Los integrantes de la caravana humanitaria que intentan ingresar a Gaza por tierra llegaron al puesto de mando en Sirte, Libia con todos los vehículos y se bajaron a negociar hace más de dos horas ahora mismo, no les están ni llegando los mensajes, creemos que les retuvieron los celulares. Se supone que si no los dejaban pasar con los vehículos iban a pasar caminando, informaron desde la Global Flotilla Sumud.
Entre los brigadistas se encuentra el ciudadano uruguayo Matias Alvarez Rodríguez. Circula un video pre grabado por el integrante de las misión humanitaria , previendo una situación en la que esté en riesgo su integridad física como en la que se encuentra actualmente.

“Si eres ciudadano de uno de estos países, llama a tu Ministerio de Asuntos Exteriores. Pregunta qué están haciendo para proteger a sus ciudadanos que forman parte de un convoy humanitario en Libia”, se informa desde un comunicado de Global Sumud.
Los otros nueve retenidos son la ciudadana polaca Laura Kwoczala, la estadounidense Jenelle Jones, los argentinos María Paula Giménez y Lucas Ezequiel Aguilera, el uruguayo Matías Álvarez Rodríguez, la portuguesa Ana Margarida França Santana Baptista, el tunecino Ashraf Joya y los italianos Domenico Centrone y Leonarda Alberizia.
Los activistas pudieron atravesar sin problemas por el oeste de Libia, pero se les impidió el paso en un punto al oeste de Sirte, controlado por el llamado Ejército Nacional Libio bajo el mando de Hafter. Una fuente turca del convoy explicó que los soldados les aseguraron que no permitirían el paso de ningún activista extranjero.
Días después, el convoy informó de que las negociaciones emprendidas con las autoridades se habían estancado. “Las reiteradas peticiones de reunión para finalizar los detalles de la recepción y entrega de la ayuda humanitaria, junto a los especialistas que viajan a bordo, no han recibido ninguna respuesta concreta”, explicó el grupo. Consideran que “el genocidio y el bloqueo de Gaza continúan y el pueblo palestino no puede esperar a que se resuelva este absurdo burocrático para recibir socorro y ayuda”.
El convoy incluye 30 vehículos, entre ellos 10 camiones y dos ambulancias cargadas de medicinas, y porta 270 personas de 26 nacionalidades diferentes, incluidos expertos en medicina, ingeniería, logística y derecho humanitario. La iniciativa partió de Mauritania, Túnez y Argelia, entre otros países, hace aproximadamente un mes.
“Cada artículo a bordo está meticulosamente documentado. Todos los participantes están comprometidos con la acción civil y no violenta. Cada paso se da de acuerdo con el derecho internacional”, ha explicado la organización.
El grupo recuerda además la reciente intercepción de 50 barcos de la Global Sumud Flotilla y la “detención brutal e ilegal” de 328 participantes en aguas internacionales cuando se dirigían a Gaza. “El derecho del pueblo palestino a recibir ayuda y controlar sus propias fronteras no es una petición: es una obligación legal y moral de todos los estados e instituciones que afirman defender los derechos humanos”, remacha el comunicado.
De hecho, este convoy terrestre salió en paralelo a la flotilla marítima a principios de abril. En junio de 2025, una primera caravana ya intentó, sin éxito, llegar a Rafah desde El Cairo. A diferencia de la anterior, esta no solo está enfocada en ayuda y apoyo logístico a la flotilla desde tierra, sino que también transporta medicamentos, materiales de construcción y viviendas móviles que quieren introducir a través del paso de Rafah. Los activistas han pasado por Mauritania, Argelia, Túnez y Libia, donde se encuentran ahora, y pretenden entrar desde Egipto.

