Las imágenes de IRIB News y de la agencia IRNA. revelan la brutalidad del terrorismo durante los disturbios en Irán, exponiendo la devastación de bienes civiles y públicos tras los actos de sabotaje criminal.
Grupos de alborotadores, con el respaldo de EE.UU. y el régimen israelí, causaron graves daños en Teherán y otras ciudades tras los disturbios iniciados el 8 de enero en Irán. La violencia dejó un saldo de autobuses, vehículos de emergencia y mezquitas incendiados, así como ataques a edificios gubernamentales y la destrucción de diversos comercios y viviendas particulares.
El canciller de Irán ha denunciado el papel de las fuerzas extranjeras en los recientes actos terroristas en el país, durante una llamada telefónica con su homólogo chino.
“Los recientes disturbios en Irán fueron provocados por fuerzas extranjeras y ahora la situación ha vuelto a la estabilidad”, ha afirmado el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abás Araqchi, durante una conversación telefónica en esta jornada con su par chino, Wang Yi.
Al enfatizar que Irán está preparado para cualquier intervención por parte de fuerzas extranjeras, Araqchi ha enfatizado que Teherán está abierto al diálogo y ha instado a China a asumir un papel más activo para preservar la paz y la estabilidad regional.
Por su parte, Wang ha abogado por el cumplimiento de los propósitos de la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional, además de rechazar el uso de la fuerza o la amenaza en las relaciones internacionales, a la imposición de la voluntad de un país sobre otros y al regreso del mundo a la “ley de la selva”.
Esas declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión, luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara que cualquier país que realice negocios con la República Islámica de Irán “pagará un arancel del 25 % en todas las transacciones comerciales que lleve a cabo con los Estados Unidos”.








