Viviendas en construcción en el asentamiento israelí de Givat Zeev, cerca de Ramala, en la Cisjordania ocupada/AFP.
Desde la Embajada del Estado de Palestina en Uruguay y fechado en esta jornada se envió a Radio 36 Centenario un Comunicado Oficial referido a la medida de la ocupación israelí de reclasificar tierras de Cisjordania. Se denuncia que tal medida es ilegal y constituye un claro paso hacia la anexión.
COMUNICADO OFICIAL
16 de febrero de 2026.
La medida de la ocupación israelí de reclasificar tierras de Cisjordania es ilegal y constituye un claro paso hacia la anexión.
El Ministerio de Asuntos Exteriores y Expatriados de Palestina condenó enérgicamente la decisión del gobierno israelí de clasificar extensas áreas de Cisjordania ocupada como «tierras estatales», calificándola de ilegal y un paso deliberado hacia la anexión real del territorio palestino.
El Ministerio afirma que esta medida es nula y sin valor según el derecho internacional y constituye un paso hacia la anexión de facto, socavando los cimientos y la viabilidad del Estado palestino.
El Ministerio considera además que esta decisión supone un desafío directo al orden jurídico internacional y a la voluntad de la comunidad internacional. Representa una grave violación de los principios de paz y seguridad internacionales y contradice claramente las resoluciones de las Naciones Unidas, en particular la Resolución 2334 del Consejo de Seguridad, que reafirmó la ilegalidad de los asentamientos en todo el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén Oriental. También contradice la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia, que confirmó la ilegalidad de la ocupación israelí.
El Ministerio insta a la comunidad internacional, al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y a todos los órganos jurídicos internacionales pertinentes a que adopten una postura firme contra estas medidas unilaterales ilegales y adopten medidas urgentes para disuadir a la potencia ocupante y detener las actuales actividades de anexión y asentamiento que amenazan la solución de dos Estados, socavan el consenso internacional y ponen en peligro la paz y la estabilidad regional.

