Las fuerzas de seguridad iraníes arrestaron en Teherán a cabecillas de disturbios vinculados al grupo Komala, acusados de recibir armas e instrucciones de sabotaje.
Un gran número de cabecillas de los disturbios fueron arrestados en la capital de Irán, la mayoría provenientes de provincias occidentales, informó una fuente de seguridad a la agencia Tasnim.
La fuente explicó que las investigaciones iniciales revelaron vínculos entre algunos de los detenidos y el grupo terrorista Komala.
Añadió que quienes estaban relacionados con esa organización recibieron armas y órdenes para ejecutar actos de sabotaje.
Los arrestos se producen después de que las autoridades iraníes confirmaran la muerte de nueve agentes de seguridad, lesiones a trabajadores y daños a la propiedad pública valorados en más de tres mil millones de tomanes durante los disturbios en Teherán.
Por su parte, la agencia Fars reportó que la capital experimentó una relativa calma la noche del viernes, con una disminución notable en la intensidad de los disturbios tras el despliegue de las fuerzas Basij, afiliadas a la Guardia Revolucionaria, junto con la policía.
Corresponsales de la agencia señalaron que los incidentes fueron muy limitados y que la calma prevaleció en la mayor parte de Teherán gracias a la presencia de las fuerzas de seguridad.

