El acuerdo marco entre Israel, EEUU y Libano fue calificado como vergonzoso/HispanTV.
El secretario general de Hizbullah, Sheikh Naim Qassem, afirmó que el acuerdo marco con “Israel” constituye una renuncia a la soberanía y una legitimación de la ocupación del Líbano.
Qassem sostuvo que las negociaciones directas son “concesiones gratuitas a Israel”, reuniones “diseñadas para forzar la sumisión a las demandas del agresor”.
Cuestionó “la integridad y la responsabilidad de la Autoridad Libanesa hacia su pueblo”, y recordó que el garante estadounidense “ni siquiera ha garantizado un alto al fuego”.
Afirmó que el gobierno “traicionó a la resistencia” al declararla fuera de la ley “en plena guerra, desde el primer momento, con la desafortunada decisión del 2 de marzo”.
Sostuvo que el acuerdo priva a los libaneses de “su derecho a regresar a su tierra” y podría conducir a “la anexión de territorio libanés por la entidad sionista”.
Qassem sostuvo que cualquier acuerdo debe limitarse a la zona al sur del río Litani y no debe vincularse a ningún asunto interno libanés relacionado con armas, seguridad o el futuro del país.
El dirigente de Hizbullah añadió que el acuerdo constituye “una entrega de soberanía al enemigo” y un “terrible error y grave pecado”.
Denunció que el primer ministro de la ocupación “permite” al ejército libanés operar en dos zonas piloto bajo supervisión israelí, con medidas de “desarme” controladas por el enemigo y por el comité tripartito.
Advirtió que el periodo experimental “podría durar meses” y que no habrá avances sin un “certificado de buena conducta” otorgado por «Israel».
Recordó la declaración de Netanyahu: “Israel permanecerá en la zona de seguridad hasta que Hizbullah sea desarmado en el Líbano, y los residentes no regresarán”.
Qassem subrayó que el memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán establece “el cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido el Líbano.
Explicó que Irán suspendió el acuerdo cuando «Israel» se negó a cumplir el alto al fuego, y que Estados Unidos presionó hasta obligar al enemigo a detener la agresión.
Recordó que el memorando garantiza la seguridad y soberanía del Líbano mediante la retirada completa de ‘Israel’, acordada en un plazo de 60 días”.
Afirmó que las autoridades “renunciaron a la influencia del Memorando de Entendimiento” y entregaron a «Israel» “lo que quería gratuitamente” en el Acuerdo Marco.
Qassem sostuvo que vincular la retirada israelí al desarme de la resistencia es “una propuesta extremadamente peligrosa que traspasa todas las líneas rojas”.
Alertó que cualquier arma encontrada en el país sería considerada una violación del compromiso de desarme, un pretexto para justificar la permanencia israelí.
“Nadie tiene derecho a privar a los libaneses de su derecho a defenderse y a defender su tierra contra el ocupante de nuestro territorio y el asesino de nuestro pueblo”, afirmó.
Sostuvo que el enemigo debe retirarse “en virtud de un acuerdo que aborde las causas directas”. Calificó el acuerdo marco como “humillante y vergonzoso».
Aseguró que el acuerdo es “nulo y sin efecto” y que deben implementarse las disposiciones del memorando de entendimiento.
Qassem anunció que Hizbullah utilizará “todos los medios disponibles” y ejercerá presión internacional y árabe para obligar a «Israel» a cumplir la primera cláusula del memorando y retirarse del Líbano.
En ese sentido, afirmó que el gobierno negocia “en hostilidad y desacuerdo con más de la mitad del pueblo libanés” y en violación de leyes que consideran a «Israel» un enemigo.
Sostuvo que las autoridades “abandonaron voluntariamente la fuerza de la resistencia y del pueblo” y “apuñalaron por la espalda” al movimiento.
Recordó que el rechazo al alto al fuego permitió al enemigo cometer el “Miércoles Negro”, con cientos de mártires, heridos y más de 100 ataques aéreos en todo el país.
Indicó que llegó el momento de que las autoridades “se retracten de su pecado que está destruyendo el Líbano”, y reiteró la disposición del movimiento a cooperar “por la soberanía del Líbano».
Qassem concluyó que el alto al fuego no habría sido posible sin “los grandes sacrificios de los combatientes de la resistencia, sus familias y el pueblo libanés”.
Aseguró que honrarán “el legado de los mártires, los heridos y los prisioneros”, y reiteró: “No abandonamos el campo de batalla en las circunstancias más difíciles, y no lo abandonaremos”.
La declaración se produjo tras el anuncio estadounidense del Acuerdo Marco, que Netanyahu presentó como un logro y que confirmó la continuidad de la ocupación israelí en el sur del Líbano.
El anuncio provocó rechazo generalizado y protestas en varias regiones, con posturas políticas y populares que expresaron su oposición categórica al acuerdo.

