La guardia costera de Yemen patrulla en el estratégico estrecho de Bab el-Mandeb, en el mar Rojo/AFP.
Dos petroleros saudíes se ven forzados a cambiar de rumbo en el Mar Rojo, luego de que Yemen les impide el paso y los obliga a retroceder hacia el canal de Suez.
De acuerdo con Reuters, los barcos cargados con crudo saudí, con destino a China e India dieron media vuelta este martes en el mar Rojo y se dirigieron hacia el canal de Suez, en lugar de avanzar por la costa yemení en la desembocadura del mar, tras una advertencia de las fuerzas militares de Yemen.
Los cambios de rumbo de los buques, el Xin Long Yang y el Rodos, apuntan a una segunda posible interrupción de una importante ruta marítima que podría agravar el déficit en los mercados energéticos mundiales provocado por el cierre del estrecho de Ormuz.
El lunes, el movimiento de resistencia yemení Ansarolá declaró un bloqueo naval contra Arabia Saudí, lo que aumenta la amenaza para el suministro energético mundial y el comercio más allá del Golfo Pérsico, donde el estrecho de Ormuz está cerrado por decisión soberana de Irán ante las hostilidades de EE.UU. en flagrante violación del memorando de Islamabad.
Ansarolá, en correo electrónico enviado a las empresas navieras, les advirtió que no cargaran ni descargaran mercancías en los puertos de Arabia Saudí y dijo que dicha actividad podría dar lugar a que se convirtieran en blanco de ataques “en cualquier lugar”.
Además, en ese mensaje, detalló las medidas necesarias para atravesar el vital el estrecho de Bab El-Mandeb, donde la marina yemení ha iniciado la inspección de los buques que cruzan por este estrecho estratégico.
Asimismo, Mohamed al-Qaderi, comandante de las Fuerzas de Defensa Costera de Yemen, declaró que “la decisión de prohibir la navegación al enemigo saudí entró en vigor desde la tarde del lunes. Contamos con la capacidad de combate naval para ejecutar esta decisión e impedir el paso de los buques saudíes por el mar Rojo y el mar Arábigo, tal como hicimos con el enemigo sionista”, remarcó.
Según el informe de la cadena Al-Masirah, Al-Qaderi añadió que “Yemen se ha convertido en una potencia regional con capacidades militares que le permiten imponer nuevas ecuaciones disuasorias. Arabia Saudí solo tiene dos opciones: levantar el bloqueo y detener su intervención, o continuar con la escalada, una acción que tendrá un alto costo”, planteó.

