Ibero Guitèrrez en París. 1969./Autor desconocido.
La singularidad del juvenil arte de Íbero Gutiérrez, en el contexto de la contracultura uruguaya ,representativa en esta geografía expandida por La América, en coincidencia con el Mayo francés que venía produciéndose en Europa, es una dIsidencia clave frente a los modelos estéticos y de política académica.
He recordado al joven escritor ( a cuya generación pertenecí/ pertenezco ), y ese rescate fue a través de su poesía con formas desestructuradas y la prosa. Pero su dramaturgia también ha sido una incursión transgresora, y todos sus textos un laboratorio lingüístico. Pienso que para alguna ocasión tendré oportunidad de atreverme con las piezas teatrales; pero para este 28 de febrero a más de medio siglo del crimen, envío una apretada síntesis.
Precisamente creo que de Íbero Gutiérrez, con toda su compuesta formación humanística, puede decirse que fue eso, un novel lírico que se entregó al arte literario, con desafiante libertad crítica, al ámbito nacional e internacional. El riesgo de contrapunto respecto de las normas sociales, no aminoró su talentoso desparpajo. De ahí que escribiera con toda naturalidad para él, lo que para otros, consistía en falta irrespetuosa.
» para desodorizar los testículos / y quitarle importancia subversiva/ a nuestros sexos/ se edifican vaginas envasadas / con perfume francés en la salida / con ropa interior siempre de luto / por el perdón incluido en el jadeo / sin siquiera delirar un poco / ni soñar nuestras caras utopías…»
Entonces su escritura es a lo largo de su creación , profusa en corta vida arrebatada, un constructo de la imaginación y la sensibilidad. Sostengo que la palabra en Íbero, hay que estudiarla detenidamente, la intención de la misma, para despertar una lectura crítica.
» Un resto de palabras jóvenes queda. Es posible mover el antiguo instrumental de la noche . Mover los cortinados desubicar las sábanas y al prestigioso contacto ( que su noticia quede engarzada en los viejos poemas ) lo tocaremos con un silbido y se moverá con recién adquirida soltura…»
Para cerrar: renuévese la memoria para un setiembre afanoso de futuras transformaciones .
Escribe: Profesora Cristina Quiroga Flicovsky

