Foto: Las favelas de Penha y Alemão, donde se concentró la operación, abarcan 26 favelas y reúnen a unos 200.000 habitantes/EFE
El Grupo de Estudios de Nuevos Ilegalismos (GENI) de la Universidad Federal Fluminense confirmó que se trata de la acción policial con mayor número de víctimas mortales registrada en la metrópoli brasileña.
Al menos 60 personas, entre ellas cuatro policías, murieron este martes 28 de octubre en Río de Janeiro, Brasil, durante el operativo policial más letal en la historia de la ciudad contra la organización criminal «Comando Vermelho» (Comando Rojo).
La ofensiva, denominada Operación Contención, movilizó a 2.500 agentes de las fuerzas de seguridad en las favelas de Penha y Alemão para desmantelar redes de la banda criminal, una de las principales organizaciones criminales de Brasil.
El Gobierno del estado actualizó la cifra de fallecidos, de los cuales cuatro serían agentes de policía y 56 presuntos integrantes del grupo delictivo. Además, más de 81 personas habrían sido arrestadas.
El Grupo de Estudios de Nuevos Ilegalismos (GENI) de la Universidad Federal Fluminense confirmó que se trata de la acción policial con mayor número de víctimas mortales registrada en la metrópoli brasileña.
Durante el operativo se incautaron alrededor de 200 kilogramos de drogas y más de 70 fusiles, mientras se registraban intensos enfrentamientos con los grupos armados.
La Policía Civil comunicó en su cuenta oficial en la red X que los criminales fuertemente armados atacaron a los agentes desde la madrugada y abrieron fuego indiscriminadamente, poniendo en riesgo a los habitantes.
La operación afectó la vida cotidiana de miles de vecinos. Al menos 45 escuelas municipales suspendieron clases, 12 líneas de autobuses desviaron sus recorridos, y varios centros de salud cerraron o limitaron su atención.
El operativo tenía como meta capturar a 100 miembros del Comando Vermelho, una organización nacida en las cárceles cariocas durante la década de 1970, vinculada al tráfico de armas y drogas, secuestros y asesinatos por encargo. Según las autoridades, el grupo mantiene conexiones criminales con redes en Perú, Paraguay, Bolivia, Colombia y Venezuela.
Durante los enfrentamientos, los narcotraficantes erigieron barricadas y lanzaron explosivos desde drones, lo que intensificó el caos en las comunidades. Las fuerzas de seguridad respondieron con helicópteros, vehículos blindados y drones de vigilancia, además de unidades de demolición y apoyo médico.
El gobierno estatal informó que la acción fue resultado de más de un año de investigaciones de la División de Represión al Narcotráfico (DRE) y la Fiscalía General del Estado, y que se emitieron 100 órdenes de prisión y 150 de allanamiento contra cabecillas del Comando Vermelho tanto en Río como en otros estados.

