Desde Bolivia, es nuestro contacto internacional conversamos con Guillermo Richter, ex diputado y senador, integrante del Movimiento Nacionalista Revolucionario, sobre las elecciones nacionales que se realizarán el 17 de agosto.
Richter señaló que Bolivia “es un pueblo sufrido pero lleno de legítima reivindicaciones históricas muy importantes” y en ese sentido se refirió al libro que escribió junto al sociólogo uruguayo Agustín Casanova, en que consideran que Bolivia, antes que un fracaso, “es un epopeya, un milagro que nace en condiciones extraordinariamente duras” y hace unos días celebró su bicentenario en condiciones económicas complicadas de cara al proceso electoral”.
Dijo que hay dos posiciones en juego, perfectamente definidas, y que “durante casi 20 años el Movimiento al Socialismo ha mantenido un control político democrático de la situación. En 2005 Evo gana las elecciones desde la oposición e inició un proceso bastante interesante la efervescencia plebeya en Bolivia, que se traduce en un empoderamiento de grupos culturales, hasta entonces invisibilizados”.
Pasó mucho tiempo “Evo llevó adelante un proceso interesantísimo en lo económico, con una fuerte inversión pública para desarrollar el mercado interno, recuperación de recursos y mejoramiento de la participación estatal, pero los problemas que son comunes a los partidos grandes, en un momento dado Evo trata de cambiar la constitución del estado (año 2016) y se produce un referendo que le niega el cambio para la reelección. Allí “encontramos un punto de inflexión que genera una inestabilidad política en Bolivia que se traduce en lo que denomino el golpe de estado del año 2019, por la forma en que se produce esa situación y Evo no concluye su período”.

