67 fallecidos son reportados hasta el momento.
Marruecos detuvo a 50 personas tras los choques en Beni Ansar, en medio de una crisis fronteriza marcada por intentos masivos de cruce hacia Melilla y Ceuta.
Nuevos enfrentamientos se produjeron el sábado entre fuerzas de seguridad marroquíes y cientos de personas que intentaron avanzar en masa hacia el paso fronterizo que conduce a Melilla.
Imágenes difundidas por activistas y medios locales mostraron choques cerca del paso de Beni Ansar, donde grupos intentaron irrumpir en el área fronteriza para alcanzar Melilla.
Hubo heridos entre quienes intentaban cruzar y entre los agentes desplegados. Las autoridades marroquíes informaron la detención de 50 personas.
Dicho paso fronterizo permaneció cerrado por segundo día tras los intentos de cruce masivo, afectando el tránsito habitual de viajeros, incluidos miembros de la diáspora que regresan al país en verano.
España ordenó el cierre el jueves por la noche después de un intento de entrada masiva a Melilla, coincidiendo con la llegada de decenas de miles de personas a Ceuta.
Según el Ministerio del Interior español, entre el jueves y el viernes unas 50 mil personas cruzaron por tierra y mar hacia la ciudad; autoridades locales elevaron la cifra a cerca de 60 mil.
Más de 48 mil personas regresaron a Marruecos en 48 horas, tras enfrentar dificultades para acceder a alimentos y alojamiento. En paralelo, ambos países reforzaron la seguridad en la zona.
Las autoridades españolas informaron hoy que el número de fallecidos vinculados a la afluencia masiva a Ceuta aumentó a al menos 67.
Ese mismo día comenzó la instalación de una barrera flotante de 500 metros frente a la costa de Tarajal, ruta utilizada por miles de personas para llegar a la ciudad.
La estructura combina un sistema aéreo y submarino con boyas ancladas, dejando un corredor para las patrullas marítimas de la Guardia Civil.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, calificó el cruce masivo como una violación de la soberanía territorial y anunció que la repatriación se aceleraría en coordinación con Marruecos.
Ceuta y Melilla, enclaves españoles en la costa norte de Marruecos, constituyen la única frontera terrestre de la Unión Europea con África.

