Según datos de la ONU, solo en lo que va de 2026 casi 700 palestinos en nueve comunidades en Cisjordania han sido desplazados debido a ataques de colonos/ONU-OCHA.
El ex primer ministro israelí Ehud Olmert ha admitido que el régimen sionista de Benjamin Netanyahu está ejecutando una limpieza étnica contra los palestinos en la Cisjordania ocupada.
“En Cisjordania hay un intento violento y criminal de limpieza étnica”, afirmó en un artículo publicado en el periódico Haaretz.
El ex primer ministro (2006-2009) afirma en la publicación que grupos de colonos “armados y violentos” persiguen, atacan, hieren y matan a palestinos que viven en los territorios ocupados (…) Todo esto con la esperanza de que la tierra esté preparada para el asentamiento judío, allanando el camino para el sueño de anexar todas las áreas”.
Olmert destacó que mediante una «política deliberada» la policía israelí colabora con los agresores, absteniéndose de impedir los ataques de los colonos o de detener a los perpetradores, con el objetivo desplazar por la fuerza a los palestinos de sus hogares.
«La violencia de los colonos tiene como objetivo desplazar por la fuerza a los palestinos de sus hogares», dijo, recordando que queman campos de olivos, casas de propiedad palestina y coches, asaltan las casas y agreden físicamente a los residentes, e incluso atacan, dispersan o roban rebaños de ovejas.
Añadió que los agentes de policía y los soldados israelíes hacen la vista gorda ante los ataques y destacó que “las milicias operan con apoyo indirecto y directo de funcionarios” del régimen sionista.
«En muchos casos, las víctimas de actos delictivos se convierten en blanco de las fuerzas del orden. Se arresta a palestinos, no a terroristas judíos», afirmó en el artículo «Policía, Ejército y Shabak: socios en la limpieza étnica perpetrada por alborotadores judíos en los territorios».
Olmert responsabilizó al primer ministro Benjamín Netanyahu y su gabinete y su gabinete por los crímenes de guerra cometidos en Cisjordania, instando a la comunidad internacional a tomar medidas que obliguen a la Administración israelí a detener “los crímenes contra la humanidad que se están cometiendo con su patrocinio, protección, apoyo y respaldo”.
Desde octubre de 2023, la violencia se ha disparado en Cisjordania, dejando un saldo de al menos 1.112 palestinos muertos y casi 11.500 heridos en ataques de colonos y militares del régimen sionista de Israel. Más de 21.000 personas también han sido secuestradas por las fuerzas del régimen de ocupación.
Organizaciones de derechos humanos advirtieron sobre una creciente amenaza de limpieza étnica contra los palestinos en Cisjordania, pese a que en 2024 la Corte Internacional de Justicia (CIJ) ordenó la eliminación de todos los asentamientos ubicados ilegalmente en Cisjordania y Jerusalén Oriental, enfatizando que la prolongada ocupación de la Palestina histórica por parte de Israel es ilegal.
La Oficina de Derechos Humanos de la ONU advirtió este viernes que una nueva serie de operaciones militares israelíes y planes de asentamientos en la Cisjordania ocupada, incluida Jerusalén Oriental, ponen en grave riesgo la viabilidad de un Estado palestino y el derecho del pueblo palestino a la autodeterminación.
Desde el 12 de enero, las fuerzas de seguridad israelíes han llevado a cabo operaciones a gran escala en Jerusalén Oriental ocupada, incluidos allanamientos masivos en el campamento de refugiados de Shu’fat, con detenciones, confiscaciones y la incautación de vehículos, así como demoliciones de al menos 70 estructuras palestinas en Kafr Aqab y en los alrededores del campamento de Qalandiya.
Además, las autoridades israelíes emitieron órdenes de desalojo contra 22 viviendas palestinas en la Ciudad Vieja de Jerusalén y en Silwan, en un contexto de desplazamiento forzado de decenas de miles de palestinos desde el año pasado.
“El traslado o la deportación ilegal de una población bajo ocupación es un crimen de guerra y, en determinadas circunstancias, puede constituir un crimen de lesa humanidad”, dijo un portavoz de la Oficina.

