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Memoria juicio y castigo

Desde Radio 36 Centenario no olvidamos lo que ocurrió, antes, durante y después de la última dictadura cívico militar en Uruguay con cientos de compatriotas que fueron detenidos, torturados, asesinados  y desaparecidos.

CASTAGNETTO da ROSA, Héctor. Secuestrado el 18/8/71 por el Escuadrón de la Muerte.

Nació el 20 de mayo de 1952 en el departamento  de Tacuarembó. Era estudiante de la Facultad de  Agronomía, vendedor de discos en la feria de  Tristán Narvaja y militante del MLN-T  (Movimiento de Liberación Nacional –  Tupamaros).

Lo que primero eran sospechas sobre la muerte de  Héctor, se confirmó rápidamente: fue otra víctima  del Escuadrón de la Muerte.

Nelson Bardesio, integrante del mismo, relataba  así las circunstancias del secuestro y posterior  asesinato:  «Yo, Nelson Bardesio, oriental, casado, de 31  años, funcionario del Ministerio del Interior,  declaro ante el Tribunal del Pueblo mi  participación y los hechos que conozco en relación con el secuestro y posterior  asesinato de Héctor Castagnetto da Rosa:

La oficina de Estadística, Contralor y Difusión, servía de cubierta a la planificación y  ejecución de atentados sobre los cuales he prestado ya declaración ante el Tribunal del  Pueblo. El oficial inspector era secretario del coronel encargado del Registro de  Vecindad y oficiaba como enlace entre el Ministerio del Interior y el denominado  Comando Caza Tupamaros (CCT). Según me dijo el subcomisario del departamento 5  de la Dirección de Información e Inteligencia, le había solicitado su colaboración para  dicho operativo, manifestándole que también me necesitaba a mí y a mi automóvil que  pertenecía a la Jefatura de Policía de Montevideo y que había quedado en mi poder  después de haber sido utilizado en uno de los atentados referidos antes.

«En horas próximas al mediodía me dirigí con el inspector hacia el hotel Carrasco,  frente al cual debía esperarnos el subcomisario. Al llegar allí encontramos a los  funcionarios del departamento 4 (que habían sido enviados a Brasil para recibir  entrenamiento estilo Escuadrón de la Muerte) y a un joven que luego me enteré era  Héctor Castagnetto. Esas cuatro personas estaban en un automóvil que pertenecía al  comisario del departamento 4.                                          

Pude saber que Castagnetto había sido detenido esa mañana en Avenida Italia y Propios,  por los dos funcionarios del departamento 4 aludidos. El subcomisario nos dijo que  había que «pasear» a éste durante toda la tarde, para lo cual había requerido la  utilización de mi automóvil.

Castagnetto fue trasladado al automóvil sentado adelante. El detenido vestía pantalón y  saco y llevaba una bolsa que contenía discos de música popular. Se le notaba algo  nervioso, pero no parecía asustado.

Pasamos toda la tarde en El Pinar. La mayor parte del tiempo Castagnetto estuvo  sentado en el suelo, en un rincón, esposado. Prácticamente no se habló con él. Sólo se le  hizo algunas preguntas: si aún pertenecía al MLN, a lo que Castagnetto respondió que  no; si sabía dónde estaba la Cárcel del Pueblo, a lo que también respondió  negativamente; y qué hacía con la bolsa de discos, a lo que dijo que estaba trabajando  como corredor independiente de discos.

Casi al oscurecer partimos hacia Montevideo, indicándoseme que tomara por la rambla.  Llegamos hasta una casa que queda en la calle Araucana. Xx nos dijo que deberíamos  quedarnos para custodiar a Castagnetto durante la noche, ya que los funcionarios del  departamento no llegarían hasta las primeras horas de la mañana siguiente. Dividimos la  noche en tres turnos de guardia y a  mí me tocó la guardia de la mitad de la noche. No  hablé con Castagnetto. Éste dormitaba a ratos en el sofá.       

A primera hora de la mañana llegaron los dos funcionarios en compañía de xx, a quien  llamaban José. Por comentarios en el Ministerio, sé que José pertenecía a la JUP; al  igual que xx, parecía tener gran confianza con el subsecretario Acosta y Lara,  concurriendo asiduamente al despacho de éste. Al llegar José y los dos funcionarios,  nos fuimos, quedando xx en la casa de la calle Araucana. Alcancé a xx hasta las oficinas  del departamento 5, en la calle Maldonado, comprometiéndome a estar en la casa de la  calle Araucana, 10 o 15 minutos antes de la hora convenida al encuentro.

Llegué a la casa de Araucana muy sobre la hora, viendo que sacaban a Castagnetto con  los ojos vendados. Los tres vehículos fueron hacia el puerto. En la entrada que queda al  lado de la Estación Central del Ferrocarril, creo que es del Club Rowing, el auto de xx  entró al puerto y nosotros dimos la vuelta. Pasadas las dos de la mañana, xx me  telefoneó diciéndome que la casa de la calle Araucana debía ser evacuada pues xx había  avisado a xx que la casa iba a ser allanada por denuncias de un vecino, y que yo debería  guardar algunos paquetes, ya que ellos no tenían dónde hacerlo. Xx pasó a buscarme en su automóvil y me llevó hasta la rambla y Araucana, donde se encontraba la camioneta  que usan habitualmente los dos funcionarios entrenados en Brasil [aquí da sus  características]. En la camioneta había dos personas que no conozco y que pertenecían al grupo de José para los cuales xx me recomendó total compartimentación. Me llevaron en la camioneta hasta el estudio, donde bajé dos paquetes y una caja sacados de la casa  de Araucana. Ignoro el contenido de los paquetes La caja que estaba abierta, contenía  seis metralletas calibre 45, con la marca y el número limados, y varios panes de  explosivos. Éstos eran unos cubos de color esponja que en una de las puntas tienen un  agujero para el detonador. Estaban envueltos en hojas de papel cuadriculado, donde  había escrito con birome: «CCT». Destruí estas hojas por temor a que me  comprometieran.

Entiendo que Castagnetto fue interrogado y torturado en la casa de la calle Araucana y  luego eliminado, arrojándolo al río.

Declaro que todo lo antedicho es un fiel recuento de los hechos y admito mi  participación en los mismos y la responsabilidad consiguiente. Para constancia de lo  cual firmo. Nelson Bardesio. Marzo de 1972″.

En un comunicado del Movimiento de Liberación Nacional – Tupamaros, dirigido a la  población en el mes de abril, se expresaba que el jueves 24 de febrero, un comando del  MLN arrestó al agente Nelson Bardesio, miembro de las Fuerzas Conjuntas de  Represión, y acusado, entre otras cosas, de pertenecer al «Escuadrón de la Muerte», que  el detenido estaba siendo interrogado en la «Cárcel del Pueblo», y que se había podido  establecer que Castagnetto fue arrestado en la zona de Propios y Avenida Italia por dos  funcionarios de Informaciones e Inteligencia y posteriormente asesinado y su cuerpo  entregado al capitán de la Marina Jorge Nelson Nader Curbelo.

Que del arresto, custodia y las torturas aplicadas a Castagnetto participaron dos  funcionarios del Departamento 5 citados anteriormente y cuya identidad no se ha podido determinar; el subcomisario Delega, del Departamento 5; el inspector Pedro Fleitas, de  la Oficina de Estadísticas y Control de las Informaciones del Ministerio del Interior; el  agente Nelson Bardesio; Ángel Pedro Crosas Cuevas, de nacionalidad paraguaya,  encargado de «funciones especiales» en el Ministerio del Interior, en contacto directo

con el entonces subsecretario de ese Ministerio, ex-Interventor de Enseñanza  Secundaria y fundador de la JUP, Armando Acosta y Lara; Miguel Sofía, dirigente de la  JUP; Jorge Nader Curbelo, miembro de la tripulación del «Alférez Cámpora» y asesor  militar del Ministerio del Interior; el inspector Víctor Castiglioni. 

Que Bardesio admitió haber participado en 5 atentados y la gelinita necesaria para la  realización de esos atentados fue proporcionada por el Servicio de Información del  Estado (SIDE, Argentina), a pedido del Dr. Carlos Piran, Secretario de la Presidencia de  la República, subsecretario del Ministerio del Interior y del Ministerio de Defensa  Nacional, hombre de confianza de Jorge Pacheco Areco. A cambio de esa gelinita, Piran debía facilitar un atentado contra el mayor Pablo Vivente (argentino exiliado).

Las órdenes relativas a esos atentados fueron comunicadas a Bardesio por el coronel  Walter Machado, asesor militar en el Ministerio del Interior, directamente o a través del  inspector Pedro Fleitas. Las órdenes procedían del siniestro De Brum Carbajal y del  subsecretario, coronel Vigorito.

El coronel Walter Machado, tenía además el cometido de impedir todo patrullaje en las  horas y lugares de los atentados. Para ello, desempeñaba actividades en la Central de  radio de la jefatura de Policía.  Este es un informe muy resumido y el MLN-T envió declaraciones firmadas por  Bardesio, cintas magnéticas, fotos, etc. al entonces presidente de la Cámara de  Diputados, Héctor Gutiérrez Ruiz así como a los miembros del Poder Legislativo:  Wilson Ferreira Aldunate; Amílcar Vasconcellos; Enrique Rodríguez; Homero Fariña;  Juan Pablo Terra; Zelmar Michelini; Angel Rath; General (R) Alcides Tamiel, a los  abogados: Carlos Dubra y Fernando Bayardo Bengoa, a las organizaciones: Federación  de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU); Convención Nacional de  Trabajadores (CNT), al Consejo Central de la Universidad de la República, a la Curia de  Montevideo, a las siguientes personalidades: Capitán Omar Murdoch, general Líber  Seregni, Monseñor Carlos Partelli, obispo de Montevideo y a la prensa nacional y  extranjera.

Añadía el comunicado que “Estamos en condiciones de afirmar que han participado  directamente en el asesinato de Ibero Gutiérrez, el capitán Jorge Nader Curbelo y el  inspector Pedro Fleitas.  Finalmente, ponemos en conocimiento de la opinión pública las resoluciones adoptadas  por el Tribunal del Pueblo.

1) Han sido condenadas a muerte las personas siguientes:  Sub comisario (Oscar) Delega (El Gordo)  Capitán de la Marina Jorge Nelson Nader Curbelo.  Oficial Inspector Pedro Fleitas  Miguel Sofía (José).  Coronel de la FAU, Walter Machado . Angel Pedro Crosas Cuevas.  Armando Acosta y Lara . Comisario Campos Hermida.  Inspector Víctor Castiglioni .

Los dos funcionarios del Departamento Nº 5, entrenados en el Brasil, que han  intervenido directamente en la muerte de Castagnetto.

Se autoriza y llama a todos los revolucionarios a ejecutar esta sentencia, donde puedan,  cuando puedan y como puedan.

2) Se recomienda la captura o toda información que la permita, de las siguientes  personas:  Washington Grignoli, Subcomisario Raúl La Paz, Capitán del Ejército Pedro Antonio  Mato, Capitán de la Marina Ernesto Motto Benvenuto, Oscar Rodao, Brigadier Danilo  Sena, Alberto Quinalvar Sosa González, Sargento Walter Getulio Werner Chaparro,  Estanislao Lamenza, Hernán Silvera Techera, General (R) Juan  Pedro Ribas, Coronel Vigorito, Doctor Santiago de Brum Carbajal, Doctor Carlos Apiran, Inspector (R) Jorge  Grau Saint Laurent y Capitán del Ejército argentino Nieto Moreno.

Abril 1972.

Publicado en Revista Cuestión, Año 1, Nº 9 del 8 de setiembre de 1971 con el título «El  dolor de una madre»:

«Para mi adorado hijo Héctor Castagnetto da Rosa»

Hijo mío:

Estoy en tu pieza. Observo tu mesa de trabajo;

siento tus pasos, tu voz, tu risa.

Juguetón y mimado parecías un niño pero…

cuando hablabas sobre temas trascendentes de la humanidad,

te veía tan noble y perfecto,

que temía por ti:

madurabas, te hacías hombre, y el mundo

no te era indiferente.

Yo te decía:

No hay que pensar tan profundo;

los que piensan así,

morirán como Jesucristo

clavados en una cruz.

Pero a la vez pensaba:

¿Quién te podría matar?

Si eres casi un niño.

¿Es que acaso se puede odiar las flores silvestres,

las noches estrelladas, la tibieza del sol?

¡Así como esas cosas tan bellas

eres tú, hijo mío!

El 7 de noviembre de 2009 fueron procesados con prisión Pedro Walter Freitas  Martínez y Nelson Bardesio Marzoa como co-autores responsables de un delito de homicidio muy especialmente agravado de Héctor Castagnetto en causa con carátula  Castagnetto, Héctor; Ramos Fillipini, Héctor; Abel Ayala; Gutiérrez, Ibero.

En 2009 fue solicitado el procesamiento con prisión de Miguel Sofía por crímenes  cometidos previos al golpe de Estado, como integrante de grupos de ultra derecha denominados «Juventud Uruguaya de Pie» (JUP) y «Comando Caza Tupamaros». Se le  atribuye la participación en la desaparición de Héctor Castagnetto y los homicidios  de Manuel Ramos Filippini e Ibero Gutiérrez. Desde ese año se encontraba prófugo,  fue capturado el 8 de enero de 2019 en el barrio de Punta Carretas de Montevideo con  un pasaporte falso y se le dictó prisión preventiva.

El 10 de julio de 2020 se lo procesó con prisión como autor penalmente responsable de  un delito de asociación para delinquir y la coautoría de un delito de homicidio muy  especialmente agravado.

El 3 de marzo de 2021 el Tribunal de Apelaciones de 3er turno ratificó su  procesamiento, por integrar el grupo parapolicial «Escuadrón de la Muerte» y participar  en el secuestro y desaparición de Héctor Castagnetto.

El 8 de diciembre de 2022 fue condenado por este crimen y en febrero del 2024 el  Tribunal de Apelaciones de 3er turno ratificó la condena.

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