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Memoria, juicio y castigo

Desde Radio 36 Centenario no olvidamos lo que ocurrió, antes, durante y después de la última dictadura cívico militar en Uruguay con cientos de compatriotas que fueron detenidos , torturados y desaparecidos

LÓPEZ, Carlos Andrés. Muere el 29/10/70 en acción del MLN. Uruguay.

Era el hijo menor de una familia de posición económica modesta y alternó sus estudios con el trabajo en la provisión de su padre.

A su ingreso en el segundo ciclo de enseñanza secundaria, en el IAVA, empezó a actuar en el plano gremial integrando hacia 1967 una agrupación estudiantil independiente.

Fue uno de los tantos estudiantes que se formaron en medio de las movilizaciones del año 1965.

Estuvo en las manifestaciones enfrentando con coraje las fuerzas represivas. Conoció el rigor de la prisión política en los cuarteles y sintió varias veces lo que era estar dentro de un furgón de la Metropolitana recibiendo palos.

La lucha gremial le fue ordenando su vida en relación a su inquietud por la lucha social, hasta que a principios de 1969 se vinculó al MLN-T (Movimiento de Liberación Nacional – Tupamaros) donde por sus méritos y una gran capacitación política, superó rápidamente el primer nivel de integración, empezando a participar en pequeñas acciones que lo confirmaron como futuro cuadro de acción.

Dejó sus estudios y su militancia gremial a fines de 1969, se empleó como cobrador en una sociedad médica al tiempo que su actuación en las filas del MLN-T se inició hacia el aparato militar.

Participó en varias operaciones menores coadyuvantes con otras de mayor envergadura. Desarrollando su tarea cayó el 29 de octubre de 1970, en el Bowling de Carrasco. Tenía sólo 21 años y las condiciones básicas para dar muchos más por la lucha revolucionaria.

RHON FERNÁNDEZ, Roberto. Muere el 29/10/70.

Era estudiante en la Facultad de Medicina, vivía en Malvín, Montevideo, era militante del MLN-T (Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros).

Cayó en la acción del Bowling de Carrasco. Pudo haberse salvado pero los esbirros de las fuerzas represivas lo dejaron morir entre las ruinas, luego que un comando tupamaro destruyera ese local de diversión de oligarcas nacionales y agentes norteamericanos.

Lo identificaron por sus ropas en principio, las mismas por las que lo habían reconocido sus compañeros de trabajo asalariado en el campo.

LARROSA CRUZ, Juan Carlos, «Marcos».

Muere el 29/10/70. Asesinado en una acción del MLN-T.

Nació el 6 de junio de 1946 en Lavalleja, Uruguay. Vivía en La Unión, Montevideo. Obrero en una fábrica de zapatos y estudiante de electrotécnica en la UTU.

Su padre, que era esquilador, murió de tuberculosis, siendo muy joven. La familia se vio obligada a emigrar a Montevideo y Juan Carlos pasó a ser fundamental apoyo económico.

Aprendió el oficio de cortador zapatero y empezó a trabajar. Paralelamente hizo cursos de electrotecnia en la Universidad del Trabajo, que después abandonó a causa de su militancia.

El trato con religiosos en su Lavalleja natal había incidido en su formación y siendo adolescente se hizo católico práctico, relacionándose a varias instituciones vinculadas al catolicismo, entre ellas los Boy Scout. Luego tuvo alguna militancia en el PDC (Partido Demócrata Cristiano).

Ninguna de estas actividades lo hicieron desprenderse de las obligaciones familiares que había contraído, especialmente con su madre.

Siguió con su trabajo de zapatero hasta el día de su muerte. Tampoco perdió nunca su modo de ser: era retraído, taciturno y por ello, así como por los rasgos asiáticos de su rostro, dulce y aparentemente sin expresión, sus compañeros de lucha lo llamaron «el Viet Cong».

Ingresó al MLN-T (Movimiento de Liberación Nacional – Tupamaros) a principios de 1969 asumiendo tareas generales. Hacia diciembre de ese año pasa a integrar el aparato militar de la organización.

Pronto se destacó por su contracción al trabajo militante al que destinó sus mejores esfuerzos.

Tuvo a su cargo tareas de gran responsabilidad dentro del sector en que actuó y las supo desempeñar a entera satisfacción.

Tenía 24 años cuando encontró la muerte. El vehículo en que viajaba junto con otros compañeros fue sorprendido por un grupo de choque de la Guardia Metropolitana, que les lanzó varias ráfagas de metralleta. Dos balas se alojaron en la espalda de «Marcos» que iba en el asiento de atrás. Al sentirse ametrallado le dijo a sus compañeros «Estoy herido, no puedo mover las piernas, no cuenten conmigo», las balas lo habían paralizado de la cintura hacia abajo.

Una nueva ráfaga perforó el neumático y el auto se detuvo. «Enrique», que iba al volante, al ver a Marcos baleado bajó y con las manos en alto gritó «no tiren, tenemos un compañero herido». Lo desmayaron de un culatazo y después el teniente Carlos Dos

Santos abrió la puerta y arrastró a Marcos, que no podía moverse, agarrándolo por el cuello. Lo dejó caer y le descerrajó un tiro en la cabeza. Marcos fue rematado a sangre fría luego de ser detenido. Hacía poco más de un año y medio que integraba el MLN-T y en ese lapso había participado en más de 20 operaciones.

BLEIER HOROVITZ, Eduardo.

Detenido-desaparecido el 29/10/75 en Uruguay.

Nació el 12 de noviembre de 1927 en Montevideo. Era odontólogo, casado, tuvo 4 hijos, y era dirigente del Partido Comunista.

Fue detenido el 29 de octubre de 1975, presumiblemente en la calle. Su detención se da en el marco de un operativo contra el Partido Comunista.

Aunque las autoridades no reconocieron su detención y se le mantuvo incomunicado, fue visto por varias personas detenidas en diversos centros clandestinos de reclusión: entre el 29 y 30 de octubre de 1975, en una casa particular de Rambla República de México 5515 que utilizaba Inteligencia del Ejército, Centro Clandestino de Detención (C.C.D) “300 Carlos”; posteriormente en un galpón ubicado a los fondos del Batallón No 13 de Infantería dependiente de la OCOA, que anteriormente había sido utilizado como taller mecánico por el servicio de Material y Armamento; alrededor del 12 de diciembre una persona lo vio sacar de allí en muy mal estado físico y mental y entre el 6 y el 10 de febrero fue visto nuevamente allí.

Alcides Lanza, que conocía a Bleier desde hacía 20 años, estuvo detenido en el Batallón 13 y testimonia: En dos o tres oportunidades tras violentos forcejeos con los torturadores me arranqué la capucha que tenía puesta y vi a Eduardo Bleier que estaba siendo sometido a salvajes torturas por un grupo de hombres. Lo identifiqué clara y positivamente sin duda alguna y confirmé con ello la certidumbre que tenía, derivada de que había reconocido perfectamente su voz durante largo tiempo, tanto en tono normal como en alaridos desgarradores que profería al ser torturado».

1. La Comisión para la Paz considera confirmada la denuncia sobre desaparición forzada del ciudadano uruguayo Eduardo Bleier Horovitz (C.I. No 499.228), porque ha recogido elementos de convicción coincidentes y relevantes que permiten concluir que:

a) Fue detenido en la vía pública el 29 de octubre de 1975, entre las 21 y las 22 horas.

b) Fue llevado a un centro clandestino de detención, sito en la Rambla República de México No 5515 y luego al Servicio de Material y Armamento, situado a los fondos del Batallón de Infantería No 13.

c) En ambos lugares fue intensa y continuamente torturado, falleciendo finalmente entre el 1o y el 5 de julio de 1976, en fecha que no puede señalarse con mayor precisión.

2. Sus restos –según la información recibida- habrían sido primero enterrados en el Batallón 14 de Toledo y después exhumados, incinerados y tirados al Río de la Plata. Lo señalado por este informe quedó demostrado que no era cierto a la luz de los hechos referidos al hallazgo de los restos de Eduardo Bleier el 27 de agosto de 2019, enterrados en el predio del Batallón de Infantería No 13, no habiendo sido exhumados, ni incinerados ni sus cenizas esparcidas en la zona o en el Río de la Plata.

En esta causa, se procesó el 20 de diciembre de 2006 al ex dictador Juan María Bordaberry por 10 delitos de homicidio. Cuatro años más tarde se dictó la condena definitiva, imputándosele los delitos de atentado a la Constitución con 9 crímenes de desaparición forzada y 2 homicidios políticos, condenándolo a 30 años de prisión.

ESCUDERO MATTOS, Julio Lorenzo.

Detenido-desaparecido el 29/10/76 en Uruguay. Nació el 27 de mayo de 1943 en Colonia. Estaba casado, padre de una hija, era empleado bancario que militaba en su gremio (AEBU) y en el Partido Comunista.

El 11 de marzo de 1976, integrantes del FUSNA (Fusileros Navales) allanan su casa y al no encontrarlo dejan cuatro personas que permanecen en su domicilio hasta el 17 de marzo.

Dice su esposa, Rosa Martínez: «A partir del 8 de marzo diariamente recibía llamadas telefónicas de mi esposo. La última fue el 29 de octubre. Desde entonces no tuve más noticias de él. El 9 de enero de 1977 dos funcionarios de Inteligencia y Enlace llegaron a casa, la revisaron totalmente y se llevaron un documento de identidad de mi esposo, fotos y libros. Al preguntarles por él, me contestaron que me dirigiera a Castro y Raffo, (lugar donde se proporcionaba información sobre los detenidos mientras estaban incomunicados).

El 16 y 17 de febrero se publicó el requerimiento de Julio. Durante muchos meses fui infructuosamente a buscar información. Un día logré entrevistar al Tte. Cnel. Albornoz,  quien me dijo que mi esposo se había ido a Buenos Aires, lo que no creí. Desesperada e impotente consulté al Dr. Hamlet Reyes, presidente de la Comisión de Defensa de los Derechos Individuales del Consejo de Estado. Admitió que Julio había sido detenido por el ejército. Luego la consejera Sra. de Silva Ledesma negó la detención».

Su detención fue en el marco de un operativo contra el Partido Comunista y su reclusión fue en el Centro Clandestino de Detención (CCD) “300 Carlos”.

1. La Comisión para la Paz considera confirmada la denuncia sobre desaparición forzada del ciudadano uruguayo Julio Lorenzo Escudero Mattos (C.I. No 1.341.701), porque ha recogido elementos de convicción coincidentes y relevantes que permiten concluir que:

a) Fue detenido el 29 de octubre de 1976, después de la hora 20 en la vía pública.

b) Fue trasladado a las dependencias del Servicio de Material y Armamentos, ubicado en el predio del Batallón No 13 de Infantería.

c) Fue sometido a torturas y falleció a consecuencia de ellas en una fecha que no se ha logrado individualizar con mayor precisión, entre el 30 de octubre y el 5 de noviembre de 1976.

d) Con posterioridad a su fallecimiento y para ocultarlo, se practicó un allanamiento en su domicilio, en la calle Pilar Costa No 68, y apareció requerida su captura a través de un comunicado de prensa de las Fuerzas Conjuntas emitido el 16 de febrero de 1977.

2. Sus restos –según la información recibida- habrían sido primero enterrados en el Batallón 14 de Toledo y después exhumados a fines del año 1984, incinerados y tirados al Río de la Plata.

DE LEÓN BERMÚDEZ, Idilio. Muere en enfrentamiento con las fuerzas represivas el  29/10/74.

Vivía en La Teja y lo apodaban «el gauchito».

Idilio de León, fuer  un militante dedicado con total entrega, compromiso y abnegación.

Provenía de familia muy modesta económicamente, se endureció en la lucha por el pan diario. Sufrió desde muchacho la explotación y la privación de cosas fundamentales, se fue acostumbrando a enfrentar atropellos. Aprendió en carne propia el contenido de palabras como rebeldía, justicia, miseria, arbitrariedad, libertad, sociedad sin oprimidos.

Cuando se integró a la FAU (Federación Anarquista del Uruguay) en 1964 traía en su maleta cierta experiencia en actividades obreras y populares. Se lo podía encontrar en la puerta de una fábrica vendiendo el periódico o repartiendo un manifiesto o volante.

En el Ateneo de La Teja desplegó intensa actividad. Acompañó la marcha cañera de 1964 representando a su organización.

Estuvo presente en agitaciones callejeras de la ROE (Resistencia Obrero Estudiantil).

En relación a actividades sociales y revolucionarias es requerido en 1970 y pasa a la clandestinidad. Cae detenido ese mismo año. Preso en Punta Carretas desde ese año sale en la fuga del 6 de setiembre de 1971.

Retoma inmediatamente la actividad en el frente armado OPR 33 (Organización Popular Revolucionaria).

En abril de 1973 el Secretariado de la FAU resuelve la realización de un primer repliegue a Buenos Aires de los militantes pertenecientes al sector militar de la organización (OPR 33). Junto con esta resolución también se resuelve la expulsión, entre otros, de Julio Larrañaga e Idilio de León, los que se negaban a acatarla y habían formado un grupo denominado “Los Libertarios”, junto con otros militantes más de la organización. A su vez, integraron dentro de este grupo, el equipo “Puñales”.

Hacia fines de marzo de 1974, a raíz de información obtenida por el Grupo de Artillería 1, comienzan a producirse una serie de detenciones que ponen en conocimiento de las fuerzas represivas la existencia de este nuevo grupo. De esta forma logran tomar conocimiento de la realización de un contacto clandestino a llevarse a cabo el 1o de abril en el bar “Coalla” ubicado en 8 de Octubre y Villagrán. Durante el operativo se produce un tiroteo, donde muere el militante Julio Larrañaga, el soldado Nelson Vique y el dueño del bar Manuel Tobías Aeroso. Idilio de León y José María Seque logran darse a la fuga, este último es detenido el 2 de abril por el Grupo de Artillería 1.

 El 29 de octubre, durante un tiroteo, se desata otro operativo en busca de militantes del grupo “Los Libertarios”. En el marco de acciones armadas cae acribillado, en un tiroteo, el 29 de octubre de 1974 en la vía pública, frente al No 3049 de la calle Carlos Anaya esquina Mariano Moreno.

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