Bruno Rodríguez, Canciller de Cuba.
Cuba defenderá este 7 de julio ante la Asamblea General de las Naciones Unidas su derecho a vivir sin el cerco energético impuesto por Washington y sin las amenazas de un «baño de sangre», aseguró el canciller Bruno Rodríguez, insistiendo a los países a participar en el debate.
«Acudimos a la ONU con la verdad de nuestro pueblo y con la fuerza del derecho internacional, para denunciar las acciones agresivas de EEUU contra Cuba. Defenderemos nuestro derecho soberano a vivir sin cerco energético, sin asfixia externa, sin coerción, sin amenazas de un baño de sangre, sin un castigo colectivo», escribió el ministro en la red social X.
También alertó que el Gobierno estadounidense intenta impedir que la Asamblea General se pronuncie al respecto. En sus palabras, Washington presiona a diferentes Gobiernos y busca «coaccionar» la voluntad soberana de los Estados miembros del organismo multilateral.
«Pero la voz de los pueblos no puede ser bloqueada (…) Cuba no es una amenaza. El bloqueo sí», subrayó el canciller.
Rodríguez anunció que participará este 7 de julio en la sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York que, a petición de Cuba, abordará el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por EEUU contra la isla.
La semana pasada, el canciller informó que solicitaron a la Asamblea General de la ONU realizar una sesión para abordar los daños ocasionados por el bloqueo y las recientes sanciones de EEUU. Rodríguez calificó al cerco energético como un «crimen de lesa humanidad» que provoca crecientes daños y sufrimientos a la población cubana.
A inicios de año, las tensiones entre Washington y La Habana escalaron, luego de la acción militar de EEUU en Venezuela.
El 29 de enero, Trump firmó un decreto que autoriza aranceles a las importaciones de los países que suministran petróleo a Cuba, tras declarar el estado de emergencia debido a una supuesta amenaza cubana a la seguridad nacional de EEUU.
La medida exacerbó la escasez de combustible en la nación caribeña, afectando la generación de electricidad, el transporte, la producción de alimentos, la atención médica y la educación.
El Gobierno cubano afirma que Washington utiliza el cerco energético para asfixiar su economía y hacer insoportables las condiciones de vida de su población. De acuerdo con datos oficiales, en lo que va de año solo ha llegado a la isla un barco ruso, con un donativo de 100.000 toneladas de crudo.

