El profesor y economista Plinio Arruda analizó en su columna semanal dos temas que acaparan la atención de Brasil el primero la violencia y el segundo la Cimbre COP30.
Acerca de la violencia señaló que “con el paso del tiempo uno tiene más claro qué fue lo que motivó la acción de la policía de Río de Janeiro” y que “en realidad fue mucho menos un atacar a la violencia y mucho más un problema político de la extrema derecha”. Señaló que el gobernador de Río es un bolsonarista de raíz que hizo de la masacre en la favela un factoide político para tomar la iniciativa política en el debate público brasileño.
Dijo que la población aprobó la masacre, hay encuestas de opinión pública que muestran que el 67% de la población aprobó la muerte de 121 personas sin ningún enjuiciamiento, fue una masacre completa y dentro de la favela un 80% de la población da su aprobación.
Esto se explica, como la vida es muy violenta y el pueblo no tiene mucha protección contra el crimen organizado, acaban asumiendo la idea de que hay que tratar la violencia con más violencia.
hay otra encuesta que recién salió hoy (por el miércoles) que muestra que la violencia actualmente es la primera preocupación del 38% de la población, en la última encuesta era el 30%, hubo un cambio en la opinión pública, una preocupación grande con esto.
Agregó que la reacción del gobierno Lula, como ya habíamos discutido, fue de una tergiversación, el gobierno no sabía muy bien cómo posicionarse porque, desde el punto de vista doctrinario el gobierno está en contra de este tipo de acciones, pero como la opinión pública fue muy favorable a la masacre, el gobierno no quiso confrontar.

