Desde la Asociación de Trabajadores de la Seguridad Social se ha venido insistiendo en que los cambios realizados en la operativa por las autoridades de la institución , tuvo varias consecuencias negativas en perjuicio para los usuarios de la institución.
Los trabajadores, realizan propuestas –ya planteadas a las autoridades salientes del Banco- y que reiteran al comienzo de la gestión del nuevo Directorio, encabeza por Ximena Pardo.
El siguiente texto es parte de una artículo publicado en el portal de la ATSS, de la sección “Noticias”.
La atención presencial y en agencias descentralizadas, que tenían capacidades operativas y de resolución completas resultaba muchísimo más rápida, integral y eficiente que la modalidad back implementada.
Esto se debe, además de que nunca se realizó un dimensionamiento real del BPS, ni del personal que esta modalidad back precisaría, a la que se incorporaron todos los procesos de trabajo de forma compulsiva, generando que la más pequeña de las solicitudes deba ser delegada y enviada a procesos posteriores.
Perdiendo capacidad de respuesta, rapidez y economía administrativa del organismo en el trabajo. Evidentemente que la atención presencial daba mayores garantías, calidad en las respuestas y el asesoramiento y rapidez en la solución y resolución de problemas.
Anexo a esto, cabe aclarar que los principios del “back”, no son ni más ni menos, que lo que se conocía antes como “trabajo interno”, personal que no atendía público y dedicaba su horario laboral al estudio de expedientes. O de procesos que demandaban una concentración mucho más grande que no podía realizarse con la atención al público.
Justamente, las actividades que pasaban a este “trabajo interno” eran las más complejas o de mayor duración de estudio, no todas las tareas.
El back lleva casi todas las tareas a la modalidad de “trabajo interno”, causando que todos los procesos se demoren más que con la atención presencial.
Y para colmo de males, de cada oficina se quita personal legítimo, pasándolo a una oficina back, que no existe en la estructura organizacional, que no es aprobada ni validada como modalidad de trabajo, de una manera completamente informal, dejando sin dotación suficiente a las oficinas físicas y generando estos atrasos bestiales como los que no ha habido nunca en el BPS.
Se torna una especie de modalidad laboral que atenta totalmente contra la misión, visión y valores del organismo, en una suerte de boicot deliberado, que a pesar de ser claramente medible y visualizable en el daño que ha generado a la población que se atiende en BPS, ni siquiera ha tenido un estudio real de resultados, ni proyecciones, ni análisis alguno de su impacto.
Es que al final del día la discusión versa sobre qué tipo de modelo de atención y gestión debe tener el Banco de Previsión Social, y este modelo de gestión y atención que se determine debe estar estrictamente vinculado a la misión, visión y objetivos del organismo y orientados a las mejoras en procesos de cara a la población.
Algo de lo que carece absolutamente este modelo instaurado de “front y back”, la solución pasa volver a dotar a las oficinas de su personal, que éste sea acorde a las demandas locales, que se recuperen todas las tareas que se realizaban y resolvían previo al cambio y un estudio de la pertinencia y necesidad de realizar trabajos en unidades back, que tenga como resultado la atención de los procesos más complejos exclusivamente y una reserva de personal y capacidad operativa para con las oficinas que realmente tengan atrasos.
Con un trabajo serio de dimensionamiento, planificación de tareas y de trabajo que logre hacer coexistir las tramitaciones a distancia (vía web) con la atención presencial garantizando el acceso a derechos y las posibilidades de soluciones en tiempo real, que a la vista y a las pruebas están exclusivamente en la atención presencial.

