Desde este espacio continuaremos difundiendo las ideas del líder de la revolución cubana, martiano, marxista leninista, revolucionario. Serán textos extraídos de sus intervenciones en distintos momentos en Cuba y en otros países; de su opinión escrita sobre temas nacionales e internacionales y parte de las innumerables entrevistas realizadas por periodistas de todo el mundo, al conductor de la revolución cubana durante su extensa y fructífera vida.
“No importan mentiras y calumnias, la historia lo reconocerá”.
Parte del discurso pronunciado por Fidel Castro Ruz, en el acto de conmemoración por el Día Internacional de los Trabajadores, celebrado en la Plaza de la Revolución el 1º de mayo de 2002.
….No puede haber libertad alguna de expresión, donde los principales y más eficaces medios de comunicación constituyen un monopolio exclusivo en manos de los sectores más privilegiados y ricos, enemigos juramentados de cualquier tipo de cambio económico, político y social. El disfrute de las riquezas, la educación, los conocimientos y la cultura queda en manos de los que apenas una ínfima parte de la población, reciben la mayor proporción de los bienes que produce el país. No es casual el hecho de que América Latina sea la región del mundo donde existe mayor diferencia entre los más ricos y los más pobres.
¿Cuál democracia y cuáles derechos humanos pueden existir en esas condiciones?. Sería como cultivar flores en pleno desierto del Sahara.
Cuando por otro lado se presenta el saqueo total de los recursos naturales y la apropiación del esfuerzo humano como modelo ideal de sociedad y desarrollo, y al ALCA, es decir la anexión y absorción de América Latina por Estados Unidos y la dolarización, como único camino, es síntoma de que el sistema político y económico imperante está llegando a una crisis total.
Lo ocurrido en Argentina, que envuelta hoy en un increíble caos económico y político se ha convertido en un país hambriento, con más del 20 por ciento de la población activa desempleada, y los depósitos de los ciudadanos en los bancos – especialmente de las campas medias o de modestos ingresos de la población –son prácticamente confiscados , no puede significar otra cosa que el canto del cisne de la globalización neoliberal. Tal crisis genera una falla total de ética y de valores.
Es repugnante el comportamiento de muchos gobernantes al ver derrumbarse como castillo de naipes sus modelos económicos. Las protestas populares son reprimidas con inusitada violencia. Los gases lacrimógenos, los hombres arrastrados por las calles, la brutalidad con que golpean al pueblo los agentes del orden, armados con escudos , encapuchados con extrañas escafandras y vestiduras que parecen recién desembarcados de un lejano planeta, constituyen los métodos con que defienden la democracia y los derechos humanos de los ciudadanos.
En nuestro país jamás se han visto semejantes escenas. Nunca a lo largo de más de cuatro décadas, ha sido empleada la fuerza contra la población. El proceso revolucionario se basa en la más estrecha unidad y cooperación de todo el pueblo, en un consenso sin precedente en ningún otro lugar, imposible de concebirse y ni siquiera imaginarse en una sociedad de explotadores y explotados. Un pueblo culto, rebelde, de valientes y héroes como el pueblo cubano, no podría ser gobernado por la fuerza ni habría fuerza con que gobernarlo, porque él es la fuerza. Jamás se sublevaría contra sí mismo, porque él es la revolución, él es el gobierno, él es el poder, que con su valor, su inteligencia y sus ideas ha sabido defenderse de las agresiones del más poderoso imperio que jamás existió.
Tal fenómeno político no había ocurrido más en nuestro hemisferio. La fuerza fue usada siempre por la oligarquía y el imperio contra el pueblo.
Todos y cada uno de los países de América Latina que nos condenaron en Ginebras o coauspiciaron el proyecto de resolución contra Cuba, están bien distantes de los índices educacionales , culturales y sociales que son fundamentales para una vida sana, decorosa y justa de los ciudadanos. Ninguno de ellos alcanza a Cuba en uno solo de esos índices.
En aras del tiempo me limitaré a señalar algunos del conjunto de América Latina comparados con Cuba.
-Tasa de analfabetismo: el conjunto de América Latina. 11,7%; Cuba, 0,2%.
-Habitantes por personal docente: América Latina, 98,4; Cuba, 43. Es decir dos, tres veces más personal docente per cápita.
-Tasa de escolarización en la enseñanza primaria: América Latina, 92%; Cuba 100%.
-Tasa de escolarización en la enseñanza secundaria: América Latina, 52%; Cuba, 99,7%.
-Alumnos de enseñanza primaria que alcanzan el quinto grado: América Latina, 76%; Cuba, 100%.
-Mortalidad infantil por mil nacidos vivos; América Latina, 32; Cuba, 6,2.
-Médicos por cada 100.000 habitantes: América Latina, 160; Cuba, 590.
-Odontólogos por cada 100.000 habitantes: América Latina, 63; Cuba, 89.
-Enfermeras por cada 100.000 habitantes: América Latina, 69;Cuba, 743.
-Camas hospitalarias por cada 100.000 habitantes: América Latina, 230; Cuba, 631,6.
-Partos con atención médica: América Latina ,86,5%; Cuba, 100%.
(Siguen más datos)
En cuanto a esos índices, de los siete países de América Latina que votaron contra Cuba, cuatro de ellos, Costa Rica, Chile, Argentina y Uruguay, que en el pasado alardeaban de ser los más avanzados en la región, están a considerable distancia de los índices de nuestro país. En algunos de ellos alcanzan o sobrepasan ligeramente la mitad y en otros están varias veces por debajo, como en el caso de la educación preescolar entre cero y cinco años , en que Chile alcanza solo un 15.8% de los niños en esa edad , y Cuba, el 99,2%.
Hay que ser cínicos para atreverse a esa aventura mafiosa, embarcados por sus amos imperiales.

