InicioMemoria, juicio y castigoMemoria juicio y castigo

Memoria juicio y castigo

Desde Radio 36 Centenario no olvidamos lo que ocurrió, antes, durante y después de la última dictadura cívico militar en Uruguay con cientos de compatriotas que fueron detenidos, torturados, asesinados  y desaparecidos.

LUZARDO CAZENEUVE, Luis Roberto “Perico”. Muere en el Hospital Militar sin la debida atención médica el  12 de junio de 1973.

Nació el 3 de enero de 1943 en el departamento de Durazno. Roberto era el mayor de diez hermanos y al momento de su detención vivía en Las Piedras, donde era profesor en el liceo de la ciudad.

Estaba casado con Ana Blanco con quien tenía un hijo pequeño, Alejandro.

Militaba en el MLN-T (Movimiento de Liberación Nacional – Tupamaros). Es detenido en un operativo realizado por el Regimiento de Caballería Nº9, Jardines del Hipódromo, perteneciente a la Región Militar Nº2 cuyo jefe era el teniente coronel Ángel Dante Barrios Monje y segundo jefe Mayor Aníbal Andrés Vernengo Seuanes, en el “Bar Asturias” de 8 de Octubre, Curva de Maroñas, en la noche del 17 de agosto de 1972 cuando tenía 30 años de edad.

Muere en el Hospital Militar el 12 de junio de 1973 luego de permanecer varios meses internado sin que se le brindara la asistencia imprescindible. La jefa de la Sala 8, donde Luzardo estaba internado, era la Dra. Victoria Brazeiro y el responsable era el Dr. Nelson Marabotto. Los neurocirujanos eran el Dr. León Sazbón y el Dr. Jorge Rodríguez Juanotena.

En el momento de su detención recibe una herida de bala en las vértebras cervicales. Testigos del hecho refieren que quienes comandaban el operativo “ingresaron a balazo limpio al bar”. Internado en el Hospital Militar, el neurocirujano explica que tiene seccionada parte de la médula y que si bien ello le provocará una parálisis total en los miembros inferiores y parcial -recuperable- en los miembros superiores, se encuentra fuera de peligro.

Elena Curbelo, presa política en ese momento, relata su caso: «Como todo enfermo con parálisis, necesita cuidados muy especiales y sobre todo una higiene muy rigurosa. Tiene sonda vesical, pero como éstas son malas, en la noche se destapan y Luzardo duerme con la cama empapada. La guardia cumple estrictamente la orden y no deja que ningún compañero lo ayude. Al tener parálisis en la vejiga, la orina está infectada, sobre esa orina con pus permanece horas sin recibir ningún tipo de higiene. Así se le forman éscaras en las nalgas y en la columna… Su familia inicia trámites solicitando su libertad y pidiendo les permitieran trasladarlo a algún país europeo donde pudiera ser atendido. Varias naciones se ofrecen a hacerse cargo de él, pero las autoridades se niegan.

Luzardo empeora y la infección le llega al hueso. Hace una septicemia y muere en junio de 1973”.

Su madre Zulma decía: “El día que me enteré que mi hijo había sido herido y estaba preso, a pesar del dolor, pensé que todo lo que él había hecho estaba bien, porque él estaba en una lucha justa. Yo siempre me sentí orgullosa de mis hijos, de la forma que pensaban porque, precisamente, pensaban. Habían de unas cuantas corrientes entre ellos, pero no había mucho para discutir, todos iban por un mismo camino: la justicia y la liberación”.

Cuenta que Roberto ya a los 14 años dirigía un cuadro de fútbol semillita que se llamaba Progreso y que los sábados él salía a pie a buscar a todos los muchachos para la práctica, que conseguía una aguja y cosía las pelotas de fúbtol que eran muy viejas y los championes para todos los que no tenían. Agrega que ya a los 12 años él trabajaba de mensajero en el Jockey Club de Durazno.

El derrotero que realizó Zulma Cazeneuve para lograr que le permitieran asistir a su hijo en la casa la llevó a entrevistarse con los más altos mandos de la represión y dictadura, aunque de más está decir, que resultaron infructuosos todos sus esfuerzos. A Roberto lo dejaron morir sin la atención que necesitaba.

Finalmente recién en el año 2009 la Justicia tuvo los elementos para corroborar la afirmación de la familia de que a Luzardo no se le proporcionó la atención necesaria.

“Juez examinará informe y lo pasará a fiscal; pueden ser procesados Álvarez y los médicos que lo asistieron.

Luzardo: ITF confirmó muerte por omisión de asistencia.

El Instituto Técnico Forense (ITF) devolvió ayer a la Justicia el expediente que indaga la muerte del ex militante del MLN Ernesto Luzardo. En su informe, según pudo saber Ultimas Noticias, los técnicos confirman que murió “como producto del abandono a que fue sometido”, como denunciara su familia.

Por disposición de la sede penal de 1° Turno, el certificado de defunción firmado por el médico especialista de la época José Mautone presentado por la defensa y adjuntado al expediente de la causa, había sido remitido al ITF para una pericia en marzo de este año.

Según consta en el informe médico, Luzardo tenía en su cuerpo escaras de 20 cm de diámetro al momento de su fallecimiento.

También se remitió a ese centro de investigaciones la reconstrucción histórica de la historia clínica hecha hace dos años por el neurocirujano Ricardo Alberti, en la que se comprueba que Luzardo podría haberse salvado, así como la declaración de la doctora María Elena Curbelo, quien asistiera a los presos de la sala 8 del Hospital Militar y tuviera contacto con la víctima, según dijeron a este matutino fuentes del caso.

El ex militante de izquierda fue detenido en un violento operativo de las Fuerzas Conjuntas en agosto de 1972, junto con Henry Engler y José Serrano. Luzardo recibió disparos a quemarropa y fue trasladado al Hospital Militar, donde murió en junio de 1973 tras no recibir la atención médica necesaria.

Los militares vincularon a Luzardo con la muerte del militar Artigas Álvarez, hermano del ex dictador, por lo que la familia del militante asegura que éste ordenó que le retiraran la atención médica.

Noticias relacionadas
Radio en vivo