Foto: El presidente de China, Xi Jinping, y sus pares de Brasil, Colombia y Chile durante la cumbre China-CELAC de mayo de 2025 –
El foro China-CELAC permite al gigante asiático demostrar la fortaleza de sus ofrecimientos financieros y comerciales a América Latina en un escenario de dificultades comerciales, dijo a Sputnik el académico Sergio Cesarín. Para el analista Marcelo Robba, en tanto, América Latina debe aprovechar la necesidad de «diversificar proveedores».
La presencia de los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; de Chile, Gabriel Boric; de Colombia, Gustavo Petro, así como la del propio mandatario chino, Xi Jinping, ratificaron el carácter especial que tuvo la IV Reunión Ministerial del Foro China-CELAC que se realizó en Pekín.
Además de una declaración con varias referencias a la importancia de la «cooperación sur-sur», el encuentro tuvo entre sus puntos altos el ofrecimiento por parte de China de una línea de crédito para los países latinoamericanos de unos 60.000 millones de yuanes, alrededor de 8.300 millones de dólares.
Asimismo, la declaración final aboga por «una globalización económica que sea inclusiva y mutuamente beneficiosa» y un «sistema multilateral de comercio justo, transparente y basado en normas».
«El momento en el que se produce la conferencia es realmente importante porque se da en medio de las tensiones y la guerra arancelaria entre China y EEUU y le ofrece a China una oportunidad genial para recibir a los líderes y representantes de América Latina», comentó a Sputnik Sergio Cesarín, investigador del Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas) especializado en las relaciones entre China y Argentina.
Para el académico, si bien la línea de crédito ofrecida por China a la región puede no ser tan cuantiosa como en otras ocasiones, sí demuestra «el compromiso financiero con la región» y complementa la gran inserción comercial que el gigante asiático ha logrado en América Latina, donde solo con Brasil comerció, en 2024, unos 519.000 millones de dólares.
Cesarín ratificó que la cooperación comercial, financiera, tecnológica y de inversiones entre China y América Latina «ha de continuar» a largo plazo debido a que es parte de los planes estratégicos de la nación asiática a largo plazo. En ese sentido, puso como ejemplo las inversiones que empresas chinas ya anunciaron en Brasil en materia de movilidad eléctrica, o bien, en Colombia, en materia de infraestructura.

