CORONAVIRUS: “ES UNA SITUACIÓN GRAVÍSIMA, EL MUNDO VA A VER UNA VERDADERA TRAGEDIA AQUÍ EN BRASIL”
Contacto con Plínio de Arruda Sampaio Jr. Desde Brasil, 4 de marzo de 2021.

Desde San Pablo, en su contacto semanal con CX36, el profesor y economista Plinio de Arruda Sampaio Jr habló de las cifras del coronavirus en Brasil, que ha superado a EEUU con dos mil muertes por día, con la expectativa de llevar a 3 mil muertes por día en unas semanas. Dijo que datos extraoficiales hablan de 380  mil muertos desde el inicio de la pandemia y si bien se ha iniciada la vacunación, no hay una campaña de vacunación colectiva. Transcribimos esta nota que puede escuchar aquí:
https://archive.org/details/2021-03-04-plinio-arruda-sampaio-jr-brasil

 

Hernán Salina: Estamos recibiendo desde Brasil a Plínio de Arruda Sampaio Jr. como todos los jueves. Plínio, bienvenido, ¿nos escuchás bien?

Plínio de Arruda Sampaio Jr.: Los escucho bien, buenos días, un gran gusto hablar con Radio Centenario

HS: Hoy amanecíamos con estas duras noticias de cifras de Brasil respecto al coronavirus que ha pasado al primer lugar en casos superando a Estados Unidos y también de muertes en 24 horas.

PASJ: Sí, vamos hacia las 2 mil muertes por día y la expectativa es que llegaremos a más de 3 mil muertes por día. El número acumulado de muertes en un año ya pasa las 260 mil pero esos son los números oficiales, los cálculos son que son por lo menos 380 mil muertes.
Es una situación de descontrol total, Brasil tiene más o menos 17 Estados con el índice de reproducción del coronavirus en ascendente muy fuerte, apenas 2 Estados donde el número disminuye.
O sea, es una situación gravísima y el mundo va a ver ahora una verdadera tragedia aquí en Brasil.

HS: ¿Por qué se da esto cuando se había hablado del comienzo de vacunación e incluso de la producción a nivel local? ¿Qué es lo que está ocurriendo que hace llegar a estas cifras, Plínio, para actualizar lo que ya hemos venido hablando contigo estos meses?

PASJ: Mira Hernán, quien acompaña la situación brasileña siempre tiene que quedar muy atento para diferenciar lo que se dice y lo que es. Brasil de hecho empezó la campaña de vacunación pero no ha vacunado siquiera al 1% de la población. Si vacunas a uno, empezaste la vacunación pero el problema es que no hay una política de vacunación colectiva.
Entonces, la situación es muy clara, para resolver el problema de la pandemia desde el punto de vista práctico, hay que interrumpir la circulación del virus - cuarentena, hay que vacunar a la gente y para eso hay que producir vacunas. Para todo esto Brasil tiene plenas condiciones técnicas, no lo hace por una decisión política, y no es un problema exclusivo de Bolsonaro, Bolsonaro es la dosis máxima de la política sanitaria genocida que se hace aquí en Brasil, pero esa es una política de la burguesía y responde, desde el punto de vista inmediato a los intereses del capital que no quiere parar la actividad económica.
Pero más allá de esto, responde al interés estratégico de la burguesía de mantener al país en una situación excepcional, de excepción donde los trabajadores están de hecho en una especie de toque de queda donde les cabe básicamente trabajar y quedarse en la casa, eso es lo que quiere la burguesía que es la situación ideal de la burguesía para explotar y dominar a los trabajadores.
Este es el hecho duro y crudo que se pasa aquí en Brasil.

HS: ¿Plínio, pero además cuánto incide en eso, hay un choque entre el gobierno central y el gobierno federal y los gobernadores de los distintos Estados, hay un conflicto ahí que también se expresa en problemas para avanzar en enfrentar el coronavirus?

PASJ: Sin duda alguna, Bolsonaro aceleró la desarticulación del sistema nacional de salud, que es un sistema articulado en todo el territorio nacional, y que para funcionar depende de la buena articulación federativa de Brasil.
Brasil es un país continental, es imposible combatir este virus nacionalmente, mucho menos en el gobierno de la provincia o de la municipalidad, tiene que haber un plan mínimo nacional para que esto ocurra.
Esto ya se está desarticulando hace un tiempo pero con Bolsonaro la desarticulación es una política de Estado, entonces esto agrava el problema.
Pero siempre aquí en Brasil hay que tener mucha atención entre lo que parece y lo que es, la misma habilidad que tienen los jugadores brasileños para driblar en el fútbol, tienen los políticos para driblar la opinión pública. Esta rivalidad entre gobernadores y presidente tiene como esencia la política pequeña, la politiquería. ¿Por qué? Porque cada uno quiere echarle la culpa al otro, pero la verdad es que el pueblo de San Pablo que es el más desarrollado y el que tendría en hipótesis mayor capacidad (...) tampoco tiene una política de brazo colectiva y esta es una política de la burguesía.
Parece tan macabro esto que la gente puede pensar que no es posible que sea así, pero es así. La semana pasada, cuando quedó claro para el conjunto de la clase media que no va a haber vacunación para todos, va a haber (...) de vacunación para todos.
Entonces las empresas y la clase media presionaron al Congreso a aprobar una ley de vacunación que permite que las empresas privadas compren vacunas y vacunen a la gente. Y con esto se cierra el círculo de la política sanitaria genocida que se hace aquí en Brasil. El Estado va a vacunar a paso de tortuga al 25% de la población, a los ancianos, a los trabajadores de la salud, a los trabajadores estratégicos y la gente con comorbilidad.
Los demás, que son más o menos 160 millones de brasileños, no tendrán vacuna. Para estos la plutocracia ya descubrió una subvacuna, ya va a comprar directamente la vacuna en el supermercado de las farmacéuticas internacionales y la va a dar a su población. Entonces esto va a vacunar más o menos, esto no es preciso pero más o menos al 5% de la población, y los demás van a quedar expuestos al virus porque le conviene al gobierno mantener a la clase trabajadora en una ultradefensiva porque la burguesía no está perdiendo el tiempo y hace la ofensiva de reformas liberales de desarticulación de las políticas públicas y de entrega de la soberanía nacional al galope

 

María de los Ángeles Balparda: Bueno, hay otros temas también, el tema de la economía que siempre consultamos contigo y que hoy leíamos sobre el ministro Paulo Guedes que hay una publicación "Crusoé" que dice que pasó de ser el súper ministro a convertirse en una especie del bobo de la Corte para distraer al mercado, que sería ese el papel que juega. Con una economía que se plantea ha tenido retrocesos muy importantes...

PASJ: Mira Ángeles, esta semana, ayer salió el resultado del PIB del 2020, la economía brasileña cayó 4,1%, y esto porque el gobierno inyectó en la economía con políticas por la pandemia, un valor de recursos equivalente a más del 8% del PIB. Aún así cayó un 4%.
El resultado de la década 2011 - 2020 es un crecimiento de 0,3%. O sea, la economía brasileña está parada a 10 años.
Es el peor resultado de la historia de Brasil. En la llamada década perdida de los años 80 la economía brasileña creció más o menos 1,3 - 1,5%. O sea, es un desastre económico

 

MAB: Sí, sí

PASJ: Bueno, Guedes representa la voz del mercado, la gente que dice eso dice porque quiere más, pero la verdad es que no es posible más todavía de lo que quiera. Pero entonces Guedes dio una declaración la semana pasada que yo la voy a intentar traducir al español, pero es muy clara, para que sepan cuál es el papel de Guedes y cómo el mismo Guedes entiende su papel.
Dice, "Yo soy la estaca que sujeta la tienda, si no logro hacer todo lo que ustedes quieren, sin mí quedaría mucho peor". La verdad es que Bolsonaro tiene que operar entre la tutela del mercado, de los militares y de los políticos fisiológicos brasileños, esos que sacó Dilma y el PT para combatir la corrupción, que están todo bien en el Lava Jato y en (...), pero que ahora son los que mandan en el Congreso Nacional.
Entonces es una alharaca del mercado porque quiere más pero la verdad es que Bolsonaro dice más no puedo sin dictadura, y ustedes no me dejan hacerla, o sea que van a tener que quedar con poquito porque sino es imposible gobernar aún en la excepción de la pandemia

 

MAB: Y la consecuencia social y a nivel laboral, me imagino que sigue siendo grave

PASJ: Bueno, la situación laboral aquí en Brasil es absolutamente dramática, tenemos más o menos 1 de cada 3 trabajadores desempleado, desalentado o sea que ni busca empleo o trabaja menos de 40 horas porque no tiene posibilidad de encontrar otras ocupaciones.
La situación aquí es muy grave, ya se empiezan a ver problemas de hambre, tenemos mucha gente que no come carne, la situación es grave

 

MAB: Vos decís eso sobre el hambre que ya había, que ahora se complica más

PASJ: Sí, la verdad es que la pobreza absoluta en Brasil había disminuido en la década del 70, y continuó disminuyendo hasta más o menos la década del 2000, hasta  el 2014. Con la crisis la pobreza empieza a aumentar, pero ahora aumentó mucho, entonces tenemos compañeros que ya dicen que comen huevo, ya no tienen para comer carne

 

MAB: Claro, y sí...

PASJ: Y estos tienen comida, porque hay otros que ni huevo tienen

 

MAB: Claro, exactamente.
El otro día hubo una noticia que hablaba de una acción conjunta de varios gobernadores, unos cuantos, comunicándose con Bolsonaro y planteándole el dramatismo que tenía el problema del coronavirus. ¿Eso tiene alguna consecuencia política o hay alguna realidad política que haya que conocer, algo nuevo?

PASJ: Mira Ángeles, es lo que comentaba anteriormente, la verdad es que hay mucho de teatro en esto, estos mismos gobernadores que reclaman que Bolsonaro niega la pandemia, en su política interna convocan a la gente para que vuelva a las clases y se rehúsan a hacer cuarentena.
O sea, hay una disputa para echarle la culpa del genocidio al otro, esto es generalizado.
Claro que yo no digo que son todos iguales, hay cambios de cantidad y a veces son importantes. Entonces, es claro que los gobernadores están asustados con el ritmo muy lento que le quiere dar Bolsonaro a la campaña de inmunización, y sufren presiones muy fuertes de la gente.
Entonces, sí hay un conflicto para ver en qué dosis se va a hacer el genocidio sanitario, no puede ser muy grande. Aquí la situación llega al colmo cuando los hospitales privados quedan llenos, es el caso en que estamos ahora, ahí sí la clase media que tiene mucho poder de presión empieza a gritar y en este momento la gente se mueve poco.
Aquí se administra el genocidio por la ocupación de lechos en Unidades Intensivas en los hospitales privados, esta es la realidad muy triste que hay aquí en Brasil

 

MAB: Bueno, no sé si queda algo más que haya que destacar ahora, Plínio, creo que estamos por ahí ¿no?

PASJ: No, yo creo que sí, lo principal aquí en Brasil en el momento es sí la tragedia sanitaria

 

MAB: Sí, sin duda.
Bueno, te mandamos un abrazo desde acá, el pedido de que te cuides y por supuesto cualquier cosa estamos a la orden

PASJ: Muchas gracias Ángeles, estamos aquí bien (...) pero les deseo a todos mucha suerte, muchas gracias por la conversa.