La información fue difundida por el diario salteño Cambio a travñes de un trabajo del periodista Andrés Torterola.
Se informa que Integrantes de la Comisión técnica Mixta de Salto Grande y técnicos del BID recorrieron la costa de Salto para observar los daños provocados por la erosión y evaluar los trabajos necesarios. En comunicación con CAMBIO el presidente de CTM Ingeniero Gonzalo Casaravilla expresó que la obra que se ha resuelto encaminar, en el marco de la segunda etapa del Programa de Renovación de Salto Grande (RSG) es la planificada en la desembocadura del San Antonio.
En estos momentos se está avanzando en la definición de aspectos técnicos de la obra. “La recorrida que hicimos por vía acuática, desde la represa hasta la zona de Arenitas Blancas, con técnicos del BID que estaban en SG en una reunión de rutina de seguimiento de la financiación del RSG, se hizo, a mi solicitud, para conocer un situ la dimensión del tema. Mi conclusión indicó Casaravilla, es que el desafío es muy grande, que hay que optimizar y priorizar la asignación de recursos para que lo invertido perdure y que al igual que se está haciendo en estos tiempos en el mundo, se deben hacer intervenciones técnicamente bien planificadas que «negocien» con la naturaleza y que no pretendan doblegarla.
El delegado Elbio Machado explicó a CAMBIO que se buscó constatar la situación, especialmente en la desembocadura del arroyo San Antonio, zona ya definida para intervenir. Además, se inspeccionaron sectores afectados aguas arriba y abajo. Machado señaló que se está elaborando el proyecto ejecutivo. Si bien existía una planificación previa, el aumento de la erosión obliga a revisar y ajustar ese proyecto para luego avanzar hacia un llamado a licitación, previsto para el próximo año o para 2027. Respecto a los registros históricos, indicó que Salto Grande cuenta con un informe que establece que la erosión avanza entre un metro y un metro y medio por año, rango que se mantiene en los datos actuales.
Consultado sobre la preocupación planteada en la Junta Departamental por los daños en Costanera Norte, Machado afirmó que la zona más crítica sigue siendo la desembocadura del arroyo San Antonio, donde la erosión ya compromete el guardarrail próximo al monumento. Si bien existen otros puntos con dificultades, ninguno reviste la misma gravedad, por lo que la primera intervención se realizará allí. Sobre las obras ejecutadas previamente en Costanera Norte, explicó que corresponden al proyecto vigente desde 2019.

