El presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), contador Gastón Scayola, advirtió que el sector industrial presenta señales de dificultad, con algunas plantas cerradas y empresas atravesando problemas de rentabilidad, al tiempo que aclaró que no se trata únicamente de una cuestión de gestión, sino de un desafío estructural vinculado a la capacidad instalada y el volumen de faena. “Cualquier instalación industrial implica un montón de gastos que se diluyen en la medida en que se produzca mucho.
Para producir mucho, hay que tener mucho volumen”, explicó durante su visita a la jornada de la Unidad de Producción Intensiva de Carnes (UPIC) que se realizó en Paysandú.
Según el jerarca, la capacidad instalada de la industria frigorífica ronda los tres millones de cabezas anuales, mientras que el nivel actual de faena es de aproximadamente 2,4 millones. Esta diferencia incide directamente en los resultados económicos de las plantas.
Scayola subrayó que, junto con el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), se impulsan proyectos para aumentar la disponibilidad de ganado para todos los mercados, ya sea para faena local, exportación en pie u otros destinos comerciales. “El mundo está esperando y disponible a comprar todo lo que tengamos para vender. China no para de crecer en consumo, por lo que no deberíamos tener problemas de colocación”, agregó Scayola.

