Desde Radio 36 Centenario no olvidamos lo que ocurrió, antes, durante y después de la última dictadura cívico militar en Uruguay con cientos de compatriotas que fueron detenidos, torturados, asesinados y desaparecidos.

GARREIRO MARTINEZ de VILLAFLOR, María Elsa, “Gallega”. Desaparecida el 4/8/79.
Del libro “A Todos Ellos”:
“Nació en Couso, Provincia de Pontevedra, Galicia, España, el 14 de octubre de 1945.
Adquirió la ciudadanía uruguaya según expediente 59728 con fecha 30 de marzo de 1965.
Se radicó en Uruguay a la edad de cuatro años. Hizo sus primeros años en el colegio de las Hermanas del Huerto, los secundarios en el Instituto Vázquez Acevedo y Sicología en la Universidad. Fue docente de francés y empleada en el diario Época.
Militó en el Partido Socialista y luego se integró al MLN, siendo conocida como “La Gallega”.
Se trasladó a la Argentina donde se domicilió en Dante Allighieri (Avellaneda) y luego en la calle Manuel Strada de Buenos Aires.
Se unió en pareja con Raimundo Aníbal Villaflor, argentino. Tuvieron dos hijas: Elsa Eva y Laura. Militaba en las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP). Desapareció el 4 de agosto de 1979 en Avellaneda junto con su compañero y sus hijas fueron abandonadas por los represores en la calle.
El día anterior, habían recibido la noticia de que una hermana de Villaflor había sido secuestrada junto a su esposo y la hija del matrimonio. En el momento que fueron secuestrados se dirigían al domicilio de los padres de Villaflor con sus hijas. Un vehículo frenó de golpe, se abalanzaron sobre ellos, los secuestraron, quedando las dos pequeñas hijas abandonadas en la calle. Los vecinos, testigos del hecho, las entregaron a los abuelos paternos y relataron el operativo.
El domicilio fue allanado y de allí llevaron preso a otro hermano de Villaflor y a su esposa.
La familia Villaflor es nombrada por varios sobrevivientes de la ESMA (Escuela de Mecánica de la Armada). Sus hijas presentaron una querella criminal contra el Estado argentino en España por la desaparición de sus padres”.
Informe de la Comisión para la Paz (10/04/2003).
“Las denuncias específicamente referidas a ciudadanos uruguayos presuntamente desaparecidos en la República Argentina ascienden a 128 (Anexo N° 6) Considera confirmadas 42 denuncias más –sin el respaldo objetivo y formal que presentan los casos referidos en el literal anterior-, en función de que existen elementos de convicción relevantes que permiten asumir que las personas que se individualizan en el anexo N° 6.2, fueron detenidas y trasladadas a centros clandestinos de detención en los cuales como criterio general se le dio muerte a las personas detenidas.
La Comisión para la Paz considera confirmada la denuncia sobre la desaparición forzada de la ciudadana legal uruguaya María Elsa Garreiro Martínez de Villaflor (nacida en Couso, Provincia de Pontevedra, Galicia, España) (C.I. 1.041.943), porque ha recogido elementos de convicción relevantes que permiten concluir que:
1. Fue detenida, junto a su esposo Raimundo Villaflor, el día 4 de agosto de 1979, en la calle, a pocas cuadras de la casa de sus suegros, por fuerzas represivas que actuaron en el marco de un procedimiento no oficial o no reconocido como tal.
2. Estuvo detenida en la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA), donde fue interrogada y torturada.
3. Durante su detención en la ESMA, pudo establecer contacto con su familia, la que corroboró su situación de detenida.
LEIVAS PUIG, Jorge Washington “Rolo”. Muere el 4/8/84 – Enfermedad.
Nació en el departamento de Rivera el 8 de febrero de 1946, era estudiante, militante del MLN-T (Movimiento de Liberación Nacional – Tupamaros) y rematador público. En el momento de su desaparición residía en Paysandú.
Fue detenido el 21 de febrero de 1972 en las proximidades de la estación de AFE de la ciudad de Mercedes, Soriano. Según el informe policial al ser identificado efectuó varios disparos de revólver contra los funcionarios actuantes. “(…) siendo la hora
00.30 del día 21 de febrero pudo, en circunstancias de que personal de las Fuerzas Conjuntas, realizaba un patrullaje de rutina en la zona de la estación de A.F.E de esta ciudad, advirtiéndose la presencia de un vehículo en actitud sospechosa, el que se encontraba estacionado en las calles Castro y Caroaga casi Roosevelt, de inmediato los funcionarios actuales solicitaron la identificación de las personas que ocupaban el rodado, siendo en esas circunstancias en que el NN que ocupaba el volante del vehículo, al advertir la presencia de las autoridades se da a la fuga. Acto seguido se identifica a un desconocido que caminaba en dirección al rodado, diciéndole que su nombre era Jorge LEIVA, de inmediato esta persona extrae de entre sus ropas un revólver con el que realiza varios disparos a los funcionarios, quienes de inmediato repelen la agresión, logrando instantes seguidos la detención del atacante.”
Leivas murió en el Hospital Militar el 4 de agosto de 1984, a los 38 años de edad.
Padecía problemas cardíacos graves. En 1979 había sido operado por estrechez valvular y desde entonces tenía una válvula artificial. La operación no había sido totalmente exitosa, por lo que su estado era sumamente delicado, y se agravaba más por una hepatitis crónica con trastornos e infecciones renales permanentes.
Sus compañeros y familiares habían manifestado en reiteradas oportunidades su inquietud por él, ya que periódicamente sufría crisis por las cuales debía ser internado en el Hospital Militar. Allí se recuperaba un poco, pero enseguida era devuelto al Penal, donde las duras condiciones de reclusión hacían que volviera a descompensarse, de esta forma se iba deteriorando cada vez más.
En julio del 84 fue internado y se le hizo un cateterismo. El 4 de agosto debió ser trasladado de urgencia al Instituto del Corazón de la Asociación Española. El cardiólogo actuante manifestó que debido a la gravedad de su estado debía permanecer internado allí, pero las autoridades militares decidieron devolverlo ese mismo día al Hospital Militar, donde falleció poco después de llegar.

