La tripulación del ‘Arctic Sunrise’, el barco de Greenpeace, informa de que embarcaciones de la Global Sumud Flotilla han sido hostigadas por las fuerzas israelíes en aguas internacionales, a 45 millas náuticas al oeste de la isla griega de Citera y a 600 millas náuticas de Gaza.
Los barcos de la Global Sumud Flotilla recibieron una advertencia por radio a las 18:43 UTC (21:43 hora local) en el canal internacional general (16), en la que el emisor se identificó como la Armada israelí y exigió que la flotilla cambiara de rumbo. A continuación, se procedió a interferir los canales de comunicación, lo que supuso poner en peligro a la flota en mar abierto. El bloqueo incluyó las comunicaciones marítimas de emergencia SOS por VHF, los canales VHF para la coordinación de la flotilla, el Sistema Global de Navegación por Satélite (GNSS) y las bandas de Iridium. En el momento de redactar este comunicado, se ha perdido toda comunicación con varios buques de la flotilla.
La Global Sumud Flotilla es un movimiento internacional de acción coordinada y no violenta que navega para poner fin al asedio ilegal de Israel sobre Gaza, hacer frente a la complicidad que permite la ocupación y apoyar al pueblo palestino. Con su barco ‘Arctic Sunrise’, Greenpeace ha estado proporcionando apoyo logístico.
Greenpeace hace un llamamiento a todos los Gobiernos para que actúen con urgencia en defensa del derecho internacional y garanticen la protección de la Global Sumud Flotilla con medidas concretas que aseguren su paso seguro para entregar ayuda humanitaria a Gaza.
Pujarini Sen, coordinadora del proyecto a bordo del Arctic Sunrise, ha declarado: “Greenpeace se solidariza con el pueblo de Gaza y con las numerosas personas valientes que arriesgan su libertad y su seguridad a bordo de la flotilla. La ayuda humanitaria debe respetarse y protegerse en todo momento y a toda costa.
Reiteramos nuestro llamamiento a los líderes mundiales para que tomen medidas concretas e inmediatas ante el genocidio que Israel está infligiendo al pueblo de Gaza. El continuo fracaso de la comunidad internacional a la hora de hacer cumplir el derecho internacional la hace cómplice de las acciones de Israel.
El Gobierno israelí sigue imponiendo un bloqueo total por tierra y mar de la ayuda y los alimentos procedentes de organizaciones internacionales. Bloquear la ayuda y atacar a quienes intentan entregarla constituyen violaciones del derecho internacional humanitario”.

