Se trata de 37 hectáreas de una Reserva Natural que se ubica entre la Ruta Interbalnearia y la Ruta 10, desde la Cantera hasta el Arroyo Tropa Vieja. Desde el Colectivo Bilú-Atit se informa y se denuncia a la comunidad sobre lo que está ocurriendo.
A toda la comunidad
Canelones – Salinas / Neptunia
¿Será Relevante? Saber que…
Están en riesgo más de 37 hectáreas de una Reserva Natural, que representa un gran ´Pulmón verde´ para Neptunia y zonas aledañas, entre la Ruta Interbalnearia y Ruta 10, específicamente desde la Cantera hasta el Arroyo Tropa Vieja.
Este ´pulmón verde´ es una Reserva de gran Biodiversidad en ambientes y especies: Monte Nativo, Monte Matorral Psamófilo (comunidad vegetal característica de las dunas costeras en Uruguay), Humedal, Pajonal, Monte Criollo, donde habitan, se refugian y alimentan más de 70 especies de aves entre otras especies de fauna.
En esta reserva se han relevado Ceibos, Guayabos del país, Pitangas, Curupíes, Anacahuitas, Molles, Arazas rastreros, Sauces, Carquejas, Chircas, Sarandíes, Marcelas, Candelas, entre muchas otras especies autóctonas, y otras tantas de Humedales, Bañados y cursos de agua, como la Totora, la Achira, Cola de caballo, siendo además el hábitat de innumerables especies de anfibios y microfauna.
Es un sitio arqueológico y de memoria, según hallazgos líticos del lugar, que se han dado a lo largo de la historia, relevados por personas e instituciones como el Mec y Udelar.
Desde 2020, estamos cuidando y restaurando este espacio que por la vía de los hechos se ha constituido como un gran Parque Natural, con senderos para caminar, circuitos de Mountain Bike y rampas para MotoCross, Miradores y Galerías sombreadas para disfrutar del contacto con la naturaleza, cosechar alimentos y medicinas, celebrar encuentros e instancias de educación ambiental e intercambio de saberes.
Acciones y ambientes que elevan la calidad de vida de habitantes y visitantes costeros.
Valores Arqueológicos, Culturales, Ecológicos, Turísticos y Recreativos se mantienen vivos en este espacio que preservamos legítimamente como habitantes, creadores y protectores del sitio.
Conocemos la Ley y nuestros Derechos fundamentales:
La Constitución de la República, la Ley de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible, y otras Normas Internacionales y Nacionales, establecen la obligación de proteger y preservar el medio ambiente y los ecosistemas naturales y generar espacios de participación ciudadana en las tomas de decisiones que afectan al Ambiente de manera significativa.
Nos preguntamos cuáles son los fundamentos de quienes asumen la responsabilidad y el costo político de afirmar que en este entorno no se presentan Ecosistemas Relevantes?
No será relevante una evaluación real de todos los servicios ecosistémicos que están en juego, antes de emprender una total transformación del territorio?
Cómo se evalúan y atienden las consecuencias del anterior fraccionamiento -que aún se está procesando-, cuando antes de restaurar lo ya dañado se proyecta una nueva devastación, con un nuevo loteamiento de aún mayor escala, que multiplica exponencialmente la deuda socio ambiental ya generada?
De que forma se proyectan compensar los daños ya causados por la urbanización al redoblarla multiplicada?
Esta zona ha sido categorizada como ADU (Área de Desarrollo Urbanístico /vacío en la trama urbana) y con esa justificación, desde 2016 se viene avanzando a ritmos acelerados en la urbanización, sin las medidas de resguardo y resarcimiento ante los daños que se causan, desatendiendo groseramente la Seguridad Vial, sin tener en cuenta el entramado de vida que ya existe y que es anterior a cualquier categorización, tramitación y/o proyecto de propiedad.
La Coordinación Territorial atiende con esmero los requerimientos del negocio inmobiliario ignorando y desatendiendo pilares del marco jurídico como lo son el desarrollo sostenible, la participación ciudadana y el resguardo de los valores identitarios de la zona, netamente asociada en este caso al cuidado y valorización de la naturaleza, que de esta forma está siendo diezmada.
La participación ciudadana ha sido ninguneada mediante el ocultamiento de información y documentación en diversas situaciones.
Cuando se presentó una solicitud de mayor Seguridad Vial para la Ruta 10 y un Proyecto de Bicisenda en el Municipio, el expediente se archivó adjuntando el plano que representa a la Bicisenda construída en Salinas, dejando sin efecto un proceso administrativo relativo a una necesidad básica de la población que aún se sigue sin atender. Denunciamos públicamente la mentira explícita y directa por parte de los funcionarios públicos.
El nuevo proyecto de Fraccionamiento no puede continuar su curso hasta tanto no se establezca un espacio real de participación ciudadana que garantice nuestros derechos básicos como habitantes de este lugar. Elevamos la Petición de Nulidad del mismo, y exigimos: – Se considere la Recategorización del suelo en función de los valores ecosistémicos que no han sido relevados. -Se agencien Estudios de Impacto Ambiental, objetivos, reales y transparentes. – Se establezca una Mesa de Negociación tripartita, entre las organización sociales, los agentes privados, y la IMC, de manera de efectivizar la participación ciudadana en la toma de decisiones que afectan directamente a nuestro territorio. – Se atienda el respeto a la Normativa Vigente y a los Derechos fundamentales de toda la comunidad.
Ante la afirmación de la IMC que manifiesta que ‘son ecosistemas no relevantes’ levantamos nuestra voz e invitamos a los vecinos y vecinas a recorrer esta área de Reserva Natural existente, a reconocer lo que es y pronunciarse según su propio criterio y sentir.
Nos convocamos a defender nuestro hábitat, aunando nuestras fuerzas para preservar la vida, nuestra integridad y la del entorno que nos rodea, accionando desde el respeto por el Buen Vivir que merecemos.
Adjuntamos al final de la carta la Resolución Ministerial del Ministerio de Educación y Cultura correspondiente al primer fraccionamiento, la cual no fue tenida en cuenta, como otros documentos relevantes.
Para sumar tu adhesión a esta carta envianos tu nombre o nombre del Colectivo que adhiere al cel: 098 400 169. o por E-mail a: biluatit@gmail.com
Gracias por unirte a esta fuerza que cuida la vida, porque todas las aguas están unidas, y así también nosotr@s estamos unid@s para proteger y resguardar nuestros territorios.
Juntos somos Bilú Atit (Bella Huella – Charrúa). Juntos somos más fuertes.
Mar Ipir, Bilú Atit.


