Desde Radio 36 Centenario no olvidamos lo que ocurrió, antes, durante y después de la última dictadura cívico militar en Uruguay con cientos de compatriotas que fueron detenidos , torturados, asesinados y desaparecidos.

GUTIERREZ GONZALEZ, Ibero.
Asesinado el 27/72.
Nació el 23 de setiembre de 1949 en Montevideo. Era poeta dramaturgo y artista plástico, estudiante de Facultad de Derecho y Facultad de Humanidades. Militante estudiantil de la FEUU (Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay), militante de base del Frente Amplio e integrante del Movimiento 26 de Marzo. Había sido procesado varios años antes por un supuesto intento de volar la Casa Presidencial con una garrafa de supergas.
Cuenta el padre de Ibero: «El domingo 27 almorzó en mi casa, con la familia. Luego Olga, su esposa, fue a casa de una compañera a estudiar. En mi auto yo llevé a Ibero hasta su apartamento. Eran las 3 de la tarde, aproximadamente. Lo dejé en la esquina, a poca distancia de su casa, con el brazo levantado, saludándome. Esa es la última imagen que tengo de él».
Dice Olga, su compañera: «Quedamos en encontrarnos a las diez y media u once de la noche. Él iba a pasar a buscarme por la casa de una compañera, donde yo estaba estudiando. No vino y eso nos sorprendió, porque Ibero era puntual. Así que cerca de medianoche estábamos muy nerviosas, porque no aparecía. Con unos familiares fui hasta nuestro apartamento y allí todo estaba en orden. Ibero no estaba. El lunes en la mañana, temprano, fui con el padre de Ibero a la Jefatura. Allí dijeron que no sabían nada de él. Seguimos investigando hasta cerca de las 7 de la tarde, sin resultado. Fue cuando nos informaron que había aparecido su cadáver».
Según el parte policial el cuerpo fue encontrado cerca de las 12 del lunes. De acuerdo al informe forense, Ibero murió entre la medianoche del domingo y las 3 de la madrugada del lunes.
Ibero fue secuestrado el 27 de febrero, al día siguiente su cuerpo fue hallado sin vida en Camino de las Tropas y Paso de la Arena, presentando signos de tortura y 13 heridas de bala.
Sobre su cuerpo había un cartel que decía “Vos también pediste „perdón‟. Bala por bala. Muerte por muerte. CCT (Comando Caza Tupamaros), Oscar Burgueño – Escuadrón de la Muerte”.
El informe del forense: El cadáver de Ibero Gutiérrez presentaba las siguientes heridas: esquimosis y hematosis en cara anterior y posterior del tórax. Algunas alargadas, provocadas por objetos contundentes; otras redondeadas, como si hubieran sido provocadas por patadas.
Algunos de esos golpes provocaron fracturas de costillas. 2 orificios de bala transfixiantes de brazo derecho. Uno de ellos fracturó el húmero.
1 herida de bala transfixiante de dedo de mano izquierda, con fractura de falange.
1 herida de bala transfixiante de brazo izquierdo. 1 herida de bala transfixiante en región occipito-parietal derecha, transfixiante de cerebro. Este proyectil se extrajo debajo de la piel de la región frontal, lado derecho.
2 heridas de bala, preauriculares, derechas.
1 herida de bala en región carotidea izquierda. El proyectil fracturó el maxilar inferior.
1 herida de bala supraclavicular izquierda.
2 heridas de bala en la cara posterior del tórax, una derecha y otra izquierda.
2 heridas en cara anterior de tórax.
No hay más detalles de heridas en el parte forense. En total 13 balazos, todos de calibre 38, disparados por varios revólveres, según se estableció en los peritajes. Por lo menos tres revólveres.
Además, en el pecho de Ibero Gutiérrez aparecieron dos marcas paralelas, largas, finas, aparentemente provocadas por sogas. ¿Permaneció atado (a una silla, probablemente por la ausencia de marcas en la espalda) hasta instantes previos a su asesinato y se hizo las marcas al intentar liberarse de las ataduras? ¿Fue acribillado atado y de ahí los balazos en los brazos, que levantó en un gesto instintivo? Algunos extremos de esas hipótesis pueden servir para rastrear alguna pista que conduzca a los autores materiales del asesinato.
El 7 de noviembre de 2009 fueron procesados con prisión Pedro Walter Freitas Martínez y Nelson Bardesio Marzoa como co-autores responsables de un delito de homicidio muy especialmente agravado de Héctor Castagnetto en causa con carátula Castagnetto, Héctor; Ramos Fillipini, Héctor; Abel Ayala; Gutiérrez, Ibero.
OLVEIRA ROSSANO, Oscar Bonifacio. Muere el 27/2/76 , en la tortura.
Nació el 14 de mayo de 1919 en Durazno. Obrero metalúrgico de la fábrica CINOCA, casado, padre de dos hijos, residente en la ciudad de Las Piedras. Era integrante del Partido Comunista.
Detenido por segunda vez el 16 de diciembre de 1975 en el marco del llamado «Operativo 300 Carlos Marx», captura masiva de cuadros comunistas. Fue torturado durante meses hasta que el 28 de febrero sus familiares recibieron el féretro con la prohibición de abrirlo. Pese a ello abrieron el cajón y pudieron ver huellas de terribles torturas y el hecho de que estaba vendado del tórax para abajo.
En «La Hora» del 18/4/85, pág. 5, Aurelio Pérez González testimonió así de Olveira: «Torturado en el Batallón Nº 13. Llega con la mayoría de los compañeros objeto de la denuncia al Cuartel de Artillería Nº 1, La Paloma. Luego de pasar por las torturas el día 17 de febrero recibe un balazo de pistola de un cabo de la guardia. Como luego del balazo llega a gritar «sáquenme esta venda de mierda» (estaba encapuchado y se arranca la capucha, con lo que todos lo vieron). La bala del mismo tiro queda incrustada en la espalda, cerca de la columna de Ruben Etchebarne, obrero de CINOCA. Llevan a Olveira al Hospital y anuncian a los demás presos que ha sido operado y salido bien. Posteriormente muere.
«Testimonio de Guillermo Stoll en “Cuestionario Entrevista a Liberados”: “Estaba frente a mí, en la fila de incomunicados. Un atardecer, estábamos esperando la comida se escuchó un estampido de un arma de calibre y el grito del compañero Olivera [sic] y de otro compañero que también recibió la bala en 2º lugar. Al cro. Oliveira le entró la bala por el pecho y le salió por la espalda por lo visto y la bala siguió la trayectoria y le quedo en la espalda del compañero Etchebarne.
Los 2 fueron internados esa misma noche. Oliveira salió hablando porque lo oí, lo pasaron frente a mí y les dijo que le sacaron la venda que tenía en los ojos. Se lo llevaron. A los 4 o 5 días volvió Etchebarne del Hospital. No le habían sacado la bala, no lo operaron, le dejaron la bala próxima a la columna. Posteriormente, es decir, por la incomunicación en que estábamos no supe que había pasado con Oliveira. Cuando me levantaron la incomunicación y pude hablar con Etchebarne fue que me dijo que Oliveira había muerto la misma noche en el Hospital. A pesar de que un médico, se dijo tal, nos dijo que había estado en el quirófano, y que Oliveira estaba bien. Cosa que no era cierto, pues según Etchebarne, esa misma noche falleció Etchebarne muere un año después, de un cáncer a la garganta pero los tratos recibidos evidentemente precipitaron su muerte.”
En esta causa, se procesó el 20 de diciembre del 2006 al ex dictador Juan María Bordaberry por 10 delitos de homicidio. Cuatro años más tarde se dictó la condena definitiva, imputándosele los delitos de atentado a la Constitución con 9 crímenes de desaparición forzada y 2 homicidios políticos, condenándolo a 30 años de prisión.

