Foto: 28 de octubre de 2025 – Decenas de cadáveres son llevados por los residentes a la plaza São Lucas, en Penha, zona norte de Río de Janeiro/Tomaz Silva Agencia Brasil
La megaoperación policial fue considerada un éxito por el 57% de los habitantes de Río, según Datafolha. El Estado empleó más de 2500 efectivos.
Otros 39% discrepan de la evaluación sobre la acción, la más letal de las policías en el país
La operación en comunidades el martes 28 de octubre dejó un total de 121 muertos
La operación policial más letal de la historia de Brasil, que dejó al menos 121 muertos el martes 28 en Río de Janeiro, fue vista como un éxito por el 57% de los habitantes de la capital y de la región metropolitana de la ciudad. Otros 39% piensan lo contrario.
La evaluación positiva ya había sido hecha por el gobernador Cláudio Castro, al comentar la acción contra la facción criminal Comando Vermelho, que desencadenó un fuerte enfrentamiento entre las fuerzas políticas de derecha y el gobierno de Lula en torno al manejo de la seguridad pública en la ciudad y en el país.
El dato fue medido por Datafolha en una encuesta telefónica con 626 electores.
Consideraron la acción exitosa en su totalidad el 38%, más un 18% que la aprobaron parcialmente —el 57% corresponde a un redondeo de decimales. En el lado opuesto, el 27% dijeron estar totalmente en desacuerdo con la operación, y el 12% parcialmente. Otros 3% no se posicionaron y 2% no supieron responder.
El gobernador de Río de Janeiro, el bolsonarista Cláudio Castro, está en sintonía con una mayoría de la ciudadanía cuando defiende que la operación policial contra el Comando Vermelho que, el martes pasado, causó 121 muertos fue “un éxito”. Las encuestas realizadas tras el brutal operativo -el más mortal perpetrado por las fuerzas de seguridad de Brasil- indican un alto nivel de aprobación popular a una operación que puso en práctica ese dicho de que Bandido bom é bandido morto (el buen criminal es el criminal muerto). Entre un 57% y un 64% de los encuestados, según los sondeos, aprueba la acción policial frente a un 39% y un 27% que la desaprueba. De todos modos, tampoco lo consideran una gran solución porque más de la mitad también señala que tras la operación no se siente más seguros. Temen las represalias de los criminales. Un 90% abraza la idea de que Río de Janeiro está sumido en una guerra.
Cuatro de las víctimas eran policías. Y entre el resto, al menos 78 del centenar identificado por los forenses tenían antecedentes por delitos graves, según las fuerzas de seguridad.
La letal emboscada policial contra los delincuentes del CV probablmente dará un fuerte impulso a la seguridad pública como una de las cuestiones centrales en la campaña electoral que empieza a echar a andar.
Brasil elige en octubre de 2026 presidente, gobernadores y las dos Cámaras parlamentarias. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva ha confirmado que se presenta. Mientras, la derecha busca relevo para el condenado e inhabilitado Jair Bolsonaro.
El desglose de las encuestas realizadas por Datafolha y por Genial/Quaest indica que el apoyo a la política del gatillo fácil es notablemente superior entre los hombres que entre las mujeres. También sugieren las respuestas que no existen grandes diferencias en función del nivel de renta, pero sí de la edad y de la posición ideológica.
Entre el electorado de derechas, el que se define como bolsonarista y el que no, el apoyo supera el 93%, según los resultados de la encuesta de Genial/Quaest detallados este domingo por el diario O Globo.
Entre los que se declaran independientes, el apoyo ronda el 60%. Y en la izquierda, el respaldo es mayor entre los que se consideran lulistas (un 35% aprueba y un 59%) que entre los que no son seguidores del actual presidente.
Incluso en este último colectivo, el más reacio en general a la mano dura extrema, el apoyo a la operación es casi de un tercio. El rechazo a la operación entre los 16 y 24 años es mayor que en cualquier otro bloque.
La paradoja es que, pese a la mayoría que apoya neutralizar a balazos a los criminales, más de la mitad de los fluminenses (52%) se siente menos seguro que antes de la matanza. Un 35% se declara más seguro tras esta acción para frenar la expansión del poderoso Comando Vermelho, que con 30.000 hombres gana territorio tanto en la Río como a nivel nacional.
Con la sangrienta operación policial, el gobernador Castro, muy debilitado y a punto de ser juzgado hoy lunes por abuso de poder político, asoma la cabeza en la carrera electoral para 2026.
Busca un escaño de senador. Su popularidad ha subido 10 puntos, hasta el 53%, además de haber recibido el apoyo público tanto de los gobernadores de derechas como de algunas patronales empresariales. El gobernador se quejó desde el primer día de la falta de apoyo del Ejecutivo de Lula para combatir el crimen organizado. La política de seguridad del Gobierno federal es vista por un 60% como negativa.
El presidente Lula respondió a las críticas de las autoridades de Río con la creación de una comisión de coordinación entre ambos Ejecutivos, aceleró varias propuestas parlamentarias para luchar contra los grupos criminales, incluido el endurecimiento de penas, y envió a dos ministras a escuchar las demandas de las familias afectadas por la operación en los complejos de favelas de Penha y Alemão.

