Ho Chi Minh, conductor de los comunistas vietnamistas enfrentó y derrotó a las tropas de EEUU.
El 30 de abril de 1975, las tropas comunistas de Viet Nam del Norte entraron en el palacio presidencial de Vietnam del Sur en Saigón y pusieron fin a la guerra. Dos años antes de la derrota final, la retirada de las tropas estadounidenses de Vietnam condenó al Ejército del sur a una derrota segura contra el norte comunista.
«Pueden matar a diez de mis hombres por cada uno de los suyos que matemos nosotros. Pero, incluso así, ustedes perderán y nosotros ganaremos».
El presagio de Ho Chi Minh se acabaría cumpliendo, si bien él nunca pudo verlo al morir de un fallo cardiaco a los 79 años en plena guerra.
Los vietnamitas comunistas liderados por Ho Chi Minh -y, tras su muerte en 1969, por su sucesor Ton Duc Thang- se alzaron con la victoria.
Ho Chi Ming que ya había luchado contra los franceses y los japoneses, a quienes también derrotó , pasa a la historia como uno de los más grandes luchadores y político revolucionario.
Tras diez años de permanencia y combates, el 29 de marzo de 1973, Estados Unidos completo la retirada de los últimos 4.300 soldados norteamericanos que combatieron en Vietnam. Aquel día se celebró en Saigón la ceremonia de retirada de la bandera estadounidense como símbolo del fin de la presencia militar americana en Vietnam. La retirada de las tropas estadounidenses facilitó el derrumbe inmediato del Sur. La ofensiva final de los revolucionarios del Norte tuvo lugar en la primavera de 1975. El 30 de abril, los comunistas tomaron Saigón y forzaron la rendición de los survietnamistas.
El 2 de julio de 1976, se reunificó el país bajo el nombre de la República Socialista de Vietnam. La guerra había terminado.
Las tropas estadounidenses cometieron innumerables atrocidades contra la población civil. El 16 de marzo de 1968 soldados de Estados Unidos atacaron un pueblo en el sur de Vietnam, en la región de Son My, con el fin de aniquilar a los combatientes del Viet Cong. En aquel lugar solo encontraron civiles a los que violaron y asesinaron. El pelotón que mando el teniente William L. Calley Jr. arrasó Son My y acabó con la vida de 182 mujeres, 173 niños -entre ellos 56 bebés- y 60 ancianos, además de destruir 247 viviendas, matar todo el ganado y quemar los arrozales. El Ejército de Estados Unidos lo calificó entonces de victoria hasta que el reportero Seymour Hersh publicó la verdad de los hechos y, desde entonces, la Matanza de My Lai se convirtió en el símbolo de las masacres de los estadounidenses en el extranjero.

