Planta de Ose en Aguas Corrientes.
En un comunicado fechado el miércoles 18 de setiembre y que lleva como título “Neptuno Resucitado”, los integrantes del Movus- Movimiento Uruguay Sustentable-cuestionan que el nuevo contrato firmado por OSE con Infraestructura Arazatí S.A. A través del mismo la denominada firma realizará obras en la planta de Aguas Corrientes, Canelones.
Entre los cuestionamiento que se hace a lo acordado se realizó sin licitación alguna , teniendo en cuenta que el contrato inicial con la misma empresa para realizar el Proyecto Neptuno , era inconstitucional.
Desde el Movus también señalan que existen dudas sobre la necesidad de ampliar la capacidad de potabilización de Aguas Corrientes en 200 mil metros cúbicos. El nuevo contrato no ha sido difundido por la prensa, también se denuncia desde el Movus.
En el comunicado se expresa textualmente:
El gobierno ha anunciado la firma de un nuevo contrato que modifica el originalmente firmado por OSE con Infraestructura Arazatí S.A. En virtud de este nuevo acuerdo, Infraestructura Arazatí S.A. estará a cargo de realizar obras en la planta de Aguas Corrientes, ubicada en el departamento de Canelones.
A pesar de que el Poder Ejecutivo reconoció que el contrato inicial, celebrado en febrero de este año por la anterior administración, era inconstitucional —lo que lo invalidaba y hacía imposible cualquier negociación— se procedió a elaborar un nuevo acuerdo.
Con este contrato renovado, se asignan directamente a Infraestructura Arazatí S.A., sin mediar licitación alguna, obras que no guardan relación con el propósito original del proyecto Neptuno, destinado para Arazatí. Esta decisión plantea serias inquietudes sobre su legalidad.
Existen serias dudas sobre la necesidad real de ampliar la capacidad de potabilización en Aguas Corrientes en doscientos mil metros cúbicos diarios, considerando que el sistema ya produce más del doble del agua necesaria en la actualidad. Además, persisten problemas graves: dos tercios del agua potabilizada ni siquiera son facturados, sin que exista claridad sobre su destino.
Aunque el nuevo contrato no ha sido publicado para consulta de la prensa, se indicó que implicará una inversión superior a los doscientos millones de dólares, que sería asumida por Infraestructura Arazatí S.A. Sin embargo, lo que se omitió mencionar es que el monto total a pagar por estas obras superará los seiscientos millones de dólares debido a un esquema de financiación privada altamente costoso e injustificable.
Las obras adjudicadas, cuyo plazo de ejecución se estima en casi tres años, lejos de garantizar el abastecimiento adecuado de agua para la zona metropolitana, comprometen los recursos financieros de OSE y del Estado. Esto limita la capacidad para emprender acciones realmente necesarias, como el mantenimiento adecuado y el control eficiente de las redes existentes. Estas medidas permitirían reducir la demanda sobre la cuenca, minimizar los costos asociados al proceso de potabilización, mitigar el impacto ambiental y optimizar la facturación anual de OSE en más de sesenta millones de dólares, sin necesidad de aumentar las tarifas vigentes.
Nada para celebrar.
Movimiento por un Uruguay Sustentable Movus

