Foto: Sede de Casa de las Américas, en La Habana/Radio Habana Cuba.
La Casa de las Américas cuestiona el alineamiento del presidente Luis Abinader con Estados Unidos y alerta sobre riesgos de injerencia en el Caribe y América Latina.
Casa de las Américas denunció que el presidente de República Dominicana, Luis Abinader, se ha alineado con la agenda militar de Estados Unidos en el Caribe, una posición que la institución calificó como un acto de subordinación que desconoce la historia de defensa soberana de la región.
En su pronunciamiento, la entidad cultural recordó que hace 60 años 20 mil marines estadounidenses invadieron territorio dominicano bajo el argumento de evitar “una segunda Cuba”, un episodio que dejó miles de víctimas y que continúa siendo un referente crítico en la memoria regional.
Sin embargo, señaló que el actual mandatario dominicano se presenta junto al Secretario de Guerra de Estados Unidos sin exigir responsabilidades por aquel hecho y, por el contrario, abre la posibilidad de facilitar el territorio nacional para acciones militares contra Venezuela y otros países del área.
El comunicado también cuestiona que Abinader, quien previamente impulsó una Cumbre de las Américas calificada como excluyente y fallida, represente a los sectores más entreguistas del país.
Esta postura, advirtió, contradice el legado de figuras como Juan Pablo Duarte y Máximo Gómez, y genera preocupación entre sectores que defienden la soberanía nacional.
Casa de las Américas afirmó que la región enfrenta nuevamente presiones vinculadas a la Doctrina Monroe y a una política exterior estadounidense que busca afianzarse mediante alianzas militares.
La institución reiteró su rechazo a estas prácticas y llamó a resguardar la autodeterminación en la región ante un escenario que, a su juicio, revive patrones de intervención en América Latina.
Desde el pasado 7 de agosto, cuando EE. UU. aumentó la recompensa a 50 millones de dólares por la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro, se ha abierto un nuevo escenario de tensión y presión sobre Venezuela con incluso amenaza de intervención militar. Las autoridades venezolanas anunciaron la desarticulación de amenazas terroristas de alto nivel vinculadas a la oposición de extrema derecha y actores extranjeros.
Desde las calles venezolanas, el pueblo respalda la Revolución, se moviliza junto a las fuerzas de seguridad y el presidente Maduro condena la guerra imperialista contra la paz de Venezuela.

