El presidente de Bolivia, Luis Arce, declinó este martes su candidatura presidencial para representar al partido oficialista Movimiento al Socialismo (MAS) para las elecciones generales del 17 de agosto.
En un mensaje a la nación, declaró haber tomado la decisión «con la más clara convicción de que no seré un factor de división del voto popular y de que se haga realidad un proyecto de derecha fascistoide que se pretende destruir el Estado Plurinacional».
Asimismo, llamó a la unidad del «campo popular» e indicó que «lo más importante es el proyecto político, por encima de cualquier persona». «No podría considerarme un hombre de izquierda si no soy capaz de asumir la unión desterrando cualquier aspiración personal», agregó.
Por otra parte, señaló que debe elegirse al candidato que tenga mejores opciones de ganar las elecciones y le pidió a Evo Morales que no insista con la candidatura presidencial. Además, llamó a Andrónico Rodríguez, presidente del Senado y candidato presidencial, a pensar en la unidad.
En su cuenta de X Arce escribió:
Hay que poner en alto los intereses de la Patria y del pueblo, antes que las ambiciones personales y electoralistas de corto plazo, pues hay un bien mayor a cuidar. No podemos poner en riesgo el porvenir y el bienestar del pueblo por apetitos individuales.
En un momento de decisión inclaudicable, o defendemos nuestro Estado Plurinacional y sus conquistas populares, o con la división facilitamos el retorno de la derecha al gobierno. Yo he tomado con firmeza la decisión de seguir junto al pueblo para continuar empujando la rueda de la historia hacia adelante, desde donde me toque seguir luchando, todos los otros debates quedan subordinados a eso.
Por ello, honrando la memoria de nuestros héroes y heroínas, de nuestros mártires, líderes y lideresas que son ejemplo a seguir por sus hechos, por su coraje y su coherencia entre palabra y acción, hoy doy a conocer al pueblo boliviano con absoluta firmeza mi decisión de declinar mi candidatura a la reelección presidencial en las elecciones de agosto próximo.
Lo hago con la más clara convicción, que de no seré un factor de división del voto popular y mucho menos facilitaré en el ahora presente que se haga realidad un proyecto de derecha fascistoide con el cual se pretende destruir el Estado Plurinacional y el Modelo Económico Social Comunitario Productivo para volver al modelo neoliberal y destruir nuestra Revolución Democrática y Cultural, para restringir derechos conquistados por la clase trabajadora y el movimiento indígena originario campesino.
Propongo la más amplia unidad de la izquierda, de las organizaciones sociales y del pueblo en general en torno a un programa para avanzar, cerrando filas por el candidato que tenga las mayores posibilidades de derrotar a los saqueadores de Bolivia.
Nos vamos a dedicar plenamente a la gestión y esperamos que la Asamblea Legislativa Plurinacional, ahora que no soy candidato, cumpla con su misión y escuche el clamor del pueblo para dar viabilidad a las leyes de financiamiento externo destinadas atender desastres naturales, riego, electrificación, puentes, tinglados en las escuelas, enlosetados, carreteras e industrialización de nuestros recursos naturales, así como otras leyes productivas y sociales en beneficio a la clase trabajadora.
Solo la lucha unida del pueblo asegura el mejor porvenir para Bolivia. Nuestro voto será en unidad contra la amenaza de la derecha y el fascismo. Unido el pueblo vencerá el 17 de agosto.
¡Que viva el pueblo unido!
¡Que viva nuestro Estado Plurinacional!
¡Venceremos!

