REFORMA MINISTERIAL DE BOLSONARO: MUCHO MÁS REHÉN DE LOS POLÍTICOS, DEL MERCADO Y DE LOS MILITARES”
Contacto con Plínio de Arruda Sampaio Jr. Desde Brasil, 1º de abril de 2021.

Los cambios en la cúpula militar y la renuncia de varios ministros en Brasil, se deben al desastre en el manejo de la política sanitaria que comenzó a incomodar al imperio y a la alta burguesía brasileña, que entiende que si no hay una campaña de vacunación rápida el crecimiento económico continuará enlenteciéndose, dijo nuestro corresponsal en Sao Paulo, el economista, analista político y catedrático brasileño, el profesor Plínio de Arruda Sampaio Jr en su contacto semanal con la 36. Agregó que Jair Bolsonaro perdió el apoyo político y también el militar.  Transcribimos esta nota que puede volver a escuchar aquí:
https://archive.org/details/2021-04-01-plinio-de-arruda

 

Hernán Salina: Bienvenido Plínio de Arruda Sampaio Jr. a la 36, como cada semana.

Plínio de Arruda Sampaio Jr.: Hernán, un gran gusto hablar con Radio Centenario.

HS: Plínio, una semana que concentra la atención lo que está pasando en Brasil, antes de ir a los hechos de las destituciones de ministros queríamos que nos contaras lo que se dio, lo que se vivió, en la fecha de aniversario del golpe del año ‘64 y que fue exaltado ese golpe incluso por figuras del gobierno

PASJ: El gobierno, el nuevo Ministro de Defensa lanzó una nota donde decía que el golpe es un hecho histórico y que había que celebrarlo. De cualquier manera fue más un pataleo que cualquier otra cosa, porque la realidad es que la conmemoración del golpe en los cuarteles fue muy, muy discreta. Y en las calles unos lunáticos, muy pocos, vestidos de verde y amarillo, salieron a las calles pero no juntaban más que 50, que 40, la gente de Bolsonaro.
O sea que, aunque se decía que podría haber un golpe la realidad es que los militares hicieron un pasaje por la fecha del golpe discreta, y esto no fue por nada, esto fue un recado para Bolsonaro para decir, mira, nosotros no estamos en tu golpe, y esto se escuchó de manera muy clara por todos e incluso por Bolsonaro

 

HS: Hubo alguna exaltación desde el gobierno o de figuras del gobierno hacia el golpe.

PASJ: Sí, pero mismo aún el gobierno está a la defensiva pero disfraza la defensiva como si estuviera atacando. Entonces el ministro hace una nota que conmemora el golpe que es una provocación a toda la democracia.
Pero en realidad el presidente no hizo manifestación y no hubo mayores, no fue una fecha particularmente conmemorada, y yo creo que esto Bolsonaro la dejó pasar de manera más o menos discreta porque su relación con los militares en los últimos días cambió de manera cualitativa, yo creo que él consideró que era más prudente quedar discreto.

 

María de los Ángeles Balparda: Justamente, Plínio, eso es lo que queríamos ver contigo porque ha sido una semana muy intensa esta desde el momento en que Bolsonaro participa en la Cumbre del Mercosur para adelante, se suceden muchos hechos pero hechos muy potentes. La remoción de 6 ministros, el cambio en la cúpula militar, el planteamiento de la cúpula militar, ¿cómo valorás la semana?

PASJ: Mira Ángeles, yo interpreto lo que pasó de la siguiente manera, la política sanitaria de Bolsonaro es un desastre completo pero de proporciones amazónicas.
Y esto empezó a incomodar de un lado del imperialismo, porque Brasil se convirtió en un laboratorio de coronavirus, y por otro lado la alta burguesía brasileña, porque no hay más lechos de Unidad Intensiva en los hospitales privados, y porque la burguesía -la alta burguesía- entiende que si no hay una vacunación rápida la economía va a seguir caminando muy despacio.
Entonces estos dos cambios se manifestaron de manera muy rápida en el mundo político, los presidentes del Senado y del Congreso hicieron 9 reuniones con los banqueros y con los empresarios la semana pasada y de estas reuniones sale entonces una iniciativa muy fuerte del Congreso para derribar, para deponer al ministro de relaciones Exteriores.
Es un poco una condición de los Estados Unidos para que exista algún tipo de conversación y también del gobierno chino porque el ministro Ernesto Araújo que cayó era un fanático total de Bolsonaro, un tipo de la extrema, extrema derecha, trumpista hasta el cuello.
Entonces, lo botaron y lo botaron de manera muy, muy fuerte y humillante.
Y en este proceso lo que quedó claro, bueno, un poco antes de esto hubo una carta abierta de parte importante de los ricos brasileños, con el apoyo de sus economistas pidiendo otra política sanitaria.
Entonces, el mercado se mueve, los políticos fisiológicos se mueven y quedaba un misterio en relación a los militares, porque parecía que estaban incómodos pero con los militares uno nunca sabe exactamente lo que está pasando.
Pero en el fin de la semana anterior, el último, sale una nota del encargado de Recursos Humanos del Ejército que es un general. Y este general dice, mira, aquí nosotros en el Ejército tenemos tasa de mortalidad mínima y hacemos todo el protocolo de la OMS (Organización Mundial de la Salud) para la pandemia. Y si el gobierno hiciera lo mismo Brasil no estaría en la situación en que está.
Entonces todo esto precipita una crisis muy fuerte, cae el gobierno y Bolsonaro reacciona a esto de una manera bien correspondiente a su personalidad, porque Bolsonaro es un matón pero es un matón cobarde; entonces él recula pero recula fingiendo que está avanzando.
Para que los oyentes tengan una imagen de esto, es más o menos como la caminata lunar de Michael Jackson, parece que camina para adelante pero en realidad va para atrás. Su primer movimiento temiendo un impeachment, temiendo quedar muy débil fue, yo quiero un mayor control del ejército. Entonces pide la cabeza del comandante del ejército, porque el comandante no se metía en su política de amenazar a la sociedad con golpe. Bueno, el ministro de Defensa que también es general dijo, no, yo no le doy la cabeza.
Entonces Bolsonaro hace un movimiento y dice, entonces yo quiero tu cabeza, voy a cambiar toda la cúpula porque quiero tener al ejército en mi mano para protegerme de un impeachment y para amenazar a la sociedad con el golpe que es la principal jugada que tiene Bolsonaro en la política brasileña.
Pero el tiro le salió por la culata, porque el Ejército en realidad no aceptó el chantaje de Bolsonaro, al contrario, y el jefe del Ejército hoy en día que sustituye al anterior, que el nuevo ministro sacó al general que Bolsonaro quería; pero en su lugar entró el que había hecho la crítica sobre la pandemia, o sea, el general de los Recursos Humanos del Ejército.
O sea, esto fue una imposición del Ejército.
El Ejército le dijo, bueno, usted cambie a quien quiera pero nosotros seguiremos con esta política de no meternos en tu gestión sanitaria desastrosa ni en tus chantajes de golpe.
En resumen, Bolsonaro sale de este hecho mucho más rehén de los políticos fisiológicos, del mercado y de los militares, sale muy, muy mal en esta reforma ministerial.

 

MAB: Claro, cuando acá se supo lo del cambio de ministros, bueno, eso es un capítulo que tiene que ver con el gobierno, pero especialmente cuando se supo lo de los militares, viste que siempre en América Latina hay una primera reacción que dice, ay, van a dar un golpe, que inmediatamente la información que llegaba de Brasil decía que no había riesgo de golpe.
¿Cómo, comparando lo que pasó ahora, el comportamiento hoy de los mandos de las Fuerzas Armadas (FFAA) con la historia del vínculo de las FFAA con los gobiernos y con los políticos, que vos muchas veces nos has llamado la atención sobre el tema, es coherente con todo lo que han hecho siempre las FFAA en Brasil o no?

PASJ: Mira, Ángeles, las FFA brasileñas funcionan como un perro de guardia de la burguesía brasileña y del imperialismo. Entonces, la relación de las FFAA es una relación muy orgánica, muy íntima con los Estados Unidos, con los militares americanos y con la alta burguesía brasileña.
Entonces, más que a gobiernos, ellos responden a esto. Bueno, y Biden no quiere un golpe trumpista en Brasil y la alta burguesía ya tiene todo lo que quiere, ya dio el golpe institucional en el 2016 y no quiere el golpe dentro del golpe para que un tirano con la cabeza muy limitada controle a Brasil.
O sea que los militares responden un poco a esto, entonces le dijeron al teniente Bolsonaro -porque es un teniente y esto en los Ejércitos es muy importante porque uno es general y el otro es teniente- le dijeron, mira, no nos vamos a meter en tu golpe y no dejaremos que tú hagas golpe alguno, entonces esta es un poco la posición.
Claro que yo lo pongo de manera muy esquemática, pero Ángeles, no creo que esté muy lejos de la realidad la figura que hice ahora

 

MAB: Exacto, es así.
Queda debilitado Bolsonaro por esto que vos decís que es más rehén ahora, de los políticos, de los militares, de las grandes empresas. Está más debilitado

PASJ: Sí, la única fuerza que le sobra a Bolsonaro ahora, para hacer el chantaje del golpe es la Policía Militar, entonces él tiene sí prestigio en la gente de baja patente de la policía militar, en algunos Estados incluso de la alta patente, y tienen fuerza con los milicianos y con los grupos de ultra derecha. Que en Brasil no están armados y están desorganizados.
La milicia sí es más organizada pero no tiene acción política, tiene acción criminal en el territorio donde controlan, incluso entre ellas no se entiende mucho.
Pero sí tiene, y esta es la jugada que todavía le sobra, alguna fuerza en la policía militar.
En la historia brasileña la policía militar ya fue movilizada varias veces para dar golpes. Claro que no dará un golpe contra el ejército principalmente en el momento actual donde la correlación de fuerza policía militar - Ejército es totalmente desproporcional a favor del Ejército.
Entonces, lo que le sobró a Bolsonaro para chantajear a la sociedad con un golpe, es muy, muy poco y no es creíble.
Entonces, yo  que o él baja un poco la cresta o va a tomar un impeachment, no por la izquierda sino por la derecha del orden

 

MAB: ¿A él le queda hasta el año que viene ser presidente?

PASJ: Sí, todavía tenemos 2 años que es mucho tiempo...

 

MAB: Sí, todo este y todo el que viene.
¿Cómo va a gobernar con una situación así?

PASJ: Bueno, ya no estamos con gobierno, Ángeles, por lo menos desde el segundo gobierno de Dilma que ya prácticamente quedó inmovilizada, el gobierno Temer tuvo un año de mucho activismo liberal, de reformas liberales. El segundo año tampoco hizo nada.
El primer año de Bolsonaro también fue de mucha destrucción institucional pero el segundo ya está muy debilitado.
Entonces, es una crisis política que venimos conversando aquí en Radio Centenario ya hace años y que se va profundizando. Una situación realmente difícil porque Brasil está en un pantano y cuanto más se mueve más se hunde.

 

MAB: Claro, es verdad, se hunde más.
¿Y el gobierno, después de esta remoción de ministros, cómo quedó, qué perfil tienen esos ministros?

PASJ: Bueno, lo que hizo Bolsonaro fue adaptarse a lo que piden los políticos fisiológicos.
Ángeles, Bolsonaro convivió 30 años con estos políticos, y eran del mismo grupo, del grupo fisiológico, entonces él conoce muy bien a esta gente y sabe que no tienen lealtad con nadie. Al final participaron del gobierno Fernando Henrique, de los dos gobiernos de Lula, de los dos gobiernos de Dilma, del de Temer y de Bolsonaro, o sea, es palo para cualquier obra, para cualquier tarea.
Entonces, Bolsonaro los cambios que hizo fueron todos para adaptar el gobierno a la nueva circunstancia.
Para que el oyente tenga una idea general, él en el Ministerio de Relaciones Exteriores metió a un diplomático ameno, muy discreto, que nunca tuvo un puesto de embajada ni consulado. O sea, un tipo que parece más amable, más tranquilo y no ideológico.
Bueno, en las relaciones de articulación política él metió a la mujer de un corrupto notorio brasileño, que yo no sé si está preso en la cárcel o en el domicilio, fue un ex gobernador de Brasilia, del distrito federal. Entonces, su mujer ahora es la encargada de hacer las negociaciones políticas, que es lo que querían los diputados fisiológicos.
Y en el Ministerio de Defensa él puso a un general de pijama que es su hombre fuerte entre los militares...

 

MAB: ¿Qué quiere decir un general de pijama, cómo fue eso?

PASJ: Un general jubilado nosotros decimos que es un general de pijama aquí en Brasil.
Pero bueno, un general jubilado es el hombre de Bolsonaro en las Fuerzas Armadas. Entonces, él tenía el fuerte poder de nombrar a los jefes de las Fuerzas Armadas, pero nombró dentro del protocolo más riguroso de la tradición militar, o sea, el más viejo. O sea, no puso a una persona de Bolsonaro, puso al que cabía entrar dentro del ritual burocrático de las Fuerzas Armadas brasileñas.
O sea, para hacer una imagen, no fue Braga Netto quien cuadró al ejército, fueron las Fuerzas Armadas que encuadraron a Braga Netto. Esa es la visión, la interpretación que tengo de lo que pasó.
Estos son los 3 cambios principales.
Lo otro que también a lo mejor valga la pena mencionar fue para el Ministerio de Justicia Bolsonaro nombró a un coronel de la Policía Militar de Brasilia que es el hombre que él puso ahí para amenazar a la gente con que este coronel va a articular a la policía militar para un eventual golpe, que está mucho más en la cabeza delirante de Bolsonaro que en las posibilidades reales de la sociedad brasileña en este momento

 

MAB: Claro.
¿Ahora, cómo interpretás que en medio de esta situación tan compleja, tan tensa además en Brasil, Estados Unidos desclasifique documentos donde muestra que la dictadura de Brasil intervino junto a Estados Unidos para hacer caer el gobierno de Salvador Allende en Chile? Ayer lo publica, en medio de todo esto

PASJ: Si, y los americanos divulgaron también un informe donde dice que Brasil no respeta los derechos humanos.
Entonces, Biden ahora va a encuadrar al gobierno brasileño.
Y la burguesía brasileña que es muy, muy servil, ya entendió esto y ya mandó el recado para Bolsonaro. O sea, nosotros nos vamos a linear con lo que quieren los gringos.
Ahora, este otro documento que tú dices Ángeles, no sé muy bien cómo articularlo porque es más fuerte, todavía más brutal que el primero. Porque el primero es para decir, mira, Brasil no respeta a los periodistas, tiene problemas con los derechos humanos, digamos que esto son hechos conocidos.
Pero la articulación de Brasil Estados Unidos para dar el golpe contra Allende que es evidente que existía incluso porque muchos brasileros que fueron presos en Chile, fueron interrogados por oficiales brasileños en Chile. O sea, no hay duda alguna de que esto existía.
¿Por qué Estados Unidos lo hace público ahora? Yo no sabría decirte, habría que ver, hay  investigar.

 

MAB: Claro, hay que esperar estas próximas horas y estos próximos días

PASJ: Los americanos tienen una cosa que es muy rara, ellos hacen toda esta brutalidad pero creo que para protegerse un poquito estas cosas quedan secretas pero después de 30 años, 40 años, 50 años se abren las cosas. Hay que ver si fue una de esas coincidencias o si fue en realidad un movimiento político con alguna intención

 

MAB: Sí, no creo que hagan algo ellos sin intención, algo deben tener, pero hay que esperar, es verdad, hay que esperar, a veces uno los ve más poderosos de lo que son.
Bueno, Plínio, la verdad que esta semana este informe es de una sustancia enorme, muy necesario para todos nosotros el tener este punto de vista tuyo sobre lo que está sucediendo, y sin duda que nos obliga a estar muy atentos en las próximas horas, que puede ser hasta el jueves que viene o puede ser antes

PASJ: Sí, pero yo creo, Ángeles, que podemos estar todos tranquilos en el sentido de que aquí en Brasil no habrá golpe en el corto plazo, el golpe no será dado por Bolsonaro

 

MAB: Nos queda claro eso

PASJ: Siempre está la posibilidad de un golpe de los militares por mano propia, sin intermediación, pero yo creo que no es esto lo que estamos viviendo aquí.
De cualquier manera para el público uruguayo creo que lo principal es entender que si el pueblo no está movilizado, no está en las calles, no es independiente, la situación política se degenera de una manera muy rápida y escalofriante que es lo que estamos pasando aquí en Brasil

 

MAB: Sí, nada más dañino que un pueblo que está mirando como quien mira un partido de ping pong o de tenis, mirando por dónde va la pelota y no puede incidir en nada. Sin duda.
Lo que puede hacer la diferencia es el pueblo movilizado, está muy claro.
Te mandamos un saludo muy grande de acá

PASJ: Gracias, Ángeles, gran gusto hablar contigo, con Hernán y con todos los oyentes de Radio Centenario

 

MAB: Un abrazo grande y gracias

HS: Un abrazo Plínio, hasta  próxima.