Tras cuatro reuniones en el Ministerio de Trabajo, el directorio de Ancap dio por finalizada la negociación con Fancap y el Sunca, ratificando el plan de concentrar la producción de portland en la planta de Minas.
La decisión transformará a la planta de Paysandú en un centro logístico y molienda, lo que implica el traslado de 50 funcionarios y la incertidumbre para 75 trabajadores de las extractivas.
Eduardo Zabala, dirigente de Fancap, señaló a EL TELEGRAFO que el cierre del ámbito se dio sin analizar las propuestas del gremio. “Estas reuniones fueron un insulto a los trabajadores y a la negociación colectiva”, afirmó, denunciando que el plan se basa en “enunciados falsos” sobre la capacidad productiva de Minas. Según el sindicato, la medida generará una “debacle social en Paysandú” y beneficiará a las empresas privadas.
Los trabajadores, que se declararon en preconflicto, sostienen que su propuesta de absorber personal contratado ahorraría hasta 4 millones de dólares, pero fue desestimada porque “la empresa considera que es un ahorro insignificante. Y para nosotros implica la regularización de sus contratos, además de un acto de justicia con trabajadores que hace 20 y 30 años que están en la empresa”.
Asimismo, recordaron compromisos políticos previos: “Queremos una respuesta de lo que prometió hace tres años”, concluyó Zabala en referencia al actual gobierno.

