Pequeños productores de Canelones fueron formalizados por abigeato, cuando estaban realizando la faena predial artesanal, que es sacrificio de animales (especialmente corderos, lechones, aves y conejos) criados en el propio establecimiento de pequeños productores familiares, realizado a baja escala para autoconsumo o comercialización directa.
Consultado por Puesta al Día, el productor Gustavo Delfin defendió la tarea y dijo que esta práctica busca regularizar el trabajo de campo informal, garantizando la inocuidad alimentaria sin requerir la infraestructura industrial de un frigorífico, bajo la supervisión de la dirección general de la granja (Digegra).
Consultado de cómo es posible confundir una faena de animales propios con un delito de abigeato, Delfín señaló que existen miles de fórmulas para impedir, perjudicar, bloquear, o molestar la faena de una familia.

