Capitán Ibrahim Traoré, Presidente transitorio de Burkina Faso.
La Asamblea Legislativa de Transición de Burkina Faso aprobó por unanimidad una nueva ley que regula las actividades religiosas, fortalece los mecanismos de supervisión estatal y establece medidas para combatir el extremismo y los discursos de odio.
La Asamblea Legislativa de Transición de Burkina Faso aprobó de manera unánime una ley destinada a regular las libertades religiosas en el país, con el objetivo de ordenar la práctica religiosa, promover la cohesión social y preservar el orden público en un contexto marcado por desafíos de seguridad.
La normativa está compuesta por 110 artículos distribuidos en seis capítulos y establece un marco jurídico para regular distintos aspectos de la actividad religiosa, entre ellos la creación y gestión de lugares de culto, la organización de ritos religiosos, la administración financiera de organizaciones confesionales y los mecanismos de supervisión estatal.
El ministro de Administración Territorial y Movilidad, Emile Zerbo, aseguró que la nueva legislación corrige un vacío normativo que había persistido durante años.
Asimismo, reafirmó que el Estado mantiene su neutralidad respecto a cualquier religión y garantiza la protección de todas las creencias conforme a los principios establecidos en la Constitución y las leyes nacionales.
La ley establece directrices específicas para las actividades religiosas en instituciones educativas, hospitales, centros penitenciarios y las fuerzas armadas y refuerza el principio de neutralidad en los edificios públicos y prohíbe la construcción permanente de lugares de culto dentro de instalaciones gubernamentales.
También introduce procedimientos administrativos más estrictos para autorizar la apertura y funcionamiento de nuevos centros religiosos. Uno de los ejes centrales de la legislación es la lucha contra el extremismo religioso y los discursos de odio.
En este sentido, las autoridades contarán con mayores facultades para supervisar actividades religiosas masivas y monitorear sermones pronunciados por líderes religiosos extranjeros o difundidos a través de medios de comunicación modernos.
La ley también establece que los líderes religiosos deberán acreditar sus competencias conforme a criterios que serán definidos mediante regulaciones complementarias. La normativa incorpora medidas para combatir prácticas abusivas cometidas bajo pretextos religiosos, como la explotación infantil, la mendicidad forzada y la privación del acceso a la educación.
Asimismo, contempla mecanismos para proteger lugares sagrados y símbolos religiosos frente a actos vandálicos.
Entre las disposiciones aprobadas figura también la realización de un censo nacional de edificios religiosos y lugares de culto, con el objetivo de crear una base de datos que facilite la gestión y supervisión del sector.
La aprobación de esta ley ocurre en un contexto de creciente preocupación por la expansión de grupos extremistas y las amenazas a la seguridad en Burkina Faso. Las autoridades consideran que la reforma permitirá fortalecer el control institucional sobre las actividades religiosas, prevenir su utilización con fines desestabilizadores y preservar la convivencia entre musulmanes, cristianos y seguidores de religiones tradicionales africanas.

