se llamó la instalación de las Historias Laborales en el BPS, a partir de las que los trabajadores deben tener demostrado para jubilarse 30 años de trabajo -según las reglas actuales que pueden cambiar y puede empeorar, pues actualmente la Comisión de Expertos con Saladain a la cabeza, apuntan a cambiar esa regla también en perjuicio de los trabajadores. Entonces otra de las consecuencias materiales del sistema privatizado, entre tanta cosa se resolvió que los trabajadores se podían jubilar teniendo 30 años demostrados en la historia laboral en el BPS. Y esa regla se empieza a cumplir a partir 2026;  o sea que a partir de 2026 empezaremos a ver decenas de miles de trabajadores sesentones sin derecho a jubilación; porque no van a poder reunir por ejemplo 30 años demostrados y documentados de cotizaciones de aporte al BPS. Por la evasión que hay, por los niveles de trabajo en negro, y porque esa reforma eliminó a los testigos para poder justificar esos 30 años de trabajo que hoy se exigen como mínimo de la causa jubilatoria: 30 años de trabajo y 60 de edad.
Entonces, imaginémonos lo que va a ser la situación de los jubilados donde -para recordar algunos elementos más- hoy en día el 70% más de medio millón de jubilados, cobra menos de $25.000 de jubilación.

 

HS: ¿El 70%?

JLB: Si, eso implica aproximadamente medio millón o un poco más de jubilaciones que paga el BPS.
De esos, a su vez, hay unos 250 mil aproximadamente que cobra menos de  $16.000.
Esa es una medida del deterioro de las condiciones de vida porque ¿quién puede vivir en este país con esa plata? No hay necesidad de abundar en argumentos, alcanza con ir a la feria o al supermercado.
Pero esa situación va a empeorar a partir de 2026, de mantenerse esta regla, por la que los sesentones deberán tener en su historia laboral 30 años documentados de trabajo; cosa que es absolutamente imposible en este país y con las altas tasas de desocupación, de trabajo en negro, etc.
El sistema de sistema privatizado sigue generando problemas en el terreno material de las condiciones de vida de los trabajadores después de más de 30 años de instalado en el país.

 

HS: Una de las cosas de las que habla el borrador dice que ‘sobre el mecanismo de aumento a los jubilados concluye que, aumentar a través de la fórmula prevista dificulta la sostenibilidad -hay que traducirlo todo esto- de regímenes híbridos, sobre el financiamiento a través de reparto y recaudación de impuestos generales y genera riesgos que las empresas aseguradoras que proveen rentas vitalicias, encuentran difícil de cubrir’, dice sobre el financiamiento.

JLB: Si, ahí se parte también de una lógica de que la seguridad social y en particular las jubilaciones, son un gasto para el Estado. Por eso nosotros decimos que hay que cuestionar la lógica que se emplea desde los reformadores de la seguridad social y no solamente en este plano en varios planos. Eso alimenta la idea de que el déficit del BPS es necesario eliminarlo a costa de las jubilaciones de los trabajadores.
Nosotros decimos por ejemplo, que los déficits en materia social son como el colesterol, hay déficit bueno y déficit malo.
El déficit bueno, para nosotros, es aquel que financia las necesidades sociales de la mayoría la población. Hablamos en esos términos. Estamos hablando de la población trabajadora del país, incluye a los trabajadores asalariados, incluye a los jubilados, incluye a los desocupados, incluye a los que tienen enfermedades que hay que cubrir socialmente; pero incluye también a una parte de esa pequeña burguesía que hoy es indiferente a esta reforma y que se la van a comer doblada, para decirlo muy mal y pronto.
Entonces, volvemos a lo mismo. Se multiplican las señales muy claras de cuál es la intención que hay atrás de todo esto. La intención es mantener por un lado los privilegios del gran capital y al capital en general; y recortar los derechos del conjunto del pueblo trabajador. Esa es la intención básica.
¿Cuáles son los caminos? Por ahora van mostrando estos caminos.
Puede haber muchos más.
Si uno lee con atención -yo no lo pude terminar pero leí una buena parte del libro de Saldain- él maneja una paleta de opciones que son brutales, todas apuntan a lo mismo, a lo que acabo de resumir, pero a su vez tiene un conjunto de instrumentos notoriamente -en esa diversidad de instrumentos para aplastar derechos los trabajadores y para mantener o fortalecerlo los privilegios del capital- un conjunto de instrumentos para elegir y que serán parte de la negociación política que hay hoy dentro de esa Comisión de Expertos que nos lleva a otro problema.
Que es grave.
El otro problema es que sencillamente allí no aparecen dos visiones. Desde la Comisión de Expertos no surgen dos planteos, uno que refleje los intereses del capital y otro que refleje lo intereses de los trabajadores.
Para nosotros, eso es muy grave.
Nosotros podemos llegar a aceptar que en el marco aquel de la LUC se creara la Comisión de Expertos y hubiera quienes quisieran participar allí para dar una discusión, pero la discusión hay que darla de cara al pueblo, de cara a la opinión pública. No se puede quedar entre 4 paredes y resulta que la voz cantante sólo es una: aquella que pretende mantener los privilegios del capital.

 

HS: Pero en la prensa ha aparecido algo de discrepancias del Frente Amplio y del Pit Cnt.

JLB: Todas secundarias, ninguna va al hueso del problema.
Ninguna plantea las soluciones en la lógica que acabo de plantear. El tema justamente es poner arriba de la mesa la denuncia y las soluciones a la denuncia de lo que está pasando, lo que se plantea, de los objetivos que se persiguen; y del otro lado las opciones de clase, las opciones de los trabajadores.
Si eso no se hace, de hecho lo que está funcionando -de hecho más allá de la intención de algunos individuos, yo no pongo eso en juego por ahora al menos- pero de hecho lo que está pasando es que hay una complicidad, que hay una conjunción de intereses, en definitiva. Porque las críticas que ha hecho el Frente, el Pit Cnt y la Onajpu, son absolutamente superficiales con respecto a la estrategia que siguen las clases dominantes para imponer esta reforma.
Entonces, de esta reforma van a salir un conjunto de consecuencias materiales para las condiciones de vida de la mayoría de población, muy perjudiciales. Hoy no estamos en condiciones decir cuál va a ser el grado, la proporción, ahora lo que es claro es que todo apunta a barrer con un conjunto de derechos adquiridos en la lucha histórica de los trabajadores. Porque es cierto que ha habido concesiones de las clases dominantes en otros momentos pero sobre la base de la lucha de los trabajadores. No se puede comparar linealmente, pero sí se puede decir que históricamente la lucha por los derechos que comprenden la seguridad social, tal cual se ha ido aplicando en algunos de nuestros países que es el caso del Uruguay; es comparable con la lucha de las 8 horas.

 

HS: ¿Derechos básicos hablamos?

JLB: Derechos básicos y alguna cosita más.
Pero se puede comparar por el valor histórico que tienen con aquella lucha también histórica de las 8 horas.
Ahora hay que ser consciente y hay que tomarlo y denunciarlo así; que a partir de determinado momento y determinada coyuntura, la ubicamos por el 2008, porque es el momento de la crisis internacional del capital -donde se juntan la crisis económica, la financiera, la productiva, la medioambiental, la alimentaria, etc.- y como respuesta a esa crisis, desde el capital financiero -repito porque esto no es una política que se le ocurre a algún Ministro o algún partido político, sino que nace desde el cerno mismo del capital financiero internacional- desde allí se impulsan dos grandes reformas: la de la seguridad social y las reformas laborales.
Que son las que se están aplicando en un conjunto de países.
Para hacerle frente a esa ofensiva que en Uruguay hoy se expresa través de de este diagnóstico del Comité de Expertos; nosotros vemos que hay dos o tres cosas que son fundamentales.
La primera es informar, denunciando y proponiendo. Y en eso estamos desde hace mucho tiempo en la Coordinadora junto con otro actores sociales y políticos; la Coordinadora ha asumido eso a la escala de la fuerza que tenemos, que son muy limitadas, también es verdad.
Pero la primera cosa es la necesidad de informar a la clase trabajadora, a las organizaciones del movimiento popular.

 

HS: ¿Eso es muy importante para el posicionamiento que deben adoptar, por ejemplo los sindicatos, que esto no se saltee ese proceso de discusión?

JLB: Es que es imprescindible darlo para entender en dónde estamos parados y por dónde podemos parar una resistencia, que esa es la segunda parte.
La resistencia tiene dos componentes fundamentales: uno el de la militancia. Esta militancia organizada y la que no está organizada también. Porque enfrentar esta reforma exige saber dónde está el motor que puede ir construyendo resistencias colectivas. El motor de la resistencia colectiva en este país, en este momento, en esta coyuntura, en esta situación, es la militancia del movimiento popular. No hay otra. Esa es la realidad.
Por eso nosotros hacemos un llamamiento permanente a sumarse a los militantes a este proceso de construcción, que va lento, que va andando; pero si hubiera que definir una piedra fundamental, tenemos que decir que es la militancia.
El otro aspecto es que es necesario dar pasos ahora. Este es el momento donde es necesario salir claramente en contra de ésta reforma con otra opción, también es necesario, nosotros por supuesto eso no lo discutimos ni mucho menos, estamos de acuerdo con eso; pero lo que es necesario es dar una señal muy clara del punto de vista político.

 

HS: Si no entendí mal se decía que en algún intercambio en la prensa que ha habido con integrantes de la representación del Pit Cnt, o de la llamada Representación de los Trabajadores en el BPS, que están participando en la Comisión también representando al Pit Cnt; lo es que se dice por ejemplo con respecto a las ideas de fondo, es que sacarle más a los patrones es un riesgo que se puede reflejar en reducir empleos, en reducción de salario.

JLB: Lo primero que hay que cuestionar es que acá se parte de la base de que ese déficit es malo, el déficit que atiende políticas sociales. Nosotros decimos que los déficits de las políticas sociales no son malos, son buenos. Los que son muy jodidos, no solamente malos, son aquellos que mantienen o amplían y profundizan los privilegios del capital. Si mantenes durante 30 años la ley de forestación, la ley de inversiones, la de zona franca, etc., ahí estás generando directamente déficit malo para el país.
Por supuesto que estás beneficiando a un sector muy pequeño de la clase dominante.
Entonces, nosotros planteamos que todos los planteos económicos que están surgiendo de allí representan parches, remiendos y zurcidos a un Frankenstein que en realidad está lanzado sobre el conjunto de los derechos de los trabajadores. Esa es la realidad.
No podemos subestimar, todos estamos haciendo política -el gobierno la está haciendo, el capital financiero, los organismos internacionales y todos los que están comprometidos con esto, todos estamos haciendo política- este es un momento en donde hay que poner en claro cuál es la esencia de lo que está pasando. Si no se pone en claro se generan complicidades de hecho, repito no pongo en cuestión de repente a algunos individuos por ahora al menos; pero lo que de hecho está pasando es que hay complicidades.
Si se le otorga a la Comisión de Expertos, al gobierno, la derecha por ciertos argumentos como ese que citabas, se oculta que en realidad los problemas sociales se generan a partir de un modelo económico social que se instrumenta a partir de la política económica que cada gobierno después aplica.
Hay que estar claro en eso.
Si acá hay desocupación -estamos hablando de 200 mil desocupados-; si hablamos de 400 mil trabajadores en negro, o sea uno de cada 4 está trabajando en negro; pero un joven menor de de 25 años de cada 3 está trabajando negro.
Y ahora me olvidé de la cifra de la mujer porque es muy similar.
Entonces, los problemas sociales que se generan no se generan por un problema de inversión.
Eso es falso.
Eso es alimentar una idea que le sirve a la burguesía.
Acá los problemas sociales que tenemos se generan por un determinado modelo, después la inversión puede ser perfectamente pública.

 

HS: Incluso se cuestiona cómo se calcula el aumento de las jubilaciones, Saldain está planteando que complica esto de que esté atado al Índice Medio de Salarios.

JLB: Lógico, pero eso también hay que ver -nadie mejor que los que están allí para contarle a la población- cómo se van modificando los métodos de cálculo de determinados ingresos o prestaciones, dándole para abajo, para atrás, a los trabajadores.
Pero también hay que decir que esos cambios de métodos de cálculo se establecen en el 2007, en el gobierno del Frente Amplio, que genera la posibilidad de calcular sobre el Índice de Precios al Consumo o sobre el Índice Medio de Salarios. Entonces, le dejaron la puerta abierta a un gobierno de (Luis) Lacalle, (Gudio) Manini y (Julio María) Sanguinetti… ¿Qué puede hacer ese gobierno con respecto a los ingresos de los trabajadores?

 

HS: ¿Y cómo deberían calcularse?

JLB: Lo que pasa es que habría que cambiar varias cuestiones en la metodología para defender los intereses de los trabajadores.
Nosotros incluso ponemos en cuestión cosas todavía más complejas de explicar en pocos minutos. Pero, el papel que ha jugado en este proceso de reducción, de congelación, de los ingresos populares, los Consejos de Salarios. Lamentablemente es así.
Arriba de la mesa en realidad este tema está puesto pero de manera mucho más colateral. Hay que ir a lo esencial.

 

HS: ¿Y lo esencial es de dónde se saca la plata?

JLB: Exactamente, ese es el punto principal que hay que discutir: de dónde se puede sacar la plata. Y bueno, acá se puede sacar la plata de los privilegios y de la ganancia del capital.
Lo decía (el economista José Antonio) Rocca acá hace un tiempo atrás, un cálculo aproximado y benevolente marca que en los últimos 25 años el capital aumentó su tasa explotación en 400%.
O sea que los trabajadores uruguayos comparados con los de hace 25 años atrás hoy son 400% más explotados que aquellos.
Ahí está el asunto.
Pero no solamente ahí, se les han otorgado privilegios, renuncias fiscales, exoneraciones, subvenciones directas e indirectas al capital, que en los últimos 4 años -del 2016 al 2019 los datos que tengo- promediaron 3.400 millones de dólares por año.
Hoy en día el Producto Bruto anda en los 55 mil millones de dólares.
El déficit fiscal anda en los 6.000 millones de dólares, o sea que con esas subvenciones –estoy hablando del déficit fiscal total no de los 500 o 600 millones de dólares que tiene el BPS- de ese déficit fiscal que anda en 6.000 millones dólares.
Hay 3.400 millones de dólares que solamente corresponden a esa subvención del capital.
Y la última palabra sobre este aspecto, acá no hablamos de las ganancias del capital. ¿Por qué cuando se ponen arriba de la mesa los ingresos de los trabajadores no se habla de los ingresos, de las ganancias, del capital?
En el 2015 se calculaba que –un cálculo hecho por Notaro, si no me equivoco y si me equivoco que me disculpen- se estimaba que las ganancias del sector de los capitalistas más importantes en el país, habían pasado en los últimos 8 años -de 2015 para atrás- aproximadamente de 15 a 31.000 millones de dólares.
Hay que saber que en este país, así como somos todos tan poquitos y tan chiquititos, resulta que hay 24.000 millones de dólares de residentes uruguayos que están depositados en la banca extranjera. No están adentro de las fronteras. ¿Cómo salieron 24.000 millones de dólares? ¿Qué son esos 24.000 millones de dólares si no son parte de las ganancias acumuladas por el capital?
Cómo vamos a pensar una reforma de la seguridad social sin meterle mano a esa realidad que muestra los privilegios del gran capital y la explotación de la clase trabajadora. Porque esa ganancia ¿de dónde viene? Eso es plusvalía que está en la vuelta y de la que se apropia cotidianamente el capital de distintas manera.
En suma, lo que estamos planteando es la necesidad de armar la resistencia, dar esta pelea, para eso hay que informar, hay que movilizarse, la militancia tenemos que movilizarnos.
Si no hay resistencia, esperemos lo peor.
Si hay resistencia, si hay lucha, entonces ahí estaríamos en otra situación y volvemos a algo que planteamos desde el principio.
Dar esta pelea desde nuestro punto de vista, hay que darla en conjunto con otras peleas. En la Cojupe, estamos juntando firmas contra UPM 2, estamos juntando firmas contra la LUC; ahora, priorizamos esto.
Creemos que está es una pelea de clase, de fondo, hay mucha cosa en juego y creemos también que si no se diera esta pelea, el retroceso –en materia de condiciones materiales ya hablamos- de conciencia social también sería terrible.
Nosotros estamos en un momento en el movimiento popular uruguayo donde es imprescindible valorar estas cosas, tomarlas en cuenta, por eso decimos que este es el momento de empezar a construir rápidamente las primeras trincheras de esta resistencia.

 

MAB: Y no hay que hacer mucha vuelta, juntarse 2 o 3 en el barrio ¿y si precisan asistencia? ¿Cómo conectarse con la Coordinadora?

JLB: Al 099 26 89 83 y 2403 6559 que es el teléfono de la Coordinadora.

 

MHS: Gracias Pepe.

JLB: Gracias a ustedes.