Ante el convenio concretado esta semana entre el Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (INISA) y el Ministerio de Defensa para que jóvenes ingresados en esa institución reciban «capacitación» en las Fuerzas Armadas, Unidad Popular emitió la siguiente declaración:
Unidad Popular rechaza el convenio injerencista entre el INISA y las Fuerzas Armadas en la formación de menores y jóvenes privados de libertad
Desde el gobierno del Frente Amplio se presenta este hecho como uno más de los tantos convenios que el INISA tiene con diversas organizaciones para desarrollar políticas de rehabilitación, formación y reinserción social.
Pero la realidad es que no se trata de cualquier institución, las FFAA son parte del aparato represivo del Estado, son un brazo de la violencia del sistema capitalista – imperialista imperante. Sus tareas pasan esencialmente por el control, el combate militar y la represión, nada más lejos de los valores y fines de la educación.
Los únicos elementos educativos que tienen las FFAA son las que les compete en su formación específica, los cuales además continúan basándose en las doctrinas militares forjadas y orientadas por los EEUU, prueba de ello es la nueva participación de las FFAA en una reunión de militares convocada en Washington, así como la sistemática presencia de sus militares en nuestro país con fines de instrucción.
Por lo tanto desde la Unidad Popular entendemos que la firma de este convenio es un profundo error.
En nuestro país existe un amplio y excelente conjunto de organizaciones y profesionales de la educación formal y no formal que, de contar con el total respaldo del Estado y gobiernos de turno, podrían emprender un camino realmente alternativo al que se presenta.
Para desarrollar políticas genuinas de rehabilitación, promoción de valores y reinserción social es necesario dotar de recursos a quienes tienen dichas responsabilidades, como la UTU, Secundaria y los propios CECAP que sin un presupuesto adecuado no pueden tener la infraestructura, ni el personal y los salarios necesarios. La falta de recursos en estas áreas dan pie a las preocupantes e inadmisibles situaciones de violencia en las instituciones y precarización laboral, así como a convenios que buscan soluciones “de medio camino”.
Aún con las carencias que tiene el INISA, existen proyectos educativos propios en Colonia Berro, en los cuales hay que invertir y replicar en otros centros, con las adaptaciones correspondientes, con equipos multidisciplinarios integrados por funcionarios que incluso ya tiene la institución.
Este convenio es una respuesta barata del gobierno oportunista del FA a una grave situación que se profundiza y se profundizará como consecuencia de haber aprobado un presupuesto neoliberal y continuista, donde la educación y la juventud recibieron migajas, en algunos casos arrancadas desde la lucha sindical.
La rehabilitación y reinserción de las personas privadas de libertad debe ser competencia exclusiva del Ministerio de Educación y Cultura, tal como proponemos en nuestro programa de gobierno. Sólo es posible lograr los fines deseados si se rompen con las lógicas vigentes en torno a la seguridad pública, que únicamente pasan por medidas represivas y de castigo, alcanza con ver las condiciones de encierro en el sistema penitenciario.
A la vez es necesario desarrollar políticas de empleo y vivienda genuinas, ¿a qué trabajo y vivienda van a acceder las personas liberadas?
Pretender que las FFAA, que siguen encubriendo los crímenes de la dictadura y niegan la información sobre los compañeros desaparecidos, rehabiliten y formen a nuestros jóvenes es seguir reproduciendo políticas y medidas que no modifican en nada la realidad, más bien la perpetúa.
Este convenio se trata de otra iniciativa que no altera al sistema, más bien contribuye a seguir alimentando ideas antagónicas a las propuestas por los grandes pedagogos y experiencias nacionales e internacionales sobre esta problemática social.
Como Unidad Popular seguimos reivindicando el fortalecimiento de las instituciones educativas y de rehabilitación, al tiempo que exigimos la depuración de las Fuerzas Armadas, así como la supresión de la doctrina militar vigente.
UNIDAD POPULAR
Enero 2026

