El presidente de Rusia denunció en un acto de graduación militar los planes de la OTAN.
El presidente ruso ha afirmado que los países occidentales se están preparando para una guerra con Rusia, y ha advertido que Moscú está dispuesto a responder a amenazas.
“Mientras que antes los países de la OTAN [la Organización del Tratado del Atlántico Norte] se limitaban a apoyar al régimen de Kiev, que llegó al poder mediante un golpe de Estado armado ilegal, ahora hablan abiertamente de prepararse para una guerra contra nosotros y de aumentar sus presupuestos militares ofensivos”, ha declarado este martes el presidente ruso, Vladímir Putin, en un discurso ante graduados militares.
Al criticar a este grupo de países por usar pretextos falsos para elevar su gasto militar, Putin ha afirmado que Moscú continuaba respaldando el principio de una seguridad igualitaria e indivisible para todos los Estados, sosteniendo que una seguridad duradera solo podría alcanzarse mediante el desarrollo de un sistema internacional multipolar.
Putin ha asegurado que los gobiernos occidentales están generando amenazas contra Rusia y que posteriormente utilizan la respuesta de Moscú como pretexto para aplicar políticas agresivas contra el país.
“El patrón de actuación del llamado Occidente seudodemocrático es muy sencillo: primero, crean amenazas para nuestro país, obligándonos a tomar las medidas necesarias para nuestra autodefensa y protección, y luego, de inmediato, nos acusan de todos los pecados mortales para justificar sus políticas y acciones agresivas contra Rusia”, ha declarado.
Alto cargo de seguridad: Rusia lucha con 56 países en Ucrania | HISPANTV
Alto cargo de seguridad: Rusia lucha con 56 países en Ucrania | HISPANTV
El jefe del Consejo de Seguridad ruso declaró que un total de 56 países están combatiendo contra Rusia en Ucrania al colaborar en la planificación de operaciones con drones.
Asimismo, el presidente ruso ha enfatizado que Rusia está preparada para responder “de manera rápida y adecuada” ante cualquier amenaza, y ha destacado los esfuerzos en curso para modernizar las capacidades militares del país, incluida su tríada nuclear, las fuerzas terrestres, las fuerzas aeroespaciales y la marina.
Al referirse al conflicto en Ucrania, Putin ha elogiado a las tropas rusas que participan en su operación militar especial, afirmando que están cumpliendo sus misiones con “valentía y eficacia”, al tiempo que están “liberando territorios históricos y protegiendo a nuestro pueblo”.
Rusia insta a extranjeros y diplomáticos a abandonar Kiev ante próximos ataques
Ha afirmado que las fuerzas rusas están avanzando a lo largo de la línea del frente, señalando que el Ejército ruso ha tomado “prácticamente el control” de Konstantinovka, en la República Popular de Donetsk.
El presidente ruso también ha cuestionado el compromiso declarado de Kiev con las negociaciones, citando los recientes ataques con drones ucranianos contra territorio ruso y contra infraestructuras civiles. Según Putin, este tipo de acciones no contribuyen a crear las condiciones necesarias para unas conversaciones de paz.
Al reiterar la postura mantenida durante años por Moscú de que se vio obligado a intervenir en el Donbás después de que los países occidentales no cumplieran con la implementación de los acuerdos de Minsk, Putin ha subrayado que Rusia había buscado una solución negociada durante años antes de decidir defender a la población de la región.
Estas declaraciones se producen en un contexto de continuas tensiones entre Rusia y los países miembros de la OTAN debido a la guerra en Ucrania.
En los últimos meses, Ucrania, con el respaldo de Estados Unidos y sus aliados occidentales, ha ampliado los ataques con drones contra instalaciones energéticas e infraestructuras rusas situadas en el interior del territorio ruso, mientras el conflicto muestra pocos indicios de disminuir pese a los reiterados llamamientos internacionales a favor de una solución negociada.
Rusia ha sostenido repetidamente que una paz duradera solo puede lograrse abordando las causas profundas del conflicto, entre ellas la expansión de la OTAN hacia el este, los derechos de las poblaciones rusoparlantes en el este de Ucrania y la necesidad de establecer garantías de seguridad a largo plazo.

