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Delegación iraní llegó a Pakistán para negociaciones, Trump promete atacar si no hay acuerdo

La delegación iraní a su llegada a Islamabad este viernes para pláticas con la parte estadounidense, previstas para comenzar el sábado/ISNA.

Con el arribo de su delegación a Pakistán para negociaciones, Irán reiteró su exigencia de que Líbano sea incluido en un acuerdo y Trump dijo que EE.UU. prepara un duro ataque si fracasa el diálogo.

La delegación de Irán para las conversaciones de paz con Estados Unidos, que encabeza el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, arribó este viernes a Islamabad, Pakistán, mientras continúan los desacuerdos entre las partes en torno a la inclusión del Líbano en una tregua y en medio de serias dudas sobre si Washington accederá a los puntos presentados por Teherán como base de las conversaciones.

Agencias como FARS y Tasnim informaron sobre el arribo de la comitiva iraní a la capital paquistaní, señalando que su presencia en Islamabad no garantiza el inicio efectivo de conversaciones, que comenzarían cuando EE.UU. acepte las «precondiciones» de la nación persa para sentarse en la mesa de negociaciones.

El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbs Araghchi; el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, general Ali Akbar Ahmadian, y el gobernador del Banco Central, Abdolnaser Hemmati, entre otros, integran la delegación. En cuanto a la parte estadounidense, medios reportaron que el vicepresidente J. D. Vance ya está en Islamabad para liderar la comitiva de la Administración Trump

Analistas han comentado que EE.UU. ha estado ignorando las preocupaciones y demandas de Irán, pero el hecho de que la comitiva esté liderada por Vance, quien según versiones de prensa habría sido contrario inicialmente a una guerra con Irán, y no los por los enviados especiales de Trump, es cuando menos una evidencia de cuánto necesita el jefe de la Casa Blanca terminar la guerra.

El conflicto desatado contra Irán el pasado 28 de febrero no solo ha refutado los cálculos primeros de Trump sobre una «breve excursión» y se ha alargado con crecientes bajas estadounidense y daños a bases de EE.UU. en Asia Occidental, sino que ha removido el mito de la invencibilidad del Pentágono, mostrado un Irán fuerte políticamente y militarmente efectivo, golpeado los flujos de petróleo y la economía global, afectando también a EE.UU. y, por ende, el deterioriado capital político que queda al mandatario.

Este viernes, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, recordó que Estados Unidos no ha cumplido con dos de las condiciones que aceptaron para comenzar las negociaciones de paz en Pakistán: el alto el fuego en Líbano y la liberación de los activos iraníes congelados.

En una publicación en X previa al posible comienzo de conversaciones mañana sábado 11, Qalibaf señaló que dos medidas previamente acordadas aún no se han implementado y subrayó que «un alto el fuego en Líbano y la liberación de los activos bloqueados de Irán» son requisitos previos para el inicio del proceso negociador. «Estos dos asuntos deben cumplirse antes de que comiencen las conversaciones», remarcó.

Ese punto adquiere mayor relevancia y urgencia luego de los masivos bombardeos de Israel el pasado miércoles que dejaron, según una actualización de este viernes, al menos 357 muertos y más de 1.200 heridos en Líbano, elevando a más de 1.950 el balance total de fallecidos desde el inicio de los ataques israelíes a suelo libanés el 2 de marzo, según datos del Centro de Operaciones de Emergencia libanés.

La agencia oficial de noticias iraní IRIB enumeraba esta semana las 10 condiciones de Irán presentadas a Estados Unidos para una negociación. Entre ellas se incluyen la garantía de no más agresiones, la continuidad del control iraní sobre el Estrecho de Ormuz, aceptación del enriquecimiento de uranio con fines pacíficos, levantamiento de todas las sanciones primarias y secundarias, pago de indemnizaciones a Irán por los daños de la guerra, retirada de las fuerzas de combate estadounidenses de la región de Asia Occidental y el cese de la guerra en todos los frentes, incluido Líbano.

Cuando Israel y EE.UU. bombardearon suelo iraní en junio de 2025, Teherán y Washington estaban en negociaciones sobre el tema nuclear. También había negociaciones en curso, que según los mediadores estaban avanzandas, cuando Washington y Tel Aviv comenzaron la guerra de Bombardeos masivos contra Irán. Esa tendencia es uno de los factores que arroja incertidumbre sobre el proceso que odría comenzar este sábado en Islamabad.

Mientras en Islamabad se preparaban condiciones para el diálogo, Trump no dio tregua a las amenazas y aseguró este mismo viernes que su Administración prepara un duro ataque contra Irán si fracasan las negociaciones que deben comenzar este sábado en Pakistán o si Teherán vulnera el frágil alto el fuego acordado el martes.

En una entrevista concedida al diario The New York Post poco después de que el vicepresidente J. D. Vance despegara rumbo a Islamabad para encabezar la delegación estadounidense que negociará con Irán un posible acuerdo de paz, el magnate republicano, que ha sido blanco de denuncias por sus recientes declaraciones genocidas contra Irán en Truth Social, afirmó que el Pentágono se está armando para abrir por la fuerza el estrecho de Ormuz ante la posibilidad de que se rompa el diálogo.

«Estamos preparando un reinicio (de la ofensiva). Estamos cargando los barcos con la mejor munición, las mejores armas jamás fabricadas. Incluso mejores que las que utilizamos anteriormente», dijo al diario.

«Si no llegamos a un acuerdo, las utilizaremos, y las utilizaremos con gran eficacia», añadió.

Mientras se suceden las amenazas bélicas de Trump a diario en Truth Social y en declaraciones a medios, el Pentágono ha estado desplegando más fuerzas en Asia Occidental para posibles operaciones.

Aviones de combate llegaron recientemente a la región, según datos de seguimiento de vuelos y un funcionario estadounidense. Además, entre 1.500 y 2.000 soldados de élite de la 82.ª División Aerotransportada del Ejército podrían llegar en próximos días.

Miles de infantes de marina también se dirigen a la zona de conflicto. El portaviones USS George H.W. Bush y los buques de guerra de su grupo de combate partieron desde Virginia a finales de marzo y se encuentran en el Atlántico.

El USS Boxer, una embarcación de asalto anfibia, junto a otros buques de guerra, que transportan a la 11.ª Unidad Expedicionaria de Infantería de Marina, partieron desde California a mediados de marzo y se encuentran en el Pacífico. Según fuentes de prensa, si son llamados al escenario de guerra, esos barcos tardarían alrededor de una semana en llegar a la zona de conflicto.

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