En la previa, los integrantes del gobierno y varios empresarios de nuestro país expresaron su entusiasmo y beneplácito para llegar a China, gobernado por el Partido Comunista. La pregunta que podría caber, es si las autoridades de gobierno y empresarios intercambiarán con las autoridades del gobierno de China sobre el partido único o sobre la dictadura del proletariado, por cierto, definiciones que han preocupado al gobierno progresista uruguayo cuando se refieren a otros países.
Mañana el presidente de la República, Yamandú Orsi, arribará a China, en la que será su primera misión oficial en el país asiático, con una delegación que desde el gobierno han definido como la más grande en los 38 años de relaciones políticas entre ambos países –que se cumplen exactamente el martes 3–, y que está compuesta mayormente por representantes del sector empresarial.
Los delegados del gobierno son cerca de 30 y forman parte autoridades de ministerios estratégicos vinculados a los acuerdos que se prevé firmar, como la cancillería, Economía, Ganadería e Industria.
La información difundida desde el gobierno señala que la agenda de actividades de la delegación uruguaya comenzará el domingo mismo con la visita al Museo de Historia del Partido Comunista de China y el plato fuerte será la reunión con el presidente chino, Xi Jinping, el martes. Ese mismo día Orsi visitará el Mausoleo de Mao y se reunirá con el primer ministro de China, Li Qiang, y con el presidente de la Asamblea Nacional Popular, Zhao Leji. En el segundo tramo del viaje, el mandatario dará un discurso ante empresarios chinos. Durante la visita se prevé firmar más de 30 acuerdos en distintas materias, la mayoría relacionados con educación y cooperación.
Desde 2013, el país asiático es el principal socio comercial de Uruguay, y en 2025 esta tendencia se consolidó. Los objetivos de la misión es profundizar los lazos en el campo comercial ya existente, pero también avanzar en nuevas áreas, como la tecnología, la innovación y la logística.
Según Uruguay XXI, el año pasado el gigante asiático volvió a ocupar el primer puesto en el ranking de destinos de las exportaciones uruguayas, con 26% del total exportado –dos puntos más que en 2024– y compras por un valor de 3.493 millones de dólares, lo que implicó un aumento cercano al 12% respecto de 2024. También fue el principal origen de las importaciones, con un total de 2.976 millones, lo que representó cerca de 26% del total importado.
La soja fue el producto más exportado a ese país, representando 35% del valor exportado y con un crecimiento de 31% interanual. De hecho, el crecimiento de la demanda de ese país –principal destino de la soja uruguaya– redundó en un crecimiento de 18 puntos de la exportación de soja respecto de 2024. En segundo lugar se ubicó la celulosa, con alrededor de 30% del total y un aumento de 12% de los kilos enviados, aunque con una leve caída en valor (-1%). En este rubro las compras ascendieron a 1.055 millones de dólares.
La carne bovina se consolidó como tercer rubro, con ventas cercanas a 724 millones de dólares y un incremento del 16% en valor con volúmenes prácticamente estables, señala el informe de Uruguay XXI, que también registró avances en la exportación de subproductos cárnicos, lana y productos de madera. De esta forma, el país asiático se mantuvo como el principal mercado de carne bovina uruguaya –principal producto de exportación del país en 2025– en volumen y segundo en valor, por detrás de Estados Unidos.
La canasta de importaciones de China estuvo dominada por maquinaria y equipo electrónico (920 millones de dólares), vehículos y partes (572 millones) y productos químicos (364 millones).

