L. Rodríguez, corredor del Naútico Boca del Cufré, ganó la cuarta etapa de ocho disputadas /FCU.
Hoy se disputó la octava etapa de la Vuelta Ciclista del Uruguay que unió Cebollatí con la capital de Rocha. Leonel Rodríguez triunfó en un sprint masivo tras una larga fuga. Lucas Gaday bonificó en la meta y afianza su liderato en la general, señala la crónica publicada en la página de la Federación Ciclista Uruguaya.
La Vuelta Ciclista del Uruguay entró en su fase de definición y la emoción se trasladó este jueves al este del país. Tras la exigencia extrema que supuso la doble jornada con contrarreloj incluida en Cerro Largo, la caravana multicolor afrontó la octava etapa, un recorrido de 168 kilómetros que conectó la localidad de Cebollatí con la capital rochense. Allí, ante una multitud que se agolpó frente al polideportivo local, Leonel Rodríguez demostró una vez más que es el rey de la velocidad en esta edición.
El pedalista del Náutico Boca del Cufré impuso condiciones en una llegada masiva espectacular, alzándose con el triunfo y anotando así su cuarta victoria de etapa en lo que va de la competencia. El podio de la jornada lo completaron Pablo Anchieri, hombre del Club Ciclista de Carmelo, y el argentino Lucas Gaday, quien con su tercer puesto cerró un día redondo para los intereses personales y del Dolores Cycles Club.
La carrera no fue para nada un trámite sencillo. El libreto de la etapa se empezó a escribir apenas transitados los primeros 30 kilómetros, cuando se conformó una fuga de nueve competidores. Este grupo de vanguardia trabajó con buen entendimiento, llegando a sacar una renta de casi cinco minutos sobre el grupo mayoritario y manteniéndose al frente durante más de 130 kilómetros de ruta.
Ante la amenaza constante de la escapada, el equipo de Dolores asumió la responsabilidad en el pelotón para proteger la malla oro de Gaday. La labor de persecución fue intensa y desgastante, ya que la escuadra sorianense no solo debía descontar la diferencia con los fugados, sino también responder a los constantes ataques de sus rivales directos. Hombres peligrosos como Nacho Maldonado del Armonía, junto a Pablo Bonilla y Anderson Maldonado del Náutico, intentaron dinamitar el grupo del líder con repetidas aceleraciones, buscando alguna fisura en la defensa del puntero.
Sin embargo, el trabajo táctico del Dolores Cycles Club dio sus frutos. La aventura de los nueve escapados llegó a su fin a falta de tan solo 15 kilómetros para cruzar la línea de sentencia, dejando el escenario servido para el embalaje final.
En la definición a pura potencia por las calles de Rocha, Leonel Rodríguez no perdonó y volvió a festejar. Por su parte, Lucas Gaday no solo logró sortear una jornada plagada de ataques y desgaste, sino que al meterse en el podio de la etapa logró bonificar, manteniendo con firmeza la malla oro cuando solo restan tres días para el final de la competencia.
Mañana la 9ª etapa se correrá entre las ciudades de Rocha y Minas, con un recorrido de 165 kilómetros.

