A diario llega información que se difunde en algunos medios de prensa, sobre las consecuencias que la invasión militar de Israel en Gaza y Cisjordana tiene sobre la población civil. Desde varios organismos internacionales , entre ellos la inoperante ONU, se reiteran las denuncias del bloqueo impuesto a la población que impide el ingreso de alimentos, agua y medicina.
En las últimas horas, además, el gobierno de Israel, anunció su plan de terminar con las construcciones que aún permanecen en pie a pesar de las toneladas de bombas arrojadas.
En nuestro país, el gobierno de Yamandú Orsi ensaya con alguna declaración ambigua y tibios comunicados un llamado a detener la “guerra”.
Pero más contundencia que una declaración o algún comunicado de la cancillería a cargo de Mario Lubetikin están los hechos.
El jueves 29 de mayo desde la Embajada de Israel en Uruguay se publicaba la foto que acompaña la nota con el siguiente texto: “La embajadora Michal Hershkovits se reunión con la ministra de Defensa , Sandra Lazo, para temas de cooperación bilateral”.
“Ambas destacaron las excelentes relaciones entre Israel y Uruguay, destacando la continua colaboración conjunta en materia de seguridad y defensa”.


