Las nuevas instalaciones están en Camino Chacarita de los Padres y Con. Vecinal 17 metros/Ministerio del Interior.
En la mañana de este jueves las autoridades del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) llevaron adelante el operativo de traslado de las 796 mujeres privadas de libertad alojadas en la Unidad n.° 5, desde su sede en Colón hacia la nueva unidad penitenciaria ubicada en Camino Chacarita de los Padres y Camino Vecinal 17 Metros, en Punta de Rieles.
La Directora del INR, Ana Juanche, calificó la jornada como “un hito” para el sistema penitenciario uruguayo, al señalar que por primera vez las mujeres privadas de libertad cuentan con un establecimiento construido específicamente para funcionar como unidad penitenciaria, diseñado con perspectiva de género y diversidad, y adaptado a las necesidades específicas de esta población.
Durante el ingreso al nuevo establecimiento, los equipos realizaron la distribución en los distintos sectores de alojamiento, la entrega de pertenencias y un control integral de salud a cada una de las mujeres trasladadas.
Juanche explicó que el operativo fue el resultado de un proceso de planificación que demandó aproximadamente dos meses de trabajo.
Durante ese período se realizaron visitas periódicas al nuevo establecimiento con distintos actores del sistema penitenciario para relevar necesidades y adecuar los espacios de alojamiento, las áreas programáticas y el moderno centro de salud.
También participaron organizaciones sindicales, cuyos representantes recorrieron las instalaciones para conocer las condiciones laborales que ofrecerá el nuevo edificio. Como parte del proceso preparatorio, se llevó a cabo una instancia inédita en la que delegadas de las mujeres privadas de libertad visitaron la nueva unidad para luego transmitir la información al resto de la población.
La nueva Unidad n.° 5 dispone de una capacidad inicial para 846 personas privadas de libertad, con posibilidad de ampliarse hasta 1.015 plazas.
El establecimiento incorpora sectores específicos para el ingreso, un módulo para mujeres próximas al egreso con 66 plazas y un espacio destinado a mujeres trans con capacidad para 30 personas. Asimismo, cuenta con celdas para tres y cinco personas, celdas individuales y espacios accesibles para personas con discapacidad motriz.
La infraestructura fue concebida para fortalecer los procesos de rehabilitación e incluye talleres de herrería, carpintería, electricidad, sanitaria, costura y cerámica, además de un infocentro, una comunidad educativa para todos los niveles de enseñanza, espacios destinados a actividades culturales y religiosas, áreas recreativas y deportivas, canchas abiertas y cerradas y un polideportivo.

