Escuchá la nota completa a María Selva Ortiz
María Selva Ortiz, integrante de la organización Redes-Amigos de la Tierra y de la Comisión Nacional en Defensa del Agua (CNDAV) y la Vida en diálogo con Centenario valoró como muy importante la decisión de no seguir adelante con el Proyecto Neptuno impulsado por un consorcio privado que implicaba la construcción de una planta potabilizadora en la zona de Arazatí en San José.
Ortiz subrayó que la iniciativa “era una falsa solución y un pésimo negocio y pondría en riesgo la salud de la población”.
No obstante, advirtió que “seguimos atentos a la constitucionalidad o no de lo que se resuelva”, remarcando que “para nosotros es inconstitucional que privados estén en los servicios de agua potable y saneamiento, por lo tanto estamos atentos para ver si la inconstitucionalidad se mantiene o no”.
En referencia a la alternativa que ha trascendido de construir otra planta en Aguas Corrientes, la integrante de la CNDAV sostuvo que “la cuenca del Río Santa Lucía está enferma, se tienen que tomar medidas ya”, y que el gobierno “tendría que convocar no solo a los privados sino a los espacios de participación para informar sobre estas negociaciones, y escuchar a la sociedad”.
Ortíz recalcó que más allá del cambio de planes “el juicio nuestro sobre la inconstitucionalidad del contrato sigue, para nosotros el contrato es nulo”, por lo que se aguarda los pronunciamientos judiciales respectivos tras la culminación de la feria judicial de la primer quincena de julio.
Al reflexionar sobre los motivos que pueden haber llevado al gobierno a no avanzar con el proyecto Neptuno María Selva Ortiz opinó que “creo que lo primó acá fue la lucha de todos estos años, de todas las formas, los recursos, las movilizaciones, las conferencias, todo lo que hemos hecho en todo este tiempo mostrando las contradicciones de este proyecto”.

