Thiago Ávila y Saif Abukeshek están en una cárcel de «Israel» en huelga de hambre. Ávila fue torturado, golpeado y maltratado, mientras a Abukeshek lo tienen maniatado y con los ojos vendados, según denunció la Flotilla.
La Flotilla Global Sumud denunció este sábado torturas contra los activistas de España y Brasil que están bajo custodia israelí y fueron trasladados a una cárcel al norte de la Franja de Gaza, tras su captura el miércoles pasado en aguas cercanas a la isla de Creta, en Grecia.
Informaciones de prensa señalan que los mismos permanecerán detenidos por lo menos hasta el martes 5 .
Brasil y España protestaron el viernes tras conocerse que los dos activistas iban a ser enviados a «Israel» acusados de presuntos vínculos con el Frente Popular para la Liberación de Palestina.
La embajada brasileña informó que Thiago Ávila fue torturado, golpeado y maltratado. Según describió la Flotilla Global Sumud en un comunicado, representantes diplomáticos observaron marcas visibles en su cara durante una visita supervisada, con un cristal de separación y sin poder comunicarse libremente.
Ávila, ciudadano brasileño, denunció «importantes dolores», en particular en su hombro. «A pesar de haber sido examinado por un médico no se le ha prestado la atención médica adecuada», resaltó la flotilla.
La embajada de Brasil intenta que se le presente «tratamiento apropiado de inmediato», según Global Sumud, que recuerda que Ávila se encuentra también en huelga de hambre y solo bebe agua desde que fue capturado por efectivos israelíes en aguas internacionales.
También abogados del Centro por los Derechos de la Minoría Árabe en «Israel», Adalah, pudieron visitar al ciudadano sueco-español de origen palestino Saif Abukeshek y a Ávila.
En el caso de Abukeshek, los abogados relataron que lo tienen maniatado y con los ojos vendados, obligado a permanecer boca abajo en el suelo desde el momento de su captura hasta la mañana de este sábado, lo que le provocó hematomas en cara y manos.
Al llegar a la cárcel de Shikma le informaron que sería interrogado por el Shin Bet por pertenecer, presuntamente, a una organización terrorista, relató Adalah.
En cuanto a Ávila, Adalah denunció la «extrema brutalidad» de los militares israelíes durante la captura de los barcos.
«Fue arrastrado boca abajo por la cubierta y golpeado tan gravemente que se desmayó dos veces», denunció el colectivo de abogados.
Durante la visita, los representantes de Adalah pudieron corroborar que tenía hematomas visibles en la cara, principalmente alrededor de su ojo izquierdo y había perdido la visión. Además dieron cuenta de restricción de movimientos e intensos dolores en una mano.
«Los dos activistas comparecerán este domingo 3 de mayo ante el Tribunal de Magistrados de Ashkelon para una audiencia en la que se solicitará la prórroga de su detención», concluye el comunicado del equipo de abogados.
El sábado por la mañana el ministerio de Exteriores israelí informó del desembarco de Abukeshek y Ávila serían interrogados por autoridades policiales.
También el gobierno español denunció una detención ilegal en aguas internacionales, fuera de toda jurisdicción de las autoridades israelíes.
En ese sentido, el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, exigió que Saif Abukeshek sea puesto en libertad inmediatamente para que pueda regresar a España.
Días después de que el ejército israelí interceptara a la Flotilla Global Sumud en el Mediterráneo, cuatro veleros zarparon este sábado desde el puerto italiano de Siracusa con el objetivo de romper el bloqueo naval de la Franja de Gaza.
La iniciativa partió de la Coalición de la Flotilla de la Libertad (FFC), formada por organizaciones de la sociedad civil de varios países, y por el movimiento Thousand Madleens.
Ambas organizaciones tenían previsto unirse en los próximos días a la Global Sumud. Tras el asalto israelí, 22 naves de esa flotilla fueron inutilizadas y unos 175 activistas detenidos y después desembarcados en la isla griega de Creta.
Los cuatro nuevos barcos que partieron rumbo a Gaza son los veleros Adalah y Perseverance, de la FFC, y Tenaz y Linah de Thousand Madleens.
Con más de 50 naves, la Flotilla Humanitaria Global Sumud partió de distintos puertos de Italia, Francia y España con destino a Gaza. Los activistas querían romper el bloqueo israelí de la Franja y entregar ayuda humanitaria a este territorio devastado por dos años de guerra.

