En la mañana de la 36 hablamos con María Isabel Cárcamo, coordinadora de la Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas para América Latina (Rapal) sobre las conclusiones de la doceava reunión del Convenio de Estocolmo, que tienen como objetivo la eliminación de sustancias denominadas contaminantes orgánicos persistentes.
Uruguay estuvo presente con representantes de los ministerios de Ambiente, Agricultura, Ganadería y Pesca y la misión permanente ante Naciones Unidas, donde pidió una excepción para el uso de clorpirifos, un plaguicida neurotóxico, para los cultivos de maíz y sorgo.
Maria dijo que se trata de una sustancia que esta eliminada en varios países de América Latina y que se podría haber eliminado en Uruguay porque es una sustancia extremadamente tóxica.
Señaló que de esta forma se está priorizando la producción sin importar el costo ambiental, la salud de los trabajadores o la contaminación del suelo o del agua.

