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Ni olvido ni perdón

Escribe Jorge Majfud


Legisladores de la ultraderecha uruguaya (digamos, ultra-agachada, porque en Uruguay no hay nada ultra, excepto Ultratón) en Israel invitados por el Régimen Genocida para apoyar la continuación del mayor genocidio del siglo.

Para los «anales de la historia», aquí la lista de los congresistas uruguayos que serán recordados por las generaciones por venir (griten y amenacen todo lo que quieran; de apoyar un Holocausto racista no se vuelve):

Javier García — Senador
Rodrigo Blás — Senador
Carlos Camy — Senador
Graciela Bianchi — Senadora
Alejo Umpiérrez — Intendente de Rocha
Sebastián da Silva — Cenador
Andrés Ojeda — Senador
Tabaré Viera — Senador
Robert Silva — Senador
Juan Martín Rodríguez — Diputado
Álvaro Perrone — Diputado

Según los invitados, a pocos kilómetros del mayor cementerio de la historia, antes el mayor gueto del mundo desde hace varias generaciones, allí donde fueron exterminados cientos de miles de seres humanos por su condición étnica; allí donde fueron baleados en la cabeza y en el pecho niños y niñas por diversión de psicópatas «elegidos por dios»; allí donde se secuestran seres humanos «en el nombre del Señor» para ser torturados, violados (por el inegable «Síndrome Epstein») y asesinados, allí estos «legisladores» de una republiqueta bananera que solo existe en su imaginación necrofilica, repiten orgullosos:

“La verdad que este país es brutal!!… Los invito a acompañarnos a conocerlo”

Senador del moribundo Partido Conservador Colorado Andrés Ojeda. (Ojalá Ojeda no se reproduzca para que su descendencia no se avergüence por los siglos por venir, como se avergonzaron hasta la negación los nazis del siglo pasado, renacidos hoy en el más puro y supremacista sionismo de Haavara)

O, como dijo Robert(o) Silva, otro de los políticos impresionados por sus quince minutos de fama mundial, devolviendo el supositorio (que reciben y repiten sin pensar dos veces) de que, pese a ser un régimen de apartheid genocida y aún peor que el de Sudáfrica, «Israel es la única democracia de la región…»:

“Gracias a la invitación de la embajada de Israel estamos conociendo este hermoso país, sus avances, desarrollos, su defensa de la democracia [sic] en lugares donde no existe [sic] y su lucha contra el terrorismo [sic].
A la vez ratificamos nuestro apoyo a los vínculos académicos de Uruguay con la Universidad Hebrea de Jerusalén los que lamentablemente fueron interrumpidos por el actual gobierno. Grave retroceso que habrá que subsanar a futuro”.

Hitler y Netanyahu están felices de que su dinero esté trabajando bien.

Si gritan por cadena perpetua para delincuentes comunes en sus países, ¿qué merecen los asesinos de lesa humanidad que tanto veneran?

Divorciados de la Historia. Sólo la Historia sobrevivirá

Netanyahu y su secta genocida serán recordados por la historia como hoy son recordados los nazis de Hitler en el siglo XX. También sus colaboradores y sus seguidores sionistas alrededor de todo el mundo. Serán recordados como lo que son, aparte de criminales y asesinos: cobardes sin competencia a la vista.

Cobardes que nunca se enfrentaron a nadie, sino desde las sombras del anonimato, de la extorsión, de la represalia.

No se enfrentan a nadie si su adversario no estaba con las manos atadas, reducido por otros uniformados, por hordas armadas.

No se enfrentan a nadie que no estaba desarmado, sin posibilidad de defenderse.

No se enfrentaron a nadie si no contaban con millonarias bombas o sin los palos y sin las pistolas de los colonos que sabían que sus víctimas no se podían defender.

No se enfrentaron a nadie si no eran niñas desnudas o niños sin búnkers.

Su cobardía y su maldad fueron históricas, monumentales, racistas, cobardes, genocidas.

Fueron miserables asesinos, cobardes temblorosos y lo probaron cada vez que debieron enfrentar a alguien con alguna posibilidad de defenderse.

Así serán recordados en los anales de la historia por el resto de la eternidad. Ellos y sus miserables mayordomos.

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