Fábrica Nacional de Cerveza y el sindicato de trabajadores están avanzando en un preacuerdo luego del cierre de la planta en Minas, garantizando opciones laborales en Montevideo y logrando prejubilaciones históricas desde los 53 años y también se propuso un plan piloto para reducir la semana laboral a cuarenta horas durante periodos de baja demanda estacional.
Bruno Pastorino, presidente del sindicato de Pilsen explicó en A Decir Verdad los alcances de preacuerdo a tres meses de que les informaran la decisión de la empresa del cierre de la planta de Minas. “Nosotros empezamos a hacer determinadas gestiones para ver y analizar la viabilidad de la planta, a ver si había alguna forma, pero eso se terminó con un ultimátum o una decisión por parte del gobierno”.
Dijo que lograron que efectivamente los compañeros de Minas que quisieran irse a Montevideo, podían tomar la opción, lo que hicieron 28 de los 59 compañeros y el resto está dividido entre retiros incentivados, compañeros que optaron por no ir a Montevideo y agarrar el beneficio económico que fue negociado con la empresa y otros compañeros que optaron por la prejubilación y ahí conseguimos algo histórico para la bebida, que es que logramos prejubilaciones que parten de los 53 años.
Señaló que “algo que nos está llevando el preacuerdo y que el sindicato ha utilizado una un mecanismo diferente a otras negociaciones, es poner nuestra propia hoja de ruta. Es decir, negociamos sobre las cosas que puso la fábrica, pero el sindicato también puso la suya”.




