Fue decidido en un Congreso de Delegados del 27 de mayo de 1958, que todos los días 28 del citado mes , se paralizarían las actividades de los frigoríficos a fin de realizar actos de homenaje a los compañeros Rubén Paleo, César Muñoz, muertos en 1956; agregándose en 1961 los nombres de Justo Paéz y Walter Motta, y en 1964 el de Raúl Denis. Mientras Paleo y Paéz fallecieron, el primero a consecuencia de una huelga de hambre, el segundo en accidente en el regreso desde Montevideo, luego de una marcha a pie de 400 kilómetros desde Fray Bentos; Muñoz, Motta y Denis, fueron abatidos mientras defendían el derecho a diversas mejoras paralizando , en el ejercicio del consagrado derechos de huelga sus, sus trabajos. Hombres jóvenes, convencidos que en la unión estaba la fuerza, militaron en sus sindicatos y en la Federación Autónoma.
El texto anterior fue tomado del suplemento de 16 páginas del diario La Juventud, editado el 28 de mayo del 2003.

