Desde San Pablo, el profesor y economista Plínio de Arruda analizó en su columna semanal en Mañanas de Radio las repercusiones de las primeras horas de Donald Trump en el gobierno.
“Sin duda alguna, un momento de perplejidad generalizada, el gobierno se presenta como un gobierno de los millonarios, un gobierno solamente para los decanos y un gobierno que optó por existir por la fuerza de la plata y por la fuerza militar”. Dijo además que “es increíble, porque es una manera de reconocer de Estados Unidos que ya no tiene hegemonía, que lo que es bueno para los americanos ya no es necesariamente bueno para todos, es nada más para los americanos, lo que es un cambio importante, Estados Unidos ya no se coloca como líder sino como jefe mundial, es una diferencia”.
Para Plinio la diferencia es que cuando eres líder, lo que tú haces es bueno para todos y tú eres el articulador del conjunto, pero cuando eres el jefe, es una jerarquía, los de abajo tienen que obedecer si no alguna represalia van a tener, o económica o militar.
Dijo que es “una gran diferencia y de cierta manera, muy contradictoria con los lemas de rescatar la grandeza de los EEUU, porque la grandeza de los EEUU estaba exactamente en el hecho de que EEUU se colocaba como la nación hegemónica, lo que era bueno para él era bueno para todos.
Indicó que Trump se propone revivir la era de oro de los EEUU, lo que también es un reconocimiento, pero muy realista, de la decadencia de los americanos. El problema es que el método que usa Trump para realizar estos dos objetivos es un método que no me parece muy prudente, que es el aislamiento primero, yo voy a cuidar de los americanos y voy a proteger el mercado americano contra todo y contra todos, lo que es lo contrario de lo que estaba permitiendo que EEUU creciera, porque, en realidad, estamos viviendo una crisis del capitalismo y la salida de la crisis dentro del capital es la expansión del mercado mundial.

